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12 de septiembre de 2011

En el kinder aprendimos a compartir

Artículo tomado de good, que compara los puntos de vista de quienes apoyan al Tea Party y su idea de impuestos iguales para todos y gente como Warren Buffett –uno de los cinco hombres más ricos del mundo– que opina que los multimillonarios deberían pagar más impuestos. Según un estudio del Psychological Science, los países con sistemas de impuestos "progresivos" –se paga según se gana– son naciones más felices.

Study: The More a Country Taxes the Rich, the Happier its People
Billionaire businessman Warren Buffett, pictured above, argued in a New York Times op-ed last month that the U.S. government doesn't tax him and his super-rich friends enough. "I know well many of the mega-rich and, by and large, they are very decent people," wrote Buffett. "Most wouldn’t mind being told to pay more in taxes as well, particularly when so many of their fellow citizens are truly suffering." On the opposite end of the spectrum from Buffett are the few but wildly vocal Tea Party supporters, who advocate a flat tax or the "fair tax," a plan that taxes a person's spending, not their income.

Science can't tell us which of those plans is "right," per se, but it can help point us in the best direction. And if science is to be believed, it turns out Buffett may be onto something. According to new research to be published in an upcoming issue of Psychological Science, though progressive tax systems result in unequal tax burdens, they also tend to result in happier nations.

Using Gallup numbers from 2007, University of Virginia psychologist Shigehiro Oishi looked into the relationship between tax systems and quality-of-life polling in 54 nations. He discovered a direct correlation between a country's tax progressiveness and its happiness: On average, people taxed under the most progressive rates were more likely than anyone else to evaluate their lives as "the best possible." They also reported having more enjoyable daily experiences, and fewer negative ones.

Obviously people don't become happy because you tax them more. Rather, it appears that the public services provided by their taxes is what's really behind their joy. Writing about his study, Oishi noted that increased pleasure under the most progressive tax rates could be "explained by a greater degree of satisfaction with the public goods, such as housing, education, and public transportation."

In other words, taking the taxes people can afford to pay and applying them to the greater good results in everyone being happier. You've maybe known this since the "sharing is good" lesson from third grade. Now how to get through to those still calling for a fair tax?

14 de agosto de 2011

"Que Piñera sepa que todo esto no le va a salir gratis"

Es la líder del “estudiantazo” que jaquea al gobierno chileno. Sus padres militaron con Allende y ella en el comunismo. Una cara bonita con gran futuro político.


Pedido. Camila Vallejo reclama educación pública y gratuita frente a la Universidad de Chile.
Camila Vallejo llegó como un soplo de aire fresco a la opaca política chilena. Con 23 años, la presidenta de la Federación de Estudiantes Universidad de Chile (FECh) es la cara visible del “estudiantazo” que tiene contra las cuerdas al gobierno de Sebastián Piñera. Carismática e intransigente, Vallejo expone con igual solidez los argumentos de los estudiantes en una marcha ante miles de personas, en un despacho ante el ministro de Educación o en el talk show con más rating de la TV chilena.
Hija de ex militantes allendistas y referente de las Juventudes Comunistas, ya egresó de la carrera de Geografía y tiene su tesis en trámite. En Chile le auguran un futuro político prominente y su nombre hace furor en las redes sociales, donde despierta amores y odios. El gobierno tuvo que echar a una funcionaria que twitteó sobre Camila: “Se mata a la perra y se acaba la leva”. Un envenenado reconocimiento del protagonismo que ganó Vallejo y un recuerdo a la macabra frase que usó Pinochet contra Salvador Allende durante el golpe de 1973.
“Tenemos uno de los sistemas educativos más inequitativos y desiguales del mundo”, dijo Vallejo a PERFIL en su primera entrevista con un medio argentino.
—¿Cómo le explicarías a un estudiante argentino cómo es ir a la universidad en Chile?
—En Chile un estudiante que viene de una familia de escasos recursos no tiene ninguna oportunidad de ingresar a la educación superior si no es endeudándose. La diferencia entre los colegios privados y los municipales es abismal y recibimos críticas de la OCDE por falta de inversión en educación. Las instituciones privadas trabajan con fines de lucro y sin ninguna regulación del Estado.
—¿En qué situación están hoy las negociaciones con el gobierno?
—Hace algunos días logramos una gran convocatoria con una movilización de 150 mil personas sólo en la región metropolitana. En cuanto al conflicto político, los funcionarios del gobierno se mantienen hasta ahora en la misma posición y el jueves respondieron otra vez negativamente, luego de que se cumpliera el plazo del ultimátum que les entregamos. No están dispuestos a responder a las demandas de los estudiantes.
—¿Piñera no resuelve los reclamos por deficiencias de gestión o por una cuestión ideológica?
—No nos sorprende ni nos parece raro el desempeño del presidente en este conflicto, porque su problema es ideológico. Su proyecto político va en la línea de profundizar la privatización de la educación en Chile. No sólo defiende intereses políticos, sino también económicos. Piñera no gobierna para todo el país, sino para los empresarios.
—Si el problema es ideológico, ¿por qué también hubo “pingüinazo” contra Michelle Bachelet?
—Bachelet y los demás gobiernos de la Concertación nunca tuvieron el coraje para tomar las riendas y hacer modificaciones profundas al sistema educativo. No quisieron ni tuvieron la voluntad política. También es cierto que estuvieron amarrados por una Constitución que dejó Pinochet antes de que cayera su dictadura y que fue el anclaje del actual modelo. Pero la realidad es que la Concertación lo profundizó y hoy la derecha lo consolida.
—En medio del conflicto, Piñera dijo que “nada es gratis en la vida”. ¿Cómo lo tomaron?
—En ningún momento dijimos que queremos educación gratis en el sentido que lo planteó el presidente. Somos conscientes de que debemos retribuir con nuestro esfuerzo lo que el Estado nos da. Pero aquí se trata de recordar que en Chile el sueldo mínimo no alcanza ni para que una familia viva de manera digna, y mucho menos para pagar por una buena educación. El presidente fue capaz de decir que nada es gratis en la vida… Bueno, que Piñera sepa que todo esto tampoco le va a salir gratis a él.
—Cristina de Kirchner afirmó que la enorgullece ver que “los estudiantes chilenos reclaman educación como en la Argentina”. ¿Es así?
—Nosotros admiramos los sistemas de los países de Latinoamérica que han puesto énfasis en el desarrollo de la educación gratuita, de calidad y con acceso justo y para todos. Tomamos como referencia a países como la Argentina y compartimos la idea de que esas transformaciones también son necesarias en Chile. Aprovecho esta oportunidad para agradecer el apoyo que nos han manifestado nuestros hermanos, los estudiantes argentinos.

Por Facundo F. Barrio

Fuente.

23 de marzo de 2011

El modelo Cuetzalan

Libre de toda atadura, sea legal, social o cultural, el capital domina, impone, arrasa, se expande y se multiplica, explota al trabajo humano o al de la naturaleza, y termina expresando con precisión el sentimiento de sus progenitores: la ambición insaciable, el deseo obsesivo de poder. