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19 de noviembre de 2008

Para reflexionar

A diez años de gobierno de Hugo Chávez, acá van unas cifras. Tengamos en mente aquella frase del mago Septién "la frialdad de los números".

• Pobreza extrema: bajó de 20.3 a 9.4 por ciento.

• Pobreza general: de 50.4 a 33.07.

• Brecha riqueza-pobreza: de 28.1 a 18.

• Mortalidad infantil: de 21.4 a 13.9 por cada mil nacidos vivos.

• Desocupación: de 16.06 a 6.3.

• Salario mínimo: de 100 mil bolívares, a 614 mil 790 (154 a 286 dólares –el más alto de América Latina–, sin incluir el “cesta-ticket”, y otros beneficios que reciben 2 millones 58 mil 373 trabajadores y trabajadoras de los sectores público y privado).

• Aumento del poder adquisitivo: 400 por ciento.

• Inflación promedio: gobierno de Jaime Lusinchi (1984-88) 22.7 por ciento; Carlos Andrés Pérez (1989-93) 45.3; Rafael Caldera (1994-98) 59.4; Hugo Chávez (1999-2007) 18.4 por ciento.

• Educación: de 3.38 a 5.43 por ciento (inversión social respecto del PIB).

• Educación prescolar: de 44.7 a 60.6.

• Educación básica: de 89.7 a 99.5

• Educación media y diversificada: de 27.3 a 41.

• Educación superior: de 21.8 a 30.2.

• Alimentación escolar: de 252 mil 284 a un millón 815 mil 977 beneficiarios.

• Acceso a Internet: de 680 mil a 4 millones 142 mil 68 usuarios.

• Salud: de 1.36 a 2.25 por ciento.

• Acceso al agua potable: de 80 a 92 por ciento

• Recolección de aguas servidas: de 62 a 82.

• Situación económica futura del país (“mucho mejor”, “un poco mejor”): 50 por ciento de los consultados por Latinbarómetro respondió “mucho mejor”, en tanto el promedio de los países latinoamericanos dijo “poco mejor” (31 por ciento).

• Situación económica actual (“muy buena”, “más buena”): 52 por ciento de los venezolanos respondieron “muy buena”, en tanto el promedio continental fue “buena” para 21 por ciento.

La encuestadora chilena Latinbarómetro, nada “chavista” por cierto, realizó un par de mediciones en torno al “grado de satisfacción con la democracia”. En 1998, Venezuela figuraba con 35 puntos, por debajo del promedio general. En 2007, la confianza creció a 59 por ciento.

En cuanto a desempeño del Estado y políticas públicas, 67 por ciento de los venezolanos piensan que el Estado puede resolver todos sus problemas, contra un promedio de 38 por ciento que en América Latina piensa igual.

Aprobación o desaprobación de la gestión del gobierno encabezada por Chávez: 61 por ciento respondió a Latinbarómetro positivamente, por debajo de 75 alcanzado en abril de 2002, cuando el fallido golpe de Estado respaldado por Washington y Madrid.

En 2007, la confianza depositada en Chávez fue de 60 por ciento, contra un promedio de 43 puntos respecto de otros gobernantes de América Latina.

Otra encuestadora, la famosa Gallup, preguntó a más de 50 mil personas del mundo: “en lo que a usted concierne, ¿cree que 2008 será mejor o peor que 2007?” Entre 54 países, Venezuela ocupó el quinto lugar: 53 por ciento de optimistas.

13 de abril de 2008

Obesidad, corrupción y complicidad oficial

El gobierno mexicano y empresas como Coca-Cola, Pepsico, Nestle, Bimbo y Kellogg's son los responsables de que México haya alcanzado el segundo lugar en sobrepeso y obesidad en el mundo, después de Estados Unidos. De acuerdo con el director de la asociación civil El Poder del Consumidor (EPC), Alejandro Calvillo -quien demandó a dos de esas corporaciones por sus prácticas publicitarias-, la falta de control que las autoridades ejercen sobre las mismas es la causa de que, conforme a la ultima Encuesta Nacional de Salud y Nutrition, el 70% de la población adulta tenga problemas de sobrepeso u obesidad, así como 5.6 millones de niños y 7.8 millones de adolescentes. Dichas cifras se traducen en que uno de cada cuatro niños padece sobrepeso, y en que alrededor del 70% de ellos puedan ser también obesos en su edad adulta, con altas probabilidades de contraer diabetes. A juicio de Alejandro Calvillo, este panorama se debe en gran medida a la falta de aplicación de la ley contra las prácticas publicitarias de empresas como Nestle, Bimbo, Kellogg's, Pepsico y Coca-Cola, firma esta que sólo en México realiza el 11% de sus ventas mundiales. Al respecto, la Segunda Evaluación del Programa de Desayunos Escolares reveló que las familias indígenas del país gastan más de 20 pesos a la semana en refrescos y sólo 10 pesos en leche, lo que significa que el refresco es parte de la dieta diaria de 12.6 millones de indígenas (12% de la población mexicana). Por cierto que, dice el investigador, México no sólo tiene el segundo lugar en obesidad en el mundo, sino que ya alcanzó también el segundo sitio mundial en consumo de refrescos por persona: medio litro por día en promedio... Las refresqueras Aunque en 1969 Estados Unidos había prohibido el uso del ciclamato de sodio en los refrescos, y México hizo otro tanto el 15 de diciembre de 1999, el gobierno de Vicente Fox -quien fue directivo de la Coca-Cola– autorizó que esa empresa utilizara dicho aditivo para introducir al país la Coca-Cola Zero. Esto lo hizo mediante un acuerdo publicado el 17 de junio de 2006 (poco antes de dejar la Presidencia de la República) en el Diario Oficial de la Federación, contraviniendo las disposiciones de 1999, establecidas en el denominado "Acuerdo por el que se determinan las sustancias permitidas como aditivos y coadyuvantes". Dicha trasnacional -junto con Kellogg's y Matell- obtuvo recientemente el "premio al peor producto" en un congreso realizado en Sydney, Australia, que reunió a 220 organizaciones de consumidores de todo el mundo. Según el dictamen de Consumers International, "estas empresas han incumplido sus responsabilidades y abusan de la confianza del consumidor". Por ello, explica el director de EPC, Alejandro Calvillo, hace tres meses el organismo que representa lanzó la "Campaña Global de Rechazo a los Refrescos", para exigir a los gobiernos que obliguen a Coca-Cola y a Pepsico a "limitar la publicidad de refrescos y otras bebidas con alta densidad calórico vinculadas a la epidemia de la obesidad...". Aunque la iniciativa no fructificó, Calvillo apunta que otro de los graves problemas de salud de los niños es provocado por el consumo de aditivos comunes como el benzonato de sodio y los colorantes utilizados en bebidas y alimentos procesados. Presentes en los refrescos Coca-Cola y Pepsi, tales ingredientes ocasionan trastornos como déficit de atención e hiperactividad (TDAH) en los niños. En México, continúa, la TDAH ocupa los primeros lugares de atención en clínicas psiquiátricas, en consultas al psicólogo y al pediatra, así como en escuelas, pues de acuerdo con datos que la Secretaria de Salud le proporcionó a El Poder del Consumidor, existen cerca de 1.5 millones de niños y 3 millones de adultos con este trastorno. "Pero si la empresa refresquera privilegiada en el sexenio de Vicente Fox fue la Coca Cola, en el actual de Felipe Calderón es la Pepsi", sentencia el director de EPC, y explica: Al inicio del ciclo escolar 2007-2008, la secretaria de Educación Pública, Josefina Vázquez Mota, lanzó en las escuelas de educación media y básica del país la campana "Vive Saludable Escuela", de la empresa Pepsico, como parte de la estrategia de esta empresa productora de refrescos y botanas para contrarrestar el "Movimiento Bienestar" que había emprendido Coca-Cola. Alejandro Calvillo no tiene al respecto duda de que Josefina Vázquez Mota "cayó en el juego de relaciones públicas diseñado por Pepsico para posicionarse en las escuelas con los niños", pero más señala, tanto Coca-Cola como Pepsico "están sobornando a los directivos de las escuelas y cooperativas pagandoles por la exclusividad de su producto en las ventas internas, ya sea con dinero en efectivo o en especie".

Por su parte Kellogg's, que destina a los niños productos con altos niveles de azúcar y sal, "contribuyendo a la epidemia de la obesidad que sufren" los menores, fue responsabilizada por la Asociación Mundial de Asociaciones de Consumidores de incurrir en la manipulación y el engaño publicitarios para elevar la cantidad de pequeños que consumen sus productos. En articulos como Zucaritas, puntualiza Calvillo, 40% del contenido son azúcares, mientras que para Choco Krispis, Froot Loops y Chocos la cifra correspondiente es de 46%. Similar contenido calórico poseen los cereales procesador por la trasnacional Nestle dirigidos al mercado infantil (Nesquik, Trix, Lucky Charms y Cookie Crisp). En enero de 2008 Ia Asociacion Peruana de Consumidores y Usuarios, Consumidores y Usuarios de Chile y El Poder del Consumidor denunciaron al corporativo Bimbo por "engañar" a sus consumidores, pues en los empaques de Pan Integral Bimbo, Pan Integral Wonder y Pan Integral Orowet puso Ia leyenda integral 100%, cuando en realidad su ingrediente principal no es harina integral de trigo. E inclusive la Organization Mundial de la Salud (OMS), el Instituto de Medicina de Estados Unidos y la Carta Europea contra la Obesidad establecen cuales son los factores que propician el actual "ambiente obesigénico": La publicidad que promueve entre los niños el consumo de alimentos con altos contenidos de azúcares, grasas y sal. La predominancia de estos alimentos en las instituciones educativas. La falta de acceso a agua potable gratuita en escuelas y espacios públicos. La nula orientación nutricional sobre lo que debe y no debe comerse de manera habitual, y la falta de un etiquetado claro en los productos. El factor gobierno Pero a esos factores Calvillo agrega otro en nuestro país: la responsabilidad del Estado mexicano, ya que existen tres legislaciones que prohíben las campañas publicitarias "engañosas" y no se aplican: el Reglamento de la Ley General de Salud en Materia de Publicidad, la Ley Federal de Radio y Televisión, y la Ley Federal de Protección al Consumidor. "Si se aplicaran esas leyes -puntualiza-, una parte importante de la publicidad dirigida a los niños tendría que ser retirada del aire y sancionarse en dos aspectos: engaño publicitario y afectación de hábitos alimentarios." Pero hasta ahora, asegura, en México ninguna empresa ha sido sancionada por difundir publicidad "engañosa" dirigida a niños, aunque deteriore los hábitos de alimentación. Justamente El Poder del Consumidor presentó una denuncia contra Kellogg's y Nestlé ante la Secretaria de Salud porque la publicidad que dirigen a los niños "es uno de los factores que contribuye a generar la epidemia de sobrepeso y obesidad en la infancia". Pero, advierte, ese tipo de empresas continúan manteniendo el control político en México, como lo demuestra el hecho de que en marzo de 2001, con el voto del PAN y el PRI, la Cámara de Diputados rechazo una iniciativa para restringir la publicidad de los alimentos "chatarra" o para que ésta mostrara los efectos en la salud de los consumidores. Recuerda el investigador que las empresas ganaron gracias al cabildeo de Jaime Zabludovsky -quien fue jefe del equipo negociador del Tratado de Libre Comercio (TLC)-, hoy presidente de ConMéxico, que agrupa a estas grandes empresas. La tarea de Zabludovsky, precisa Calvillo, es evitar que se apruebe alguna regulación que afecte a las integrantes de ConMexico, tanto a nivel federal como estatal. Otro caso que le viene a la memoria es el momento en que Julio Frenk, secretario de Salud de Vicente Fox, apareció en un anuncio pagado por Pepsico y con los logos de Sonrics y Sabritas detrás de él. Frenk inauguraba una de las empresas de Pepsico y declaraba que no hay alimentos buenos y malos, sino dietas adecuadas y no adecuadas, expresa el representante de EPC. "Se estima -concluye- que en México, un niño que ve dos horas de televisión diaria presenciara 12 mil 700 anuncios de comida 'chatarra' al año: similares al comercial de Julio Frenk, y ninguno con orientación nutricional. Lo mismo ocurre en las escuelas, en donde predomina venta de comida 'chatarra' sin que las autoridades hagan nada al respecto."

Artículo de Patricia Dávila para el semanio Proceso.

14 de marzo de 2008

Ironía y publicidad

El Palacio de Hierro anuncia "Por fin un libro que todos van a leer." Y se refiere a una guía de estilos del almacén, celebrando, a la vez, nuestro gusto por lo prescindible y nuestro analfabetismo funcional, ya bien generalizado.

La frase "En nuestro mundo luchamos por lo que queremos. Un mundo diferente" no es más una frase dicha por un joven en los años sesenta. La dice el locutor de un comercial. Lo hace en la televisión mientras un hombre en la pantalla hace todo por recuperar su botella de cerveza Modelo Light. Todo un revolucionario.

El una vez romántico nombre de Copa Libertadores ya no lo es tanto. Ahora, rentable y paradójico, el torneo se llama Copa Santander Libertadores. Al menos el Libre Mercado tiene sus destellos de sentido del humor.

3 de enero de 2008

Graffiti vs publicidad

Una pared siempre ha sido el mejor lugar para publicar tu trabajo.

La gente que gobierna nuestras ciudades no entiende el graffiti, porque piensa que nada tiene derecho a existir si no genera una ganancia, lo que, por cierto, hace que su opinión no tenga valor.

