20 de diciembre de 2008

Breves reflexiones sobre la revuelta en Atenas

Artículo escrito por Mike Davis y publicado el 20 de diciembre en La Jornada

1. Pienso que nuestras sociedades están supersaturadas con rabia no reconocida, una que repentinamente puede cristalizar en torno a algún incidente aislado de abuso policiaco o de represión estatal. Aunque las semillas de la revuelta se han sembrado flagrantemente, la sociedad burguesa casi no reconoce que es su propia cosecha.

En Los Ángeles en 1992, por ejemplo, cada adolescente en las calles (o para el caso todo policía de turno, a pie) supo que venía el Armagedón. Las ensanchadas líneas de quiebre entre la juventud de las barriadas y el gobierno de la ciudad debieron haber sido visibles hasta para el más ingenuo de los observadores: arrestos masivos semanales, innumerables tiroteos de policías contra chavales desarmados, una indiscriminada caracterización de los jóvenes de color como gángsters, unos injuriantes dobles criterios de justicia, y así por el estilo. No obstante, cuando ocurrió la erupción, en la ola del veredicto de la corte que exoneraba al policía que casi había matado a Rodney King a golpes, las elites políticas y de los medios reaccionaron como si alguna fuerza secreta, impredecible, se hubiera desatado desde las profundidades de la Tierra.

Subsecuentemente, los medios (que sobrevolaban en helicópteros casi todos) intentaron manejar la percepción mundial del motín mediante la simplificación y el estereotipamiento drásticos: las pandillas de negros estaban en las calles incendiando y saqueando. De hecho, el veredicto en torno al caso Rodney King se volvió el núcleo respecto del cual diversos agravios se aglutinaron. De los miles arrestados pocos eran en realidad los miembros de pandillas y únicamente un tercio era siquiera afroestadunidense. La mayoría eran inmigrantes pobres o sus hijos, que fueron arrestados por robar pañales, zapatos y televisores de las tiendas locales. La economía de Los Ángeles estaba (aún está) en un profunda recesión y los barrios latinos pobres al oeste y al sur del centro de la ciudad fueron los más afectados, pero la prensa nunca había informado de su miseria existencial, así que casi se ignoró por completo la dimensión de “motín por pan” del levantamiento.

De modo semejante, en la Grecia actual, una atrocidad policiaca “normal” finalmente dispara un brote que se estereotipa como furia inexplicable y se culpa a los anarquistas de las sombras, cuando que, de hecho, “guerra civil de baja intensidad” es el término que mejor caracterizaría lo que desde hace mucho es la relación entre la policía y varios estratos de jóvenes.

2. No estoy calificado, en lo absoluto, para comentar la especificidad de las condiciones griegas, pero tengo la impresión de que hay importantes contrastes con la Francia de 2005. La segregación espacial de los jóvenes inmigrantes y pobres parece menos extrema que en París, pero las perspectivas de empleo para los muchachos pequeñoburgueses son considerablemente peores: la intersección de estas dos condiciones trae a las calles de Atenas a una coalición más diversa de estudiantes y jóvenes adultos desempleados. Más aún, heredan una continuada tradición de protesta y una cultura de la resistencia que es única en Europa.

3. ¿Qué demanda la juventud griega? Seguramente percibe con claridad implacable que la depresión mundial cancela las reformas tradicionales del sistema educativo y el mercado laboral. ¿Por qué habrían de tener fe alguna en la repetición seriada del Pasok (el Panellinio Sosialistiko Kinima o Movimiento Socialista Panelénico) y sus promesas rotas?

Pero sí, están ustedes en los cierto: ésta es una especie original de revuelta, prefigurada por los motines anteriores en Los Ángeles, Londres y París, pero que surge de un nuevo y más profundo entendimiento de que el futuro ya lo saquearon por adelantado. De hecho, ¿qué generación en la historia moderna (aparte de los hijos de la Europa de 1914) ha sido tan totalmente traicionada por los patriarcas?

Me angustia esta pregunta porque tengo cuatro hijos y aun el más joven entiende que su futuro puede ser radicalmente diferente que mi pasado. La cohorte de mi generación [los llamados bayboomers] le hereda a sus hijos una economía mundial rota, extremos de inequidad social que aturden, brutales guerras en las fronteras imperiales y un clima planetario fuera de control.

4. A Atenas se le mira ampliamente como la respuesta a la pregunta: “¿Y después de Seattle qué?” Recuerden las manifestaciones contra la OMC y la “batalla de Seattle” en 1999, que abrieron una nueva era de protestas no violentas y activismo de base; la tremenda popularidad de los Foros Sociales Mundiales; las demostraciones de protesta contra la invasión de Irak por Bush en 2003, que tenían la fuerza de millones de personas, y el amplio respaldo hacia los Acuerdos de Kyoto, todo esto auguraba una enorme esperanza de que un “mundo alterno” podía aún nacer.

Desde entonces, la guerra no ha terminado, las emisiones de gases con efecto invernadero aumentaron muchísimo y el movimiento del foro social ha languidecido. Un ciclo completo de protesta llegó a su fin justo en el momento en que estalló la caldera de Wall Street del capitalismo globalizado, y deja en su ola problemas más radicales y nuevas oportunidades para el radicalismo.

La revuelta en Atenas termina con la reciente sequía de rabia. Sus cuadros parecen tener muy poca tolerancia hacia las consignas esperanzadoras o las soluciones optimistas, lo que los distingue de las demandas utopistas de 1968 o el espíritu anhelante de 1999. Esta ausencia de demandas de reforma (y como tal, de cualquier manejo convencional de las protestas), por supuesto, es lo que es más escandaloso, no los cocteles molotov o las vitrinas rotas. No recuerda tanto a la izquierda estudiantil de los años 60 sino a las intransigentes revueltas del anarquismo de los descastados de Montmartre en la década de 1890 o del Barrio Chino de Barcelona a principios de la década de 1930.

Algunos activistas estadunidenses, por supuesto, consideran esto como la renovación de la protesta al estilo Seattle, con la cuota temporal de pasión mediterránea. Encaja con una idea de que “Obama-traerá-cambios”, en un paradigma de entendimiento que es una repetición de los movimientos de reforma política de los años 30 o los 60.

Pero otros jóvenes que conozco rechazan esta interpretación sacada de la manga. Se identifican a sí mismos (igual que los anarquistas de fin d’siecle) como una “generación condenada” y miran en las calles de Atenas la métrica apropiada de su propia rabia.

Hay el peligro, por supuesto, de sobrestimar la importancia de una erupción en un escenario nacional específico, pero el mundo se ha vuelto inflamable y Atenas es el primer chispazo.

Traducción: Ramón Vera Herrera.

10 de diciembre de 2008

Sobre la democracia

José Saramago habla sobre la democracia. En portugués, pero se entiende.

Flow

Avance del documental Flow, que muestra qué está pasando con el agua y los problemas que enfrentaremos en un futuro cercano.

9 de diciembre de 2008

Aumenta obesidad ligada a bebidas energéticas

En los últimos años el consumo de bebidas con contenido energético entre la población mexicana ha aumentado el número de casos relacionados con el sobrepeso y la obesidad, así lo revela un estudio hecho por el Instituto Nacional de Salud Pública, El Colegio de México y la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Carolina del Norte.

De acuerdo la investigación publicada por la revista científica The Journal of Nutrition este aumento ha modificado considerablemente la salud de los mexicanos al cambiar sus hábitos alimenticios.

El estudio menciona que el ascenso del 22% en el consumo de estos productos (refrescos, jugos, leche, alcohol) en los últimos siete años ha sido principalmente en los adolescentes y en los adultos.

Estos datos colocan a México en uno de los principales consumidores de estos productos, incluso por arriba de Estados Unidos.

Así mismo, los datos son equiparables con los obtenidos por el Instituto Nacional de Salud Pública y del Instituto Nacional de la Nutrición, al mencionar que el consumo de refrescos ha aumentado significativamente en un 40% en el país.

Alejandro Calvillo, director de El Poder del Consumidor, señalo los resultados arrojados por este estudio muestran "las evidencias científicas deben llevar al desarrollo de políticas efectivas para combatir lo que es hoy el mayor problema de salud pública del país: la epidemia de obesidad y sus consecuencias en salud".

La organización miembro de Consumers International, del Consejo Latinoamericano y del Caribe de Organizaciones de Consumidores y de la Red por los Derechos de la Infancia, señaló que debe regularse la venta de alimentos al interior de las escuelas, prohibiendo la venta de bebidas con alto contenido energético.

Así mismo, recomendó que de forma paralela debe prohibirse la publicidad de este tipo de bebidas en los horarios infantiles y desarrollarse una campaña de orientación nutricional con base a las recomendaciones presentadas por el secretario de salud en febrero pasado.
Nota publicada el 9 de diciembre en El Universal.

27 de noviembre de 2008

Cambiar el mundo ya no es un deseo colectivo

A la pregunta de la opinión que hoy tendría Mafalda de la elección de Barack Obama como presidente de Estados Unidos, Quino respondió durante la conferencia de prensa: “Cuando dibujaba a Mafalda, cada idea me llevaba por lo menos cuatro horas de pensar, no pidas acá que te invente en dos minutos una respuesta de Mafalda.

“Ahora, como lo que decía Mafalda era lo que pensaba yo, diré que me asusta que todo mundo se lo está tomando como si hubiera llegado el mesías, esperando tener mejores relaciones con Estados Unidos gracias a Obama, y que sea más comprensivo de los problemas de América Latina o de África. Pero me da una alegría inmensa que por fin una afroamericano pueda acceder a la presidencia, es un paso gigante que nos devuelve un poco a todos la imagen de que Estados Unidos siempre ha sido muy liberal, en el buen sentido de la palabra.”

Se le hizo ver que actualmente hay muchos temas que Mafalda podría estar comentando.

Respondió: “Lo que pasa es que en el mundo los problemas se repiten en espiral, nunca en la misma forma. La época en que yo hacía Mafalda es irrepetible en tanto que estaban Los Beatles (que me siguen gustando), el Che Guevara, el papa Juan XXIII, Kennedy, el Mayo francés de 1968; el mundo estaba cambiando para mejor.

“Hoy esos ideales políticos se han diluido, el mismo sistema se ha encargado de absorber todas aquellas protestas; hoy lo que quieren los jóvenes es estudiar, salir de la universidad, tener un trabajo y que no se modifique nada para no perder ese trabajo. Esto me parece terrible, porque nadie en este momento piensa ya que el mundo va a cambiar para mejor. Entonces, en ese sentido es irrepetible aquella época.”

–¿Ya perdió las ilusiones?

–Sí, pero históricamente uno no puede perder las ilusiones, uno debe tener fe en que la humanidad va a ir mejorando, es una obligación creerlo aunque uno crea que es mentira. Uno no puede ser totalmente negativo, lo que pasa es que cuesta trabajo admitir que están dejando morir al África.

Fragmento de la nota publicada el 27 de noviembre de 2008 sobre la visita a México de Joaquín Salvador Lavado Tejón Quino, para la presentación de Mafalda inédita.

25 de noviembre de 2008

La Crisis 'Subprime'

Una divertida entrevista de John Bird y John Fortune, en The Last Laugh, es una sencilla explicación a la actual crisis financiera y es, a la vez, el más triste recordatorio de la esquizofrenia del libre mercado. Nuestro futuro económico en manos de vulgares especuladores.



Una explicación similar sobre la también llamada Crisis Ninja (No income, no job, no assets), se puede leer de Leopoldo Abadía.

20 de noviembre de 2008

Entrevista a Günter Wallraff

Günter Wallraff en entrevista con La Jornada: “me siento más cómodo con los vulnerables porque a diferencia de los poderosos viven la realidad, tienen opiniones realmente interesantes y mueven al mundo. Con ellos he aprendido que mi papel es, como en la física cuántica, el de un muy pequeño elemento de aceleración, que empuja a otros y a su vez es impelido por otros. Hacer periodismo encubierto para mí es una forma de contrainsurgencia, funciona para entender la realidad”.

El periodista indeseable visita México. Cabeza de turco (uno de sus libros representativos), conejillo de indias de la industria farmacéutica, disfrazado de lo más inimaginable para lograr reportajes que cambiaron al mundo, temido por los poderosos, amado por los desprotegidos, admirado por generaciones de periodistas, leído por multitudes, el maestro Günter Wallraff (Burscheid, Alemania, 1942) realizará una serie de actividades en México: impartirá un taller de periodismo encubierto, ofrecerá una conferencia de prensa, dictará una conferencia magistral en Bellas Artes, el martes 25, y otra en la Fundación Friedrich Ebert. Participará en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.

Antes de abordar el avión, concedió la siguiente entrevista a La Jornada vía teléfonica desde su casa, lograda gracias a la colaboración de Jürgen Moritz.

El método del niño

–Su método de periodismo encubierto ¿lo asume usted como una forma de contrainsurgencia?, ¿enmascararse para desenmascarar al poder?

–Sí, funciona para entender mejor la realidad y para que pueda yo entrar directamente a los temas que elijo. Sucede que fui un muy mal estudiante, sobre todo en las materias teóricas; tenía que sentir una cosa para realmente entenderla. De manera que mi forma de trabajar es una parte de mi biografía. Pero también es un método para eludir la versión oficial, porque el discurso oficial nunca explica el tema, la realidad.

“Es necesario vivir el tema, la realidad, para entender. También es un juego. Es el método de un niño. Tener los ojos de un niño para ver el mundo como lo ve un niño, sentir como siente él, aprender como lo hace un niño. También, es divertido jugar a hacerse el tonto: así vas a escuchar cosas mucho más honestas y más duras porque el interlocutor cree que eres un tonto, y eso también forma parte del método. Por supuesto, para hacerte el estúpido no tienes que ser estúpido.”

–¿Qué significa para usted ser un periodista de pensamiento progresista o de izquierda, cuando el mundo ya es unipolar?

–Significa tener una utopía, todavía. Entender, tener la conciencia de que el mundo como es no puede seguir. No tiene futuro el mundo como es hoy día.

“Sin ser dogmático, sin ser cerrado, tienes que tener claro que eres solamente un elemento muy pero muy pequeño en el planeta. Eso viene de la física cuántica. Eres un muy pequeño elemento de aceleración. Estás empujando a alguien pero a ti también alguien te está impulsando. Ésa es tu función.

“Si juegas tu propio papel muchas veces no te percatas de que abrigas prejuicios. En cambio, si asumes un papel distinto enseguida te das cuenta de los prejuicios que puedes cultivar, y entonces cambias.”

Aprendizaje con los sin voz

–¿Asume entonces el periodismo como un servicio? ¿Dar voz a quien no la tiene? ¿Ponerse del lado de los desprotegidos?

—Sí, es importante dar voz a las personas que no tienen voz, pero también debes darte cuenta de que al ponerte del lado de los desprotegidos te colocas en un proceso continuo de aprendizaje. Aprendes de esas personas, y ésa es la manera en que el servicio social va y viene, es recíproca, fluye.

–Su colega Kapuscinski murió con una preocupación cara: los medios de comunicación, decía el maestro polaco, están cada vez más en manos de comerciantes y cada vez menos en manos de periodistas. ¿Comparte usted esta certeza?

–Ciertamente. Tuve además el privilegio de convivir con él, sobre todo en la década de los 80. Es para mí uno de los grandes maestros, no solamente del periodismo, sino de la actitud ante la vida. No solamente comparto su preocupación póstuma, veo cómo los intereses comerciales invaden el periodismo.

“Aunque en Alemania todavía tenemos una prensa crítica y una pluralidad en las opiniones, estamos en peligro permanente frente al funcionamiento de los medios de comunicación que cada vez más obedecen a un criterio solamente comercial y no periodístico.

“En los años 50 un famoso periodista del Frankfurter Allgemeine Zeitung dijo que la libertad de prensa es la libertad de los alrededor de los 200 dueños de los medios de comunicación. Si observamos esa cifra, hoy se ha reducido a tres, cinco megamultinacionales asentadas en Alemania. Lo que siempre se achacó, y con razón, al comunismo, de la opinión uniforme, ahora, en la concentración de las opiniones en el neoliberalismo parece revivir de otra manera.

“Observamos este fenómeno de una norma única, la moda de las opiniones únicas de los multimedios y la integración de una corriente dominante y, sobre todo, una tendencia de los medios de comunicación como entretenimiento y no como información. Hay algunos medios críticos, plurales, pero a veces funcionan para un público muy reducido, mientras la gran masa consume medios de comunicación que buscan formar personas tontas y no informadas o inteligentes. El modelo de entretenimiento de Estados Unidos contamina gravemente al resto del planeta en cuanto a medios de comunicación.”

–Al igual que lo hizo Kapuscinski hasta su muerte, usted, Günter Wallraff, ha mantenido ese sentido de humildad que hace grandes a los periodistas. ¿Cómo se logra ese control, esa verticalidad? Se lo pregunto porque sobran casos de periodistas que destacan para enseguida caer en las redes del poder,

–Una manera de evitar la coquetería que acostumbran los poderosos es tener amigos de distinta índole, es decir, no pertenecer a ningún grupo, ninguna corriente, ningún bloque identificable. También, interesarse realmente por la opinión de los demás, pero sobre todo acercarse a los más vulnerables. Eso te ayuda a entender muchas cosas muy interesantes que la gente en el poder no te puede ofrecer.

“Por supuesto que ser famoso o prominente acerca a muchos a la prostitución, a venderse por una ilusión de poder. Lo importante es mantenerse como una persona normal. Ser buena persona garantiza ser buen periodista. En lo personal me siento más cómodo con los vulnerables, con las minorías, porque esas personas, que viven en el intersticio de las culturas, tienen opiniones realmente interesantes, porque viven en la realidad, mientras los poderosos son muy aburridos, viven en la irrealidad.”

Publicado el 20 de noviembre de 2008 en La Jornada.

19 de noviembre de 2008

Para reflexionar

A diez años de gobierno de Hugo Chávez, acá van unas cifras. Tengamos en mente aquella frase del mago Septién "la frialdad de los números".

• Pobreza extrema: bajó de 20.3 a 9.4 por ciento.

• Pobreza general: de 50.4 a 33.07.

• Brecha riqueza-pobreza: de 28.1 a 18.

• Mortalidad infantil: de 21.4 a 13.9 por cada mil nacidos vivos.

• Desocupación: de 16.06 a 6.3.

• Salario mínimo: de 100 mil bolívares, a 614 mil 790 (154 a 286 dólares –el más alto de América Latina–, sin incluir el “cesta-ticket”, y otros beneficios que reciben 2 millones 58 mil 373 trabajadores y trabajadoras de los sectores público y privado).

• Aumento del poder adquisitivo: 400 por ciento.

• Inflación promedio: gobierno de Jaime Lusinchi (1984-88) 22.7 por ciento; Carlos Andrés Pérez (1989-93) 45.3; Rafael Caldera (1994-98) 59.4; Hugo Chávez (1999-2007) 18.4 por ciento.

• Educación: de 3.38 a 5.43 por ciento (inversión social respecto del PIB).

• Educación prescolar: de 44.7 a 60.6.

• Educación básica: de 89.7 a 99.5

• Educación media y diversificada: de 27.3 a 41.

• Educación superior: de 21.8 a 30.2.

• Alimentación escolar: de 252 mil 284 a un millón 815 mil 977 beneficiarios.

• Acceso a Internet: de 680 mil a 4 millones 142 mil 68 usuarios.

• Salud: de 1.36 a 2.25 por ciento.

• Acceso al agua potable: de 80 a 92 por ciento

• Recolección de aguas servidas: de 62 a 82.

• Situación económica futura del país (“mucho mejor”, “un poco mejor”): 50 por ciento de los consultados por Latinbarómetro respondió “mucho mejor”, en tanto el promedio de los países latinoamericanos dijo “poco mejor” (31 por ciento).

• Situación económica actual (“muy buena”, “más buena”): 52 por ciento de los venezolanos respondieron “muy buena”, en tanto el promedio continental fue “buena” para 21 por ciento.

La encuestadora chilena Latinbarómetro, nada “chavista” por cierto, realizó un par de mediciones en torno al “grado de satisfacción con la democracia”. En 1998, Venezuela figuraba con 35 puntos, por debajo del promedio general. En 2007, la confianza creció a 59 por ciento.

En cuanto a desempeño del Estado y políticas públicas, 67 por ciento de los venezolanos piensan que el Estado puede resolver todos sus problemas, contra un promedio de 38 por ciento que en América Latina piensa igual.

Aprobación o desaprobación de la gestión del gobierno encabezada por Chávez: 61 por ciento respondió a Latinbarómetro positivamente, por debajo de 75 alcanzado en abril de 2002, cuando el fallido golpe de Estado respaldado por Washington y Madrid.

En 2007, la confianza depositada en Chávez fue de 60 por ciento, contra un promedio de 43 puntos respecto de otros gobernantes de América Latina.

Otra encuestadora, la famosa Gallup, preguntó a más de 50 mil personas del mundo: “en lo que a usted concierne, ¿cree que 2008 será mejor o peor que 2007?” Entre 54 países, Venezuela ocupó el quinto lugar: 53 por ciento de optimistas.

17 de noviembre de 2008

¿Dónde se origina la mafia?

“¿Dónde se origina la mafia?”, se preguntaba Pável Voshchanov. Y respondía: “Es simple: comienza con los intereses comunes de políticos, hombres de negocios y gánsters. Todos los demás son rehenes de esta sagrada alianza”. Se trata de una nueva manifestación del “capitalismo salvaje”, que no respeta ninguna forma de regulación de naturaleza jurídica o moral. Cuando y donde no hay regulación y control por parte de la fuerza legítima del Estado, se impone el control despiadado y caótico de las fuerzas ilegítimas de grupos privados violentos. Se privatizan el poder y la seguridad. Los mercados sin restricciones equivalen a sociedades salvajes, donde se libra una guerra de todos contra todos.

La escasez de legalidad produce la contra-institucionalización del gobierno criminal. Según Giulio Sapelli, un gobierno criminal “crea, con un mercado propio, una clase política propia, que regula, administra y reproduce el sistema”. El elemento fundamental de la corrupción son las empresas, pues son las constructoras sociales de los mercados, del monopolio y del oligopolio. Se trata de empresas ilegales, que adquieren –como ha demostrado Pino Arlacchi en el caso mafioso italiano, y sobran ejemplos en México– ventajas competitivas a través de la violencia, la evasión fiscal y tributaria, la circulación de enormes masas de capital que derivan de actividades ilícitas, entre las que destaca el narcotráfico. Lo que caracteriza a la economía mafiosa, y por ende la relación entre individuos y empresas dentro de ese sistema y con la economía en su conjunto, es una acentuada competencia; pero el arma fundamental de esa competencia está representada por la violencia reguladora, que incluye la muerte, sea por accidente, gastritis aguda, sabotaje o descuartizamiento.

Fragmentos del artículo ¡El avión! escrito por Carlos Fazio y publicado el 17 de noviembre en La Jornada

16 de noviembre de 2008

La victoria de Obama: temor y esperanza


La totalidad de Estados Unidos y, de hecho, del mundo observó y casi toda ésta vitoreó la elección de Barack Obama como próximo presidente de Estados Unidos. Y aunque durante la campaña electoral casi todos disminuyeron la central importancia del aspecto racial, el 4 de noviembre pareció que nadie podía hablar de nada más. Hay tres cuestiones centrales de esto que casi todos los comentaristas llaman un “evento histórico”. ¿Qué tan importante es? ¿Qué es lo que explica la victoria? ¿Qué es lo más probable que pase ahora?

La noche del 4 de noviembre una inmensa multitud se reunió en el parque Grant, en Chicago, para escuchar el discurso de aceptación de Obama. Todos aquellos que observaron la televisión estadunidense vieron que la cámara hizo zoom sobre Jesse Jackson y que él estaba llorando. Esas lágrimas reflejan el punto de vista virtualmente unánime de todos los afroestadunidenses, que consideran la elección de Obama como el momento de su integración definitiva al proceso electoral estadunidense. No creen que el racismo haya desaparecido. Pero se cruzó una barrera simbólica, primero que nada para ellos, y luego para el resto de nosotros.

Este sentimiento es bastante paralelo al de los africanos en Sudáfrica el 27 de abril de 1994, cuando votaron para elegir a Nelson Mandela presidente de su país. No ha importado que Mandela, como presidente, no haya cumplido con todas las promesas de su partido. No importará que Obama no cumpla todas las promesas de su campaña. En Estados Unidos, como en Sudáfrica, ocurrió el amanecer de un nuevo día. Aun cuando sea un día imperfecto, es un mejor día que antes. Los afroestadunidenses, pero también los hispanos y la gente joven en general, votó por Obama en aras de la esperanza –esperanza difusa, pero real.

¿Cómo fue que ganó Obama? Como cualquiera que triunfa en una situación política compleja: reuniendo una enorme coalición de fuerzas políticas diferentes. En este caso, el espectro abarcó desde muy a la izquierda hasta la derecha del centro. No habría podido sin ese enorme rango de respaldo. Y, por supuesto, ahora que ya ganó, los diferentes grupos quieren que gobierne como cada uno de ellos prefiere, lo cual, por supuesto, es imposible.

¿Quiénes son esos diferentes elementos y por qué lo respaldan? En la izquierda, aun muy a la izquierda, votaron por Obama debido al profundo enojo por el daño que el régimen de Bush infligió a Estados Unidos y al mundo, y por el temor genuino a que McCain no fuera mejor, tal vez fuera peor. En el centro-derecha los independientes y muchos republicanos sufragaron por él, sobre todo porque se han horrorizado de la siempre creciente dominación de la derecha cristiana en la política del Partido Republicano, sensación que quedó subrayada por la elección de Sarah Palin como candidata a la vicepresidencia. Esa gente votó por Obama, porque tuvo miedo a la fórmula McCain/Palin y porque Obama los convenció de que era un sólido y sensato pragmatista.

Y entre esos dos grupos están los llamados demócratas reaganitas, en gran medida obreros industriales –muchos católicos, muchos racistas– que han tendido a desertar de las bases del partido demócrata en las elecciones recientes porque consideran que el partido se había movido muy hacia la izquierda y desaprueban sus posiciones en cuestiones sociales. Estos votantes se regresaron al partido demócrata no porque su postura haya cambiado, sino por miedo. Les asustó mucho la depresión económica hacia la que se ha movido Estados Unidos y piensan que su única esperanza es un renovado Nuevo Trato. Votaron por los demócratas, pese a que Obama es afroestadunidense. El temor pudo más que el racismo.

¿Y qué va a hacer Obama ahora? ¿Qué puede hacer ahora? Es muy pronto todavía para estar seguros. Parece claro que se moverá con prontitud para sacar ventaja de la situación de crisis, como lo puso su nuevo jefe del gabinete, Rahm Emanuel. Yo sospecho que veremos una dramática serie de iniciativas en los tradicionales 100 primeros días. Y mucho de lo que Obama haga puede ser sorprendente.

Sin embargo, las dos situaciones más importantes se encuentran más allá de su control –la transformada geopolítica del sistema-mundo y la catastrófica situación económica mundial. Sí, el planeta recibió la victoria de Obama con júbilo, pero también con prudencia. Es notable que dos centros de poder importantes emitieran declaraciones muy expresas y directas acerca del escenario geopolítico. Tanto la Unión Europea, en una declaración unánime, como el presidente Luiz Inacio Lula da Silva, de Brasil, dijeron estar dispuestos a renovar su colaboración con Estados Unidos, pero esta vez como iguales, no como socios menores.

Obama se saldrá de Irak más o menos en los términos prometidos, aunque no sea sino por el hecho de que el gobierno iraquí insistirá en ello. Intentará una graciosa salida de Afganistán, lo cual no será fácil. Pero que vaya a hacer algo significativo en relación con el empantanado conflicto entre Israel y Palestina o que pueda avanzar hacia un Pakistán más estable, eso es más incierto. Y tendrá menos qué decir de lo que él piensa. ¿Podrá Obama aceptar el hecho de que Estados Unidos ya no es el líder mundial, sino únicamente un socio con otros centros de poder? Y si puede hacerlo, ¿podrá hacer que el pueblo estadunidense acepte esta nueva realidad?

En cuanto a la depresión, sin duda tendrá que buscar una salida. Obama, al igual que los otros líderes importantes del mundo, es un capitán en un mar tormentoso, y puede hacer relativamente un poquito más que sólo evitar que su barco se hunda por completo.

Donde Obama tiene margen de maniobra es en la situación interna. Hay tres cosas donde se espera que actúe y pueda actuar, si es que está listo para ser audaz. Una es la creación de empleos. Esto sólo puede hacerse eficazmente en el corto plazo mediante acciones gubernamentales. Y se realizará mejor si se invierte en la reconstrucción de la degradada infraestructura de Estados Unidos y en medidas que reviertan el deterioro ambiental.

La segunda cuestión es el establecimiento, por fin, de una estructura de atención a la salud en Estados Unidos que sea decente, en la cual todos, sin excepción, estén cubiertos y en la cual haya énfasis considerable en medicina preventiva.

Una tercera área es enmendar todo el daño que el gobierno de Bush hizo contra las libertades civiles básicas, pero que también hicieron gobiernos anteriores. Esto requiere una revisión fundamental del Departamento de Justicia y del aparato legal y paralegal que se ha construido en los últimos ocho (pero también en los últimos 30) años.

Si Obama actúa decididamente en estos tres ámbitos, entonces podremos decir que ésta fue en verdad una elección histórica, una en la que el cambio ocurrido fue algo más que simbólico. Si no lo logra, el desencanto será mayúsculo.

Muchos intentan distraer su atención hacia ámbitos en los que no puede hacer mucho y en los cuales su mejor postura es guardar un bajo perfil, aceptando la realidad de un mundo nuevo. Hay mucho que temer en torno a las acciones futuras de Obama, pero también mucho que ofrece esperanzas.

Traducción: Ramón Vera Herrera

© Immanuel Wallerstein
Publicado el 16 de noviembre en La Jornada

14 de noviembre de 2008

México, segundo lugar en asistencia militar y policiaca de Washington en AL

David Brooks (Corresponsal)
Nueva York, 13 de noviembre. México ocupa ahora el segundo lugar en asistencia militar y policiaca estadunidense entre los países de América Latina y sólo sigue a Colombia como principal beneficiario de programas de asistencia de Washington en adquisición de equipo, capacitación y compra de armas, según Just the Facts, la guía informativa independiente más completa sobre estos datos.

Adam Isacson, del Center for International Policy (CIP, por sus siglas en inglés), uno de los coordinadores del proyecto Just the Facts, dijo en entrevista con La Jornada que en los programas de asistencia militar y policiaca de Estados Unidos a América Latina, “México es el cambio más grande desde 2007, por lo de la Iniciativa Mérida, y ha subido de un cuarto lugar en la región al segundo”.

Otro dato novedoso es que México está recibiendo fondos mediante el Programa de Financiamiento de Ventas Militares, que incluye rubros no necesariamente relacionados con el combate al narcotráfico.

A la vez, bajo el rubro de Ventas Comerciales, el cual incorpora compras militares o de uso militar de los gobiernos a empresas de Estados Unidos, México ahora ocupa el primer lugar entre las naciones de América Latina.

Para los años fiscales de 2004 a 2009, el total de la asistencia militar y policiaca del gobierno de Estados Unidos para México (el actual junto con el programado) es de 889 millones 311 mil dólares (el total desde 1996 a 2009 sería de mil 181 millones), según estos cálculos.

La totalidad de la asistencia económica y social otorgada por el gobierno de Estados Unidos a México entre 2004 y 2009 es de 425 millones de dólares.

El total de toda la asistencia, militar, policiaca, económica y social de Estados Unidos a México entre 2004 y 2009 suma mil 314 millones 493 mil 84 dólares. Hay un salto dramático en la asistencia programada entre 2007 por un total de 84 a 421 millones en 2008 y 568 millones para 2009.