Dicen que el graffiti asusta a la gente y que es un indicio de la decadencia de la sociedad, pero el graffiti sólo puede ser peligroso en la mente de tres tipos de personas: los políticos, los ejecutivos de publicidad y los graffiteros.

Quienes realmente ensucian nuestros vecindarios son las grandes compañías que garabatean inmensos eslogans en edificios y autobuses, tratando de hacernos sentir mal si no compramos lo que venden. Ellos sí, esperan poder gritarnos sus mensajes en la cara, sobre cualquier superficie posible, pero nosotros no tenemos permiso para responderles. Bien, ellos comenzaron la pelea y una pared es el arma para responderles.





Algunos se convierten en policías porque esperan hacer del mundo un mejor lugar. Algunos se convierten en vándalos, porque esperan hacer del mundo un lugar con mejor vista.

—Fragmento del libro Banksy, Wall and Piece.

16 de noviembre de 2007

El imperio del consumo

—José Saramago

La explosión del consumo en el mundo actual mete más ruido que todas las guerras y arma más alboroto que todos los carnavales. Como dice un viejo proverbio turco, quien bebe a cuenta, se emborracha el doble.

[...] La expansión de la demanda choca con las fronteras que le impone el mismo sistema que la genera. El sistema necesita mercados cada vez más abiertos y más amplios, como los pulmones necesitan el aire, y a la vez necesita que anden por los suelos, como andan, los precios de las materias primas y de la fuerza humana de trabajo. El sistema habla en nombre de todos, a todos dirige sus imperiosas órdenes de consumo, entre todos difunde la fiebre compradora; pero ni modo: para casi todos esta aventura comienza y termina en la pantalla del televisor. La mayoría, que se endeuda para tener cosas, termina teniendo nada más que deudas para pagar deudas que generan nuevas deudas, y acaba consumiendo fantasías que a veces materializa delinquiendo.



El derecho al derroche, privilegio de pocos, dice ser la libertad de todos. Dime cuánto consumes y te diré cuánto vales. Esta civilización no deja dormir a las flores, ni a las gallinas, ni a la gente. En los invernaderos, las flores están sometidas a luz continua, para que crezcan más rápido. En la fábricas de huevos, las gallinas también tienen prohibida la noche. Y la gente está condenada al insomnio, por la ansiedad de comprar y la angustia de pagar.

[...] Invisible violencia del mercado: la diversidad es enemiga de la rentabilidad, y la uniformidad manda. La producción en serie, en escala gigantesca, impone en todas partes sus obligatorias pautas de consumo. Esta dictadura de la uniformización obligatoria es más devastadora que cualquier dictadura del partido único: impone, en el mundo entero, un modo de vida que reproduce a los seres humanos como fotocopias del consumidor ejemplar.

El consumidor ejemplar es el hombre quieto. Esta civilización, que confunde la cantidad con la calidad, confunde la gordura con la buena alimentación. Según la revista científica The Lancet, en la última década la «obesidad severa» ha crecido casi un 30 % entre la población joven de los países más desarrollados. Entre los niños norteamericanos, la obesidad aumentó en un 40% en los últimos dieciséis años, según la investigación reciente del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Colorado. El país que inventó las comidas y bebidas light, los diet food y los alimentos fat free, tiene la mayor cantidad de gordos del mundo. El consumidor ejemplar sólo se baja del automóvil para trabajar y para mirar televisión. Sentado ante la pantalla chica, pasa cuatro horas diarias devorando comida de plástico.

—Extractos del artículo El Imperio del Consumo.

29 de junio de 2007

¿Qué puedes tener por 35 euros?

A propósito de la disparidad económica del mundo en el que vivimos, esta campaña de Cordaid ironiza/ilustra el costo de los bienes y, por ende, su valor real para la sociedad.



14 de junio de 2007

Commercial War


"En el pasado [en China] las calles eran tapizadas con carteles sobre la lucha por las ideas políticas. Ahora la batalla es sobre el poder financiero y las ganacias en los negocios".

Commercial War es un proyecto del fotógrafo Wang Qingsong, del que se puede ver más aquí.

5 de junio de 2007

Kapitaal

¿Qué tanto estamos expuestos a estímulos visuales dirigidos? ¿Qué tantos de estos estímulos, son publicidad? Kapitaal, un video realizado por Studio Smack, es una atractiva revelación.

31 de mayo de 2007

30 de mayo de 2007

Nuevos paisajes


(tomado de delete!)


(tomado de City Wipeout)

27 de mayo de 2007