Las compras de armas y equipo a Estados Unidos por parte de México entre 2004 y 2007 suman mil 58 millones de dólares.

El número de personal militar y/o policiaco mexicano capacitado en programas estadunidenses entre 2004 y 2009 llegará a 2 mil 360 personas.

Otros países latinoamericanos

Isacson indicó que en 2003 y 2004 Colombia recibía 70 por ciento de toda la asistencia militar y policiaca de la región, pero que ahora una gran parte de esos fondos se canalizan más bien por programas de asistencia económica.

Entre 2004 y 2009, Colombia tiene programado recibir un total de 3 mil 270.5 millones (desde 1996 a la fecha suman 5 mil 836 millones) en asistencia militar y policiaca estadunidense. Además, ese país sudamericano recibirá en total 936 millones en asistencia económica y social programada entre 2004 y 2009.

Casi todos estos fondos a la región –incluyendo México– son justificados bajo el rubro del combate al narcotráfico. “La guerra contra las drogas es el único juego aquí”, dijo Isacson. A la vez, indicó que desde 2002 la asistencia antinarcóticos para Colombia incorporó como objetivo adicional la contrainsurgencia.

Otros cambios recientes que se reflejan en estos datos es que se registra una reducción en asistencia a Ecuador, Bolivia y Perú.

Colombia, México, Ecuador, Perú y Bolivia representan casi 90 por ciento del total de la asistencia militar y policiaca a toda la región latinoamericana.

Sin embargo Isacson indicó que están por verse incrementos en El Salvador, siempre con una relación “especial” con Washington, y Guatemala y Honduras por los proyectos de la Iniciativa Mérida.

En torno a compra de armas estadunidenses, Colombia, Chile y México han sido los principales clientes. Pero Venezuela, que anteriormente fue uno de los principales clientes de Estados Unidos, ya no está en está en la lista, por lo que la nación sudamericana está adquiriendo equipo bélico en Rusia, entre otros países.

El total de la asistencia estadunidense militar y policiaca a los países de América Latina entre 2004 y 2009 es de 5 mil 900 millones, mientras que el económico y social es de 7 mil 257 millones. El gran total de toda la asistencia estadunidense a la región entre 2004 y 2009 es de 13 mil 157 millones 250 mil 836 dólares.

El número total de militares y policías de América Latina y el Caribe capacitados en programas estadunidenses entre 1999 y 2006 es de 119 mil 837.

Los países en los primeros lugares con personal militar y/o policiaco capacitado en programas estadunidenses entre 1999 y 2006 son Colombia, con 56 mil 364 entrenados, seguido por Bolivia con 9 mil 556, México con 5 mil 523, Ecuador con 4 mil 946 y El Salvador con 4 mil 237.

Just the Facts es un proyecto conjunto de CIP, la Oficina de Washington sobre América Latina (WOLA) y el Grupo de Trabajo sobre América Latina (LAWG).

Para ver los detalles completos de la asistencia de Estados Unidos a América Latina y el Caribe a escala regional, por país y por programa, el sitio del proyecto es www.justf.org
Artículo publicado en La Jornada el 14 de noviembre de 2008

12 de noviembre de 2008

Fin de la guerra en Irak


El día de hoy, 12 de noviembre de 2008, un millón de ejemplares del New York Times fueron repartidos de manera gratuita. La sorpresa, sin embargo, no fue esto, sino el encabezado: "Fin de la guerra en Irak" con la fecha del 4 de julio de 2009. Otra acción de usurpación de identidad hecha por The yes men.

New York Times Special Edition Video News Release - Nov. 12, 2008 from H Schweppes on Vimeo.

8 de noviembre de 2008

CEPAL: México por debajo de Haití y Jamaica

Artículo publicado en Proceso, escrito por Juan Pablo Proal

México, D.F.-La economía mexicana resentirá la tozudez de concentrar su crecimiento en su alianza con Estados Unidos; retorno masivo de migrantes, dependencia de las importaciones de China, declive de las exportaciones y marasmo del sistema productivo aguardan al país como consecuencia de la crisis mundial.
Tan mal ha manejado México su economía, que actualmente es rebasada por naciones que históricamente han sido consideradas de tercer mundo, como Haití y Jamaica, por citar los más representativos.
A estas conclusiones llega el análisis Panorama de la Inserción Internacional de América Latina y El Caribe publicado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), organismo adscrito a la ONU.
El documento consta de siete capítulos desarrollados en 253 páginas. Los temas que incluye abarcan los múltiples efectos de la crisis estadunidense en el resto del mundo, el rumbo que ha seguido la agricultura y las nuevas relaciones del comercio.
Las consecuencias de la sumisión a EU
Respecto al año inmediato anterior, la economía de la nación sufrió una pérdida notable en el volumen de exportaciones a Estados Unidos y la Unión Europea, al registrar una variación negativa cercana al 10 por ciento.
Es más, las exportaciones de México a Estados Unidos registran una caída del 11 por ciento, cita el documento. En 2000, México registró 89 por ciento de exportaciones a ese país, cuando en 2008 el porcentaje disminuyó a 78 puntos.
Aun así, México concentra su actividad comercial en Estados Unidos, y el convenio que signó en 2000 con la Unión Europea no ha rendido los frutos que sí consiguió la asociación firmada entre Chile y los países del viejo continente, a pesar de que ambos convenios datan del mismo año.
México se ubica entre diez países que más exportan a Estados Unidos, al destinar el 39 por ciento de sus mercancías, situándose como la sexta nación que más contribuye a la economía estadunidense, sólo por debajo de Canadá, la Unión Europea, Japón, América del Sur y El Caribe.
Advierte la CEPAL del riesgo de este comportamiento: "La desaceleración de la economía estadunidense también puede repercutir indirectamente en las exportaciones de América Latina y el Caribe porque el debilitamiento de la demanda de importaciones de los Estados Unidos reduce el crecimiento de los ingresos y las exportaciones de otras regiones, lo que a su vez puede disminuir la demanda de productos de América Latina y el Caribe por parte de esas regiones".
México es de los países más rezagados en la diversificación de sus destinos de exportación.
Las exportaciones de México a la Unión Europea son del 6 por ciento. Este indicador es ínfimo cuando se toma en cuenta que Uruguay, Brasil, Chile y Costa Rica exportan más del 20 por ciento al bloque económico europeo.
México concentra el 78 por ciento de sus exportaciones en Estados Unidos. En cambio, apenas el 6 por ciento se destina a América Latina y El Caribe, el uno por ciento a China y el 3 por ciento a Asia y El Pacífico. Similares son las tendencias de economías históricamente bajas, como Haití y Jamaica.
En cambio, Colombia creció en su diversificación. El 36 por ciento de sus exportaciones son a América Latina y el Caribe, siete puntos más que en 2000; el 31 por ciento son a Estados Unidos y 18 por ciento a la Unión Europea.
El organismo internacional advierte que al país le afectará de forma más pronunciada la crisis de su vecino, mientras que a las naciones que diversificaron su comercio les irá mejor:
"Las perspectivas de cada país de América Latina y el Caribe dependerán, en gran parte, de sus vínculos comerciales. Los países con mayor dependencia de los Estados Unidos y la Unión Europea, como México, la República Bolivariana de Venezuela y varias naciones de Centroamérica y el Caribe, deberán enfrentar una menor demanda de sus exportaciones que, en general, se componen de energía y productos manufacturados.
"Los países con más conexiones dentro de la región y con otros mercados emergentes, como Argentina, Bolivia, el Paraguay y el Uruguay, obtendrán beneficios derivados de las exportaciones netas de productos básicos de precio elevado y de la solidez de la actividad económica intrarregional".
Así, la reducción de exportaciones de bienes de México fue de las más notorias -apunta la CEPAL--, junto con Brasil y la región andina.
Como consecuencia del incremento de las importaciones, la balanza comercial de México es negativa en más de un punto porcentual. En cambio, fue positiva para Chile, Brasil, la Comunidad Andina y el resto del MERCOSUR.
"La demanda de la Unión Europea se presenta como más estable para toda la región, aunque esto se debe, en gran parte, al peso de América del Sur en la canasta de exportaciones de la región. El Caribe, Centroamérica y México han registrado grandes fluctuaciones en su volumen de exportaciones a Europa, mientras que América del Sur ha logrado un crecimiento constante en los últimos tres años", compara la CEPAL.
A pesar de que en términos monetarios las exportaciones de México a la Unión Europea se incrementaron 170 por ciento, al subir de 5 mil 157 millones de dólares en 1999 a 13.943 millones de dólares en 2007, la balanza comercial sigue siendo negativa para el país.
Subraya la CEPAL: "El déficit comercial mexicano con la Unión Europea sigue siendo muy alto, aún cuando el aumento de las exportaciones ha sido más dinámico que el de las importaciones.
Las exportaciones de México a la economía asiática y China son imperceptibles, al grado de ser comparables con la actividad económica de El Salvador e incluso de Trinidad y Tobago.
La CEPAL recomienda a los países latinoamericanos aprovechar la demanda de productos del mercado asiático e "insertarse mejor en las redes de producción y comercialización asiáticas del comercio intraindustrial y de inversiones".
Lo que sí hace México es importar productos chinos y asiáticos.
"De hecho, en términos de importaciones, China ha pasado a ser el segundo principal interlocutor comercial de México después de los Estados Unidos. En cambio, la participación del resto de los países de América Latina y el Caribe es muy modesta", enfatiza el análisis.
La crisis que viene
La CEPAL anticipa que, con motivo de la debacle financiera de Estados Unidos, el próximo año se espera un futuro desolador para el comercio mundial.
"El crecimiento de las exportaciones de cada país dependerá de la participación de esos mercados en su canasta exportadora y del grado de éxito en el redireccionamiento de sus exportaciones hacia mercados más dinámicos, sobre todo China y otros países asiáticos, algo que es más sencillo para los productos estandarizados "como los productos básicos" que para las manufacturas. Por consiguiente, el Caribe, Centroamérica y México se verán más afectados que América del Sur".
En 2006, se explica en una gráfica de la CEPAL, el porcentaje de las tasas del crecimiento real de las exportaciones de bienes y servicios se ubicó en 10.8 puntos; al cierre de 2008 se espera una reducción que llegue a 6.5 por ciento.
En su estimación, la CEPAL manifiesta que, gracias al blindaje económico de Latinoamérica, la afectación de la crisis se concentrará en el mercado exportador para la mayoría de los países...no así para México. La razón: el retorno masivo de emigrantes.
Vaticina: "Además de afectar al comercio y al precio de los productos básicos, las tendencias globales repercutirán de al menos otras dos maneras en la región: en primer lugar, la desaceleración económica de los Estados Unidos provocará que los trabajadores inmigrantes que viven en ese país reduzcan el monto de sus remesas, que constituyen una importante fuente de dinero para varios países de la región, sobre todo México, los países centroamericanos y algunos del Caribe".
México también está rezagado en exportación de productos básicos y manufacturas basadas en recursos naturales del país.
Con información registrada hasta 2006, la CEPAL menciona que México ni siquiera llega al 20 por ciento en exportación de productos básicos. Distinta es la condición de Chile, Bolivia, Venezuela, Ecuador, Perú, Argentina y Jamaica, cuyos indicadores superan el 60 por ciento.
Otro descenso marcado de la economía mexicana se refleja en un franco declive de las exportaciones de servicios. En 2006, este indicador se ubicó en 10.8 por ciento; en 2007, bajó a 6.2 por ciento, y este año su promedio es de apenas el uno por ciento. En cambio, Colombia registra un crecimiento que llegó al 11.6 por ciento, casi idéntico al de Uruguay.
La crisis de Estados Unidos también afectará directamente en las remesas. El pasado 27 de octubre, durante la presentación del informe, Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la CEPAL, advirtió que entre 2 y 3 millones de migrantes podrían regresar a México.
En su intervención, Bárcena anunció también que el crecimiento económico para México apenas llegará al 1.8 por ciento, cuando el promedio del resto de la región estaría cerca de los 3 puntos.
Pocos son los indicadores alentadores para México. La CEPAL sólo destaca armonía en tipo de cambio e inflación.
En cuanto al tipo de cambio refiere, la CEPAL destaca que Estados Unidos obtuvo una ganancia en su balance comercial debido a la apreciación de su moneda derivada de la inyección millonaria de recursos del gobierno.
Con el antecedente anterior, el tipo de cambio efectivo real ponderado de México se ubicó en un punto porcentual favorable. Nuevamente, la moneda mexicana se vio rebasada por la solidez de sus pares de Chile, Brasil y Perú. Sólo Argentina está peor que México en este indicador.
Sólo en inflación, el país logra estar adelante, al acumular 5.3 puntos, cuatro décimas menos que el promedio mundial

3 de noviembre de 2008

El rescate, saqueo final de Bush

En los días finales de la campaña presidencial, muchos republicanos parecen haberse dado por vencidos. Pero eso no significa que estén descansando. Si quieren ver verdadero trabajo duro republicano, vean la energía que le pusieron a sacar por la puerta grandes porciones del rescate de 700 mil millones de dólares. En una reciente sesión de la comisión bancaria del Senado, el republicano Bob Corker estaba obsesionado con esta tarea y con una clara fecha límite en mente: la toma de posesión presidencial. “¿Cuánto crees que pueda gastarse de aquí al 20 de enero o algo así?” Le preguntó Corker a Neel Kashkari, el ex banquero de 35 años encargado del rescate.

Cuando los colonizadores europeos se dieron cuenta de que no tenían de otra más que entregar el poder a la población originaria del lugar, muchas veces se enfocaron en despojar a la tesorería local de su oro y llevarse el valioso ganado. Si eran realmente desagradables, como los portugueses en Mozambique a mediados de los años 70, vertían concreto por los huecos de los elevadores. La pandilla de Bush prefiere instrumentos burocráticos: subastas de “activos en riesgo” y el “programa de adquisición de acciones”. Pero no se vayan con la finta: la meta es la misma que la de los derrotados portugueses: un último frenético saqueo de la riqueza pública antes de entregar las llaves de la caja fuerte.

¿De qué otra manera serían lógicas las bizarras decisiones que han dominado la asignación del dinero del rescate? Cuando la administración de Bush anunció que inyectaría 250 mil millones de dólares a los bancos estadunidenses a cambio de acciones, el plan fue descrito por muchos como “nacionalización parcial”: una medida radical que se necesitaba para que los bancos comenzaran de nuevo a prestar dinero. De hecho, no ha habido ninguna nacionalización, parcial o no. Los contribuyentes no han adquirido un control significativo, razón por la cual los bancos pueden gastarse su inesperada ganancia como quieran (en bonificaciones, fusiones, ahorros…) y el gobierno no puede hacer otra cosa que rogar que utilicen una parte en préstamos.

Entonces, ¿cuál es el verdadero propósito del rescate? Me temo que es algo mucho más ambicioso que un regalo que se da una sola vez a los grandes negocios: este rescate está diseñado para seguir saqueando al Departamento del Tesoro durante años. Recuerden, la preocupación principal entre los grandes jugadores en el mercado, en específico los bancos, no es la falta de crédito sino los maltrechos precios de sus acciones. Los inversionistas han perdido la confianza en la honestidad de los bancos, y con razón. Aquí es donde el capital del Departamento del Tesoro rinde frutos.

Al comprar acciones en estas instituciones, el Departamento del Tesoro lanza el mensaje al mercado de que son una apuesta segura. ¿Por qué segura? Porque el gobierno no puede darse el lujo de que fracase. Si estas compañías se meten en problemas, los inversionistas pueden suponer que el gobierno seguirá encontrando más dinero, ya que permitir que se derrumben significaría perder sus primeras inversiones de capital (nomás miren a AIG). Esa atadura del interés público a las compañías privadas es el verdadero propósito del plan de rescate: el secretario del Tesoro Henry Paulson le está entregando a todas las compañías que son admitidas en el programa –que podrían ser miles– una implícita garantía del Departamento de Tesoro. Para inversionistas asustadizos en busca de lugares seguros para meter su dinero, estos acuerdos de capital serán aún más reconfortantes que una calificación Triple A de Moody’s.

Un seguro como ese no tiene precio. Pero para los bancos, la mejor parte es que el gobierno les paga –en algunos casos miles de millones de dólares– por aceptar su aprobación. Para los contribuyentes, en cambio, todo el plan es muy riesgoso, y podría costarle significativamente más que la idea original de Paulson de comprar 700 mil millones de dólares en deuda tóxica. Ahora los contribuyentes no solamente están enganchados por las deudas sino, podría decirse, por el destino de cada empresa que les vende capital.

Resulta interesante que tanto Fannie Mae y Freddie Mac disfrutaron de este tipo de garantía tácita. Durante décadas el mercado comprendió que, debido a que estos jugadores privados estaban enredados con el gobierno, el Tío Sam siempre saldría al rescate. Era el peor de todos los mundos. No sólo se privatizaban las ganancias mientras los riesgos se socializaban, sino que además el respaldo gubernamental implícito creaba poderosos incentivos para hacer imprudentes inversiones.

Ahora, con el nuevo programa de adquisición de acciones, Paulson tomó el desacreditado modelo de Fannie y Freddie y lo aplicó a una enorme franja de la industria bancaria privada. Y una vez más, no hay razón alguna para rehuir de apuestas riesgosas: sobre todo ya que el Departamento del Tesoro no le ha exigido a los bancos que dejen los instrumentos financieros de alto riesgo a cambio de los dólares de los contribuyentes.

Para documentar nuestro optimismo, el gobierno federal también reveló ilimitadas garantías públicas para muchas cuentas de depósito bancarias. Ah, y por si esto no fuera suficiente, el Departamento del Tesoro promueve que los bancos se fusionen entre sí, asegurándose así de que las únicas instituciones que queden en pie sean “demasiado grandes como para fracasar”. Se le está diciendo, de tres maneras distintas, al mercado fuerte y claro que Washington no permitirá que las instituciones financieras del país se responsabilicen de las consecuencias de su comportamiento. Puede ser que ésta sea la innovación más creativa de Bush: el capitalismo sin riesgos.

Hay un atisbo de esperanza. En respuesta a la pregunta del senador Corker, al Departamento del Tesoro se le dificulta distribuir los fondos del rescate. Pidió cerca de 350 mil millones de los 700 mil millones de dólares, pero la mayor parte de éstos todavía no sale por la puerta. Mientras tanto, cada día queda más claro que el rescate fue promovido de manera fraudulenta. Nunca consistió en conseguir que los préstamos fluyeran. Siempre en convertir el Estado en una gigantesca compañía de seguros para Wall Street: una red de seguridad para la gente que menos lo necesita, subsidiado por la gente que más lo necesita.

Esta grotesca duplicidad es una oportunidad. Quien sea que gane la elección del 4 de noviembre tendrá una enorme autoridad moral. Puede ser utilizada para hacer un llamado a frenar la distribución de los fondos del rescate, no después de la toma de posesión sino ahora mismo. Todas las acuerdos deben ser renegociados inmediatamente, y que esta vez sea el pueblo el que obtenga las garantías.

Es riesgoso, claro, interrumpir el rescate. Al mercado no lo gustará. Nada podría ser más riesgoso, sin embargo, que permitir que la pandilla de Bush le dé este regalo de despedida a los grandes negocios, el regalo del que continuaría tomando.

* Naomi Klein es autora de La doctrina del shock. www.naomiklein.org.

Copyright 2008 Naomi Klein. Este texto fue publicado en The Nation.

Artículo publicado el 2 de noviembre de 2008 en La Jornada.
Traducción: Tania Molina Ramírez.

1 de noviembre de 2008

La peor variante

Escrito por Fidel Castro Ruz, el 30 de octubre de 2008.

Leí hoy que la Reserva Federal de Estados Unidos había creado una nueva línea de créditos para los bancos centrales de México, Brasil, Corea del Sur y Singapur.

En la misma declaración informa que ha proporcionado créditos similares a los bancos centrales de Australia, Canadá, Dinamarca, Reino Unido, Japón, Nueva Zelanda, Suiza y el Banco Central Europeo.

En virtud de esos acuerdos, proporciona dólares a los bancos centrales a cambio de reservas en divisas de esos países, que han sufrido pérdidas considerables debido a la crisis financiera y comercial. De ese modo se afianza el poder económico de su moneda, privilegio otorgado en Bretton Woods.

El Fondo Monetario Internacional, que es el mismo perro con diferente collar, anuncia la inyección de elevadas sumas a sus clientes de Europa oriental. A Hungría le inyecta el equivalente a 20 mil millones de euros, gran parte de los cuales son dólares procedentes de Estados Unidos. No cesan las máquinas de imprimir billetes ni el Fondo Monetario Internacional de otorgar sus leoninos préstamos.

Por su parte, ayer el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) declaraba en Ginebra que al ritmo actual de gastos, la humanidad necesitaría los recursos de dos planetas en 2030 para mantener su estilo de vida.

El WWF es una institución seria. No hace falta ser graduado universitario en matemáticas, economía o ciencias políticas para comprender lo que eso significa. Es la peor variante. El capitalismo desarrollado aspira todavía a seguir saqueando al mundo como si el mundo pudiera soportarlo.


31 de octubre de 2008

Entrevista a Barack Obama

Jon Stewart, conductor de The daily show, entrevista a Barack Obama faltando una semana para las elecciones en Estados Unidos. Con un lenguaje sencillo, Obama responde a las preguntas sobre la campaña del miedo orquestada desde el poder. "¿Crees que se haya permeado en la gente la idea de que eres un marxista (que les quitará todo lo que tienen)?" pregunta Jon Stewart. "No, la gente está más preocupada por no perder su casa" responde Obama. "La única prueba que tienen es que en el jardín de niños prestaba mis juguetes a mis compañeros" agrega irónicamente. Más adelante comenta que presentará un infomercial que cuenta la situación de cuatro familias estadunidenses y de cómo él, estando en la presidencia, ayudará a resolver la situación.
A pesar del control de la información en los medios, supongo que el común de la gente sabe quienes son los culpables de la crisis en los Estados Unidos. A pesar de las etiquetas que le cuelguen a Obama, supongo que el común de la gente al oir hablar de sus "nexos" con Medio Oriente piensan "¿qué no hizo negocios con Arabia Saudita Bush padre?" ¿Qué se necesita para que el común de la gente haga una sencilla reflexión sobre su estado actual y actúe conforme a eso?

28 de octubre de 2008

Crimen (financiero) contra la humanidad

Artículo escrito por José Saramago, Premio Nobel de Literatura. Martes 21 de octubre, 2008.

La historia es conocida, y, en aquellos tiempos antiguos en que la escuela se proclamaba educadora perfecta, se le enseñaba a los niños como ejemplo de la modestia y la discreción que siempre deberían acompañarnos cuando el demonio nos tentara para opinar sobre lo que no conocemos o conocemos poco y mal. Apeles podía consentir que el zapatero le apuntase un error en el calzado de la figura que había pintado, por aquello de que los zapatos eran su oficio, pero que nunca se atreviera a dar su parecer sobre, por ejemplo, la anatomía de la rodilla. En suma, un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar. A primera vista, Apeles tenía razón, el maestre era él, el pintor era él, la autoridad era él, mientras que el zapatero sería llamado cuando de ponerle medias suelas a un par de botas se tratase. Realmente, ¿hasta dónde vamos a llegar si cualquier persona, incluso la más ignorante de todas, se permite opinar sobre lo que no sabe? Si no tiene los estudios necesarios es preferible que se calle y deje a los sabedores la responsabilidad de tomar las decisiones más convenientes (¿para quién?). Sí, a primera vista Apeles tenía razón, pero solo a primera vista. El pintor de Felipe y de Alejandro de Macedonia, considerado un genio en su época, ignoró un aspecto importante de la cuestión: el zapatero tenía rodillas, luego, por definición, era competente en estas articulaciones, aunque fuera solo para quejarse, si ese era el caso, de los dolores que sentía. A estas alturas, el lector atento ya habrá entendido que no es de Apeles ni del zapatero de lo que se trata en estas líneas. Se trata, sí, de la gravísima crisis económica y financiera que está convulsionando el mundo, hasta el punto de que no podemos escapar a la angustiosa sensación de que llegamos al final de una época sin que se consiga vislumbrar qué y cómo será lo que venga a continuación, tras un tiempo intermedio, imposible de predecir antes de que se levanten las ruinas y se abran nuevos caminos. ¿Cómo lo hacemos? ¿Una leyenda antigua para explicar los desastres de hoy? ¿Por qué no? El zapatero somos nosotros, todos nosotros, que presenciamos, impotentes, el avance aplastante de los grandes potentados económicos y financieros, locos por conquistar más y más dinero, más y más poder, con todos los medios legales o ilegales a su alcance, limpios o sucios, normalizados o criminales.

¿Y Apeles? Apeles son, precisamente, los banqueros, los políticos, las aseguradoras, los grandes especuladores que, con la complicidad de los medios de comunicación social, respondieron en los últimos 30 años, cuando tímidamente protestábamos, con la soberbia de quien se considera poseedor de la última sabiduría; es decir, aunque la rodilla nos doliera, no se nos permitía hablar de ella, se nos ridiculizaba, nos señalaban como reos de condena pública. Era el tiempo del imperio absoluto del Mercado, esa entidad presuntamente auto reformable y auto regulable encargada por el inmutable destino de preparar y defender para siempre jamás nuestra felicidad personal y colectiva, aunque la realidad se encargase de desmentirlo cada hora que pasaba.

¿Y ahora? ¿Se van a acabar por fin los paraísos fiscales y las cuentas numeradas? ¿Será implacablemente investigado el origen de gigantescos depósitos bancarios, de ingenierías financieras claramente delictivas, de inversiones opacas que, en muchos casos, no son nada más que masivos lavados de dinero negro, de dinero del narcotráfico? Y ya que hablamos de delitos: ¿tendrán los ciudadanos comunes la satisfacción de ver juzgar y condenar a los responsables directos del terremoto que está sacudiendo nuestras casas, la vida de nuestras familias, o nuestro trabajo? ¿Quién resuelve el problema de los desempleados (no los he contado, pero no dudo de que ya son millones) víctimas del crash y qué desempleados seguirán, durante meses o años, malviviendo de míseros subsidios del Estado mientras los grandes ejecutivos y administradores de empresas deliberadamente conducidas a la quiebra gozan de millones y millones de dólares cubiertos por contratos blindados que las autoridades fiscales, pagadas con el dinero de los contribuyentes, fingen ignorar?

Y la complicidad activa de los gobiernos, ¿quién la demanda? Bush, ese producto maligno de la naturaleza en una de sus peores horas, dirá que su plan ha salvado (¿salvará?) la economía norteamericana, pero las preguntas a las que tendría que responder están en la mente de todos: ¿no sabía lo que pasaba en las lujosas salas de reunión en las que hasta el cine nos ha hecho entrar, y no solo entrar, sino asistir a la toma de decisiones criminales sancionadas por todos los códigos penales del mundo? ¿Para qué le sirven la CIA y el FBI, además de las decenas de otros organismos de seguridad nacional que proliferan en la mal llamada democracia norteamericana, esa donde un viajero, a su entrada en el país, tendrá que entregar a la policía de turno su ordenador para que este copie el respectivo disco duro? ¿No se ha dado cuenta el señor Bush que tenía al enemigo en casa, o, por el contrario, lo sabía y no le importó?

Lo que está pasando es, en todos los aspectos, un crimen contra la humanidad y desde esta perspectiva debe ser objeto de análisis, ya sea en los foros públicos o en las conciencias. No exagero. Crímenes contra la humanidad no son solo los genocidios, los etnocidios, los campos de muerte, las torturas, los asesinatos selectivos, las hambres deliberadamente provocadas, las contaminaciones masivas, las humillaciones como método represivo de la identidad de las víctimas. Crimen contra la humanidad es el que los poderes financieros y económicos de Estados Unidos, con la complicidad efectiva o tácita de su gobierno, fríamente han perpetrado contra millones de personas en todo el mundo, amenazadas de perder el dinero que les queda después de, en muchísimos casos (no dudo de que sean millones), haber perdido su única y cuántas veces escasa fuente de rendimiento, es decir, su trabajo.

Los criminales son conocidos, tienen nombre y apellidos, se trasladan en limusinas cuando van a jugar al golf, y tan seguros están de sí mismos que ni siquiera piensan en esconderse. Son fáciles de sorprender. ¿Quién se atreve a llevar a este gang ante los tribunales? Todos le quedaríamos agradecidos. Sería la señal de que no todo está perdido para las personas honestas.

27 de octubre de 2008

Running the numbers (un autorretrato americano)

Chris Jordan examina, desde una pulcra visión estética, las dimensiones de la sociedad de consumo. Las estadísticas de la cultura americana, convertidas en argumento visual. Jordan repite los objetos un número específico de veces, el número que la estadística arroja, para componer con ellos un retrato evocador del vacío que van dejando.




Plastic Bottles, 2007
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Dos millones de botellas de plástico. Las usadas en los Estados Unidos cada 5 minutos.

Detalle a tamaño real.



Barbie Dolls, 2008
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32,ooo Barbies. Igual al número de cirugias estéticas de seno realizadas en un mes en los Estados Unidos.

Detalle a tamaño real.



Cell Phones, 2007
60x100"
426,000, el número de teléfonos celulares retirados en los Estados Unidos cada día.

Detalle a tamaño real.

24 de octubre de 2008

Fin de la fiesta

Nueva York, 22 de octubre. Uno sabe que las cosas están verdaderamente mal cuando empiezan a despedir a las “conejitas” de Playboy, las encueratrices tienen cada vez menos clientes en los antros, las escorts ofrecen descuentos, la FBI investiga a los “caballeros” de las grandes empresas financieras, antes tan “respetados” y ahora acusados de ser bandidos borrachos, uno de los gurús del capitalismo desregulado confiesa que “no funciona”, y el jefe del FMI está envuelto en un escándalo por sus aventuras románticas en medio del peor desastre financiero desde la Gran Depresión.

Por ahora es el fin de la fiesta.

Los costos de la crisis financiera de Wall Street ya se manifiestan en las calles de las ciudades, pueblos y campos de este país, cada día con avisos de recortes de empleos y reducción de la demanda y el consumo, y el aumento de la deuda a nivel federal, estatal y personal.

Hoy Alan Greenspan, el ex presidente de la Reserva Federal considerado gurú del sistema financiero, tuvo que admitir: “cometí un error en suponer que los intereses propios de las organizaciones, específicamente bancos y otros, eran tales que eran los más capaces para proteger a sus accionistas y sus intereses en las empresas”, y dijo que en su ideología de libre mercado “he encontrado una falla. No sé qué tan significativa o permanente es, pero he estado muy angustiado por ese hecho”, afirmó en una audiencia ante el Congreso en torno a la crisis.

Durante casi dos décadas (hasta 2006), Greenspan controló el banco central de Estados Unidos, desde donde promovió la desregulación. El representante federal demócrata Henry Waxman le preguntó hoy a Greenspan si “no funciona su ideología” del libre mercado, a lo cual respondió: “absolutamente, precisamente. Ésa es precisamente la razón por la cual me sorprendí, porque por unos 40 años o más yo trabajé con evidencias considerables de que sí funcionaba excepcionalmente bien”.

Ese “error” de confiar en las virtudes del “libre mercado”, que cometiera Greenspan y buena parte de la cúpula política y económica de este país tiene cada día costos más desastrosos.

Hoy General Motors y Chrysler anunciaron que cesarán a más trabajadores, sobre los miles que ya han liquidado, y en estos últimos días la farmacéutica Merck anunció que eliminará 7 mil 200 empleos, 12 por ciento de su nómina. Yahoo anunció un recorte de por lo menos 10 por ciento de sus trabajadores. Xerox, unos 3 mil, junto con una larga fila de empresas que están haciendo lo mismo. Todo esto es adicional a las cifras de desempleo ya registradas. Según cálculos del Instituto de Políticas Económicas, con base en cifras oficiales, el número de desempleados se ha incrementado en 2.2 millones a lo largo del último año, llegando en septiembre a 9.5 millones en total, el número más elevado en 15 años.

La propia industria financiera podría llegar a despedir un total de 200 mil, reportó la agencia Ap (110 mil ya se han perdido hasta la fecha). Goldman Sachs, uno de los bancos de inversiones de mayor prestigio, anunció hoy que cesará a unos 3 mil 200 empleados.

Por otro lado, el número de juicios hipotecarios se ha incrementado 21 por ciento, comparado con un año atrás, y algunos calculan que un promedio de 10 mil hogares se suman cada semana. Es por ello que uno de los eventos anuales más aburridos en general se convirtió casi en nota roja este año. Esta semana, en la convención de la Asociación de Banqueros Hipotecarios, celebrada en San Francisco, alguien intentó hacer un “arresto ciudadano” de Karl Rove (el estratega político de George W. Bush), llegando al podio y acusándolo de “traición”. Otra mesa fue interrumpida por manifestantes que demandaron una moratoria de juicios hipotecarios, y en las entradas al encuentro se coreaban consignas contra los banqueros.

Este fin de semana, por lo menos dos manifestaciones, una en Wall Street y otra en Baltimore, han sido convocadas para denunciar el rescate financiero de los bancos y demandar apoyo financiero y suspensión de juicios hipotecarios para las familias afectadas por esta crisis.

La ira popular y el juego político sobre cómo responder a todo esto ha obligado a que se anuncie una serie de investigaciones de la FBI sobre el manejo de algunas de las empresas que están en el centro de la crisis, como Lehman Brothers y las gigantescas hipotecarias Fannie Mae y Freddie Mac. Pero estos esfuerzos se ampliarán a otras, y la tarea es tan grande que la FBI tendrá que duplicar el número de agentes que trabajan en “delitos financieros”.

A la vez, los ejecutivos de AIG, la aseguradora más grande del país, rescatada por 85 mil millones de dólares por el gobierno federal, ahora están bajo investigación por el procurador general del estado de Nueva York, lo cual ha obligado a que la empresa suspenda pagos de un fondo de bonos para ejecutivos de 600 millones, como también un pago de 19 millones que estaba por entregar a su ex ejecutivo en jefe.

El procurador general estatal, Andrew Cuomo, denunció la idea de pagar bonos a ejecutivos que llevaron casi a la bancarrota a la empresa. Hace un par de semanas, esta empresa provocó un escándalo cuando se divulgó que gastó cientos de miles de dólares en vacaciones en hoteles de lujo para decenas de sus ejecutivos después de ser rescatada con fondos públicos.

Y mientras esta crisis se extiende por el país y el mundo, y todos hablan de una “recesión global”, el Fondo Monetario Internacional intenta responder a lo que ha llamado “la crisis financiera más grave desde la Gran Depresión”. Pero justo en este momento estalló otra crisis: la revelación de que Dominique Strauss-Kahn, el director gerente del FMI, está bajo investigación interna para ver si abusó de su poder en beneficio de una amante que trabajaba con él y quien renunció en agosto. Aparentemente, el affair –entre Strauss-Kahn y Piroska Nagy, alta funcionaria en el departamento sobre África del fondo–, amenaza la confiabilidad en su manejo del organismo multilateral.

Así, entre gurús del “libre mercado” confesando que tal vez no funciona, los antiguos “maestros del universo” (los ejecutivos de Wall Street) bajo investigación, banqueros bajo sitio en sus convenciones, un presidente que tiene el nivel de aprobación más bajo de la historia, millones pagan ya los costos de la crisis, y muchos analistas dicen que esto apenas empieza.

Hasta las “conejitas” de Playboy están esperando ver cuántas perderán su chamba con esa empresa por reducir de manera masiva sus oficinas en Los Ángeles y Nueva York, según algunas versiones de los medios. Y según algunos informes, los antros para “caballeros” en Nueva York están cada vez más vacíos, con las encueratrices bailando para menos clientes que pagan menos.

Ya se apagó la música, ya se fueron las mujeres, ya no hay pachangas todo pagado. Se acabó la fiesta.
Artículo escrito por David Brooks y publicado en La Jornada.

15 de octubre de 2008

¿Reserva de EU?



La Jornada, Jueves 9 de octubre del 2008


Desde el gobierno de Jefferson (1801-1809) la clase gobernante de Estados Unidos concibe a América Latina y el Caribe como su reserva estratégica. Además de las cañoneras, el recetario oligárquico-imperial incluye “libre” comercio y desregulación financiera y de la inversión extranjera. En 1908, a finales del porfiriato, William J. Bryan planteó que con estas palancas “antes de 20 años Norteamérica se habrá tragado a México”. Quien cinco años después sería secretario de Estado de Woodrow Wilson, anticipó lo que el Foreign Relations Council sostiene: “La absorción de ese país por el nuestro es necesaria e inevitable por razones tanto económicas como políticas… la absorción de México ha comenzado ya en el sentido comercial”.

La apertura porfirista ofreció a Estados Unidos y sus monopolios una “oportunidad admirable” para, según Bryan, “aumentar nuestra riqueza y nuestra importancia como potencia universal”. Esa “imperialización” fue aplacada por la Revolución de 1910 y las estipulaciones de la Constitución de 1917 en materia de recursos naturales y una política externa que defendió la soberanía y la no intervención. Desde 1982 se restauran desregulación y librecambismo a ultranza en medio de creciente corrupción, entreguismo y más autoritarismo policial y militar. Con el TLCAN se renuncia al desarrollo retrocediéndose en los frágiles, pero significativos, logros del desarrollo estabilizador. La “compra-venta de México” se realiza junto a la capitulación que hicieron Salinas y Zedillo de la política exterior y de seguridad. Con Fox y Calderón se combina lo económico-empresarial con lo policial-militar, según dos diseños de la Casa Blanca: la Alianza para la Seguridad y la Prosperidad de la América del Norte (ASPAN) y la Iniciativa Mérida. La ASPAN comporta una integración profunda (saqueo) de recursos naturales (gas, petróleo, minerales, agua, biodiversidad), un apartheid laboral y la tajante exclusión de población y legislaturas de la “agenda trinacional”.

Bush, con apoyo del Banco Mundial y el BID, intenta ampliar y “legar” pactos y transas empresariales y policial-militares de ASPAN a América Latina por medio de un engendro dado a conocer el pasado 24 de septiembre como Caminos hacia la Prosperidad de las Américas, que la Red Mexicana de Acción frente al Libre Comercio (RMALC) califica como el “Plan B del ALCA”, es decir, un “refrito” del proyecto imperial enterrado en Mar del Plata en 2005 y apoyado por Vicente Fox, el ex gerente de Coca-Cola que ocupó la presidencia mexicana. Como ASPAN el Plan B contiene: a) “una agenda y acuerdos económico-mercantiles y financieros cubiertos bajo los nombres de competitividad y prosperidad”, y b) “una agenda complementaria de carácter militar y policial de lucha contra el terrorismo, el narcotráfico, la migración ilegal, etcétera, usando el placebo de la seguridad”. (Documentos y detalles en rmalc@prodigy.net.mx)

Bush lanzó la propuesta desde el Consejo de las Américas/Sociedad Americana, con endosos de presidentes y funcionarios de Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Panamá y Perú. Desesperados y decididos a frenar y desactivar coaliciones regionales y de construcción social alternativa como Unasur, Estados Unidos y sus aliados (auténticos unos y bajo coacción o soborno otros) promueven el Plan B, el despliegue de la Cuarta Flota, los Comandos Norte y Sur del Pentágono, con un rosario de bases militares y dos ejes de ocupación territorial, sustentados en terrorismo de Estado y ejércitos mercenarios (outsourcing militar): el Plan Colombia y la Iniciativa Mérida.

La intervención y violencia policial-militar de Estados Unidos y las oligarquías enfrentan creciente resistencia popular mientras Bush deja una debacle humana y estratégica en Irak y Afganistán, y un colapso económico creado por una burbuja especulativa de más de 55 billones (trillions) de dólares que rebasa el mayor rescate bancario de la era moderna.

El viaje del diamante

Diamond matters. Tue journey of a diamond es un recorrido del fotoperiodista Kadir van Lohuizen por la irónica realidad de un negocio de unos 8.4 billones de dólares al año. Dicho valor es respaldado por el trabajo infrahumano de mineros africanos (jóvenes sumergidos 10 metros en el agua por dos horas consecutivas, familias enteras trabajando seis días a la semana, hombres que viven en tiendas al lado de las minas) y aprovechado por las grandes casas joyeras de occidente. El trayecto –que toca nueve países vinculados a la industra del diamante– es una denuncia sobre los contrastes generados por la avaricia y el comercio, también documentados aquí.

La amenaza antintelectual americana

En los últimos años, los Estados Unidos han contribuido
más a la inestabilidad mundial que a la resolución de los problemas
mundiales. Ejemplos de ello son, entre otros, la guerra del Iraq,
lanzada por los EE.UU con falsas premisas, el obstruccionismo de las
medidas encaminadas a frenar el cambio climático, una escasa ayuda
para el desarrollo y la violación de tratados internacionales, como,
por ejemplo, los Convenios de Ginebra. Si bien muchos factores han
contribuido a las acciones desestabilizadoras de los Estados Unidos,
uno poderoso es el antiintelectualismo, ejemplificado recientemente
por la repentina popularidad de la candidata republicana a la
vicepresidencia, Sarah Palin.

Por antiintelectualismo entiendo en particular una perspectiva
agresivamente anticientífica, respaldada por el desdén a quienes se
atienen a la ciencia y sus pruebas. Las amenazas que afronta una gran
potencia como los EE.UU. exigen un análisis riguroso de la información
conforme a los mejores principios científicos.

El cambio climático, por ejemplo, plantea amenazas terribles al
planeta que se deben evaluar conforme a las normas científicas
actuales y la capacidad en desarrollo de la ciencia del clima. El
proceso científico mundial llamado Grupo Intergubernamental de
Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), que ha obtenido el premio
Nobel, ha establecido el criterio del rigor científico para el
análisis de las amenazas de cambio climático provocado por la
Humanidad. Necesitamos a políticos con conocimientos científicos y
adeptos al pensamiento crítico basado en las pruebas para que plasmen
esos hallazgos y recomendaciones en políticas y acuerdos
internacionales.

Sin embargo, en los EE.UU. las actitudes del Presidente Bush, de
republicanos influyentes y ahora de Sarah Palin han sido lo contrario
de científicas. La Casa Blanca ha hecho todo lo que ha podido durante
ocho años para ocultar el abrumador consenso científico sobre la
contribución humana al cambio climático. Ha intentado impedir que los
científicos oficiales hablen sinceramente al público. The Wall Street
Journal ha propagado posiciones anticientíficas y seudocientíficas
para oponerse a las políticas encaminadas a luchar contra el cambio
climático provocado por la Humanidad.

Esos planteamientos anticientíficos han afectado no sólo a la política
del clima, sino también a la política exterior. Los EE.UU. fueron a la
guerra con el Iraq a partir de los instintos viscerales y las
convicciones religiosas de Bush y no de pruebas rigurosas. Asimismo,
Palin ha llamado a la guerra del Iraq “una tarea inspirada por Dios”.

No se trata de personas aisladas, aunque poderosas, que están
divorciadas de la realidad. Reflejan el hecho de que un porcentaje
importante de la sociedad americana, que actualmente vota
principalmente a los republicanos, rechaza o simplemente desconoce
pruebas científicas básicas relativas al cambio climático, la
evolución biológica, la salud humana y otras esferas. Por lo general,
dichos votantes no rechazan los beneficios de las tecnologías
resultantes de la ciencia moderna, pero sí las pruebas y las
recomendaciones de los científicos sobre políticas públicas.

Según recientes encuestas de opinión realizadas por la Fundación Pew,
mientras el 58 por ciento de los demócratas creen que la Humanidad
está causando el calentamiento planetario, sólo el 28 por ciento de
los republicanos lo creen. Asimismo, según una encuesta realizada en
2005, el 59 por ciento de los republicanos que se declaran
conservadores rechazaron cualquier teoría de la evolución, mientras
que el 67 por ciento de los demócratas progresistas aceptaron alguna
versión de la teoría evolucionista.

Desde luego, algunos de esos negacionistas son simplemente ignorantes
en materia de ciencia, víctimas de la deficiente calidad de la
enseñanza de la ciencia en los Estados Unidos, pero otros son
fundamentalistas bíblicos, que rechazan la ciencia moderna, porque
interpretan la palabra de la Biblia como literalmente verdadera.
Rechazan las pruebas geológicas del cambio climático, porque rechazan
la propia ciencia de la geología.

La cuestión a la que nos referimos aquí no es la de la religión contra
la ciencia. Todas las grandes religiones tienen tradiciones de
intercambio fructífero con la investigación científica y, de hecho, la
apoyan. La edad de oro del Islam, hace un milenio, fue también aquella
en que la ciencia islámica orientó al mundo. El Papa Juan Pablo II
declaró su apoyo a la ciencia básica de la evolución y los obispos
católicos romanos son convencidos partidarios de que se limite el
cambio climático provocado por la Humanidad basándose en pruebas
científicas.

Varios científicos destacados, incluido uno de los mayores biólogos
del mundo, E.O. Wilson, se han dirigido a las comunidades religiosas
para que apoyen la lucha contra el cambio climático provocado por la
Humanidad y la lucha en pro de la conservación biológica y dichas
comunidades religiosas les han respondido en armonía con la ciencia.

El problema es un fundamentalismo agresivo que niega la ciencia
moderna y un antiintelectualismo agresivo que ve a los expertos y los
científicos como el enemigo. Esas concepciones son las que pueden
acabar propiciando que muramos todos. Al fin y al cabo, esa clase de
extremismo puede acabar conduciendo a la guerra, basándose en
concepciones pervertidas sobre que una guerra determinada es deseada
por Dios en lugar de un fracaso de la política y la cooperación.

En muchas declaraciones, Palin parece decidida a invocar a Dios en sus
juicios sobre la guerra, señal siniestra para el futuro, si es
elegida. Desde luego, animará a muchos enemigos a recurrir a sus
propias variedades de fundamentalismo para que devuelvan el ataque a
los EE.UU. Los extremistas de los dos bandos acaban poniendo en
peligro a la gran mayoría de los seres humanos, que no son extremistas
ni fundamentalistas anticientíficos.

Resulta difícil saber con certeza a qué se debe el aumento del
fundamentalismo en tantas partes del mundo. Lo que está sucediendo en
los EE.UU., por ejemplo, no ocurre en Europa, sino que es
característico de algunas partes de Oriente Medio y del Asia central.
Parece que el fundamentalismo surge en épocas de cambios
trascendentales, cuando los órdenes sociales tradicionales se ven
amenazados. El surgimiento del fundamentalismo americano moderno en
política data de la era de los derechos humanos en el decenio de 1960
y, al menos en parte, refleja una reacción violenta entre los blancos
contra la fuerza económica y política en aumento de los grupos
minoritarios no blancos e inmigrantes en la sociedad estadounidense.

La única esperanza para la Humanidad es la de que se pueda substituir
el círculo vicioso del extremismo por una comprensión mundial
compartida de las amenazas en gran escala relacionadas con el cambio
climático, los abastecimientos alimentarios, la energía sostenible,
la escasez de agua y la pobreza. Los procesos científicos mundiales,
como el IPCC, son decisivos, porque representan nuestra mayor
esperanza de creación de un consenso basado en las pruebas
científicas.
Los EE.UU. deben regresar al consenso mundial basado en la ciencia
compartida y no en el antiintelectualismo. Ése es el imperativo
urgente en el corazón de la sociedad americana actual.

Artículo escrito por Jeffrey D. Sachs. Profesor de Economía y director del Instituto de
la Tierra de la Universidad de Columbia.

Traducido del inglés por Carlos Manzano.

14 de octubre de 2008

México, el más afectado por la crisis en EU

Si la analogía con la Gran Depresión atemoriza a los estadunidenses, no inquieta menos a los latinoamericanos. Unos años después de la caída de la bolsa de 1929, 16 gobiernos de la región fueron derrocados por golpes militares o por la asunción al poder de algunos dictadores. En años recientes se habla de independencia económica de América Latina respecto de su enorme vecino del norte (excepto México). Pero el 29 de septiembre, día que la Cámara de Representantes en Washington rechazó el rescate financiero, fue un recordatorio de lo estrechos que siguen siendo aún esos lazos. Mientras el índice Dow Jones cayó casi 7% en un día, el Bovespa de Brasil, la mayor bolsa de valores de la región, cayó más de 9%.

Aun así, el que esta crisis no tenga el sello “made in América Latina” es motivo de modesta celebración. Durante las crisis de 1994, 1998 y 2000, América Latina utilizó el financiamiento extranjero para pagar el enorme incremento de las importaciones. El estado de ánimo cambió, el dinero extranjero huyó y surgió el pánico. Esta vez, muchos países han tenido excedentes comerciales en años recientes, y el aumento de precios en materias primas ha dado una apariencia más respetable a las finanzas gubernamentales (ver gráfica).

En el caso de México, su histórica alianza con la economía estadunidense tiene ya un efecto. En agosto, las remesas de mexicanos que trabajan al norte de la frontera registraron su mayor descenso. Se desvanece la esperanza de que los estadunidenses seguirían comprando enormes cantidades de manufacturas mexicanas. Y la balanza comercial mexicana, impulsada por los altos precios de petróleo, está en peligro.

Brasil, la mayor economía de América Latina, parece en mejor condición. Pero las materias primas representan aproximadamente la mitad sus exportaciones, lo cual lo hace también vulnerable a una caída de los precios.

Los bancos latinoamericanos también parecen fuertes. Esto no sólo se debe a que no absorbieron valores hipotecarios estadunidenses, sino además a que no son tan dependientes del crédito extranjero. Los bancos de Brasil son una excepción: los pequeños y medianos bancos públicos que dependen del financiamiento extranjero vieron bajar sus acciones la semana pasada. Sin embargo, incluso en Brasil el capital extranjero representa sólo 10 o 20% de sus necesidades de financiamiento.

Los mercados de valores en América Latina son someros (aparte de Brasil), lo que reduce las posibilidades de contagio. El crédito es una de las principales preocupaciones, en particular para los exportadores, a quienes se les dificulta obtener líneas de financiamiento extranjero. Esto podría ser temporal. Pero si perdura, las empresas volverán a los préstamos domésticos, al haber menos fuentes de crédito. Edmar Bacha, del Banco Itaú, quien ha visto muchas crisis, dice que la estrechez crediticia es ahora su principal preocupación.

Sin embargo, un mayor temor para el futuro es que la desaceleración mundial, aunada a una disminución de los precios de materias primas, coloque las finanzas públicas bajo presión. Chile, que invierte en un gran fondo (en la actualidad, casi 20 mil millones de dólares) cuando los precios del cobre son altos y sustenta su presupuesto en un precio muy inferior al actual, es el único país de la región donde el auge de las materias primas no ha ido acompañado de un despilfarro en el gasto público. Los precios de las materias primas ya han caído un poco. Si descienden mucho más, algunos países estarán en problemas.

A la cabeza de los más vulnerables están Venezuela, Argentina y Ecuador. Venezuela, que con sus ingresos petroleros ha importado bienes de cosumo, está particularmente expuesta. Estos ingresos petroleros han permitido que el número de empleos en el sector público se duplique desde que el presidente Hugo Chávez asumió el poder, en 1999, y que se compren armas a Rusia. Reducir el gasto público es una opción, pero no la que a Chávez le agradaría ante las elecciones regionales de finales de noviembre. Aun entonces podría no ser tan fácil practicar la austeridad.

Si los menores precios de materias primas impulsaran una baja en los precios de los alimentos básicos, esto proporcionaría a los argentinos cierto alivio para controlar su rampante inflación. Sin embargo, para el gobierno de la presidenta Cristina Fernández sería una historia diferente. El gobierno obtiene 10% de los ingresos por impuestos a la exportación. Un mayor descenso de los precios de materias primas afectaría aún más a los agricultores (que ya pagan 35% de impuestos sobre exportaciones) y podría renovar sus recientes protestas. Cristina Fernández podría tener la tentación de compensar el déficit utilizando los fondos de pensiones. Existe además preocupación por la moneda. El peso, que ha recuperado confianza después de su caída de 2001, está respaldado por los altos precios de la soya. Si ésta cae, podría provocar otra compra de pánico de dólares para quienes pueden hacerlo, y miseria para los demás.

Para otros países de comportamiento más ortodoxo –Brasil, Colombia y Perú– las cosas parecen mejores en este sentido. Sus gobiernos han equilibrado sus presupuestos y han construido superávit comerciales y reservas en dólares. En algunos lugares el crecimiento sigue siendo fuerte: las cifras muestran un aumento interanual de 8.3% en Perú para julio, y 6.1% en Brasil en el segundo trimestre. Sin embargo, no todos ven las cosas color de rosa. “Los economistas que hablan de cambios estructurales en vísperas de un descenso cíclico deberían ser despedidos”, dice Gray Newman, del banco Morgan Stanley.

Fuente: Economist Intelligence Unit

Traducción de texto: Jorge Anaya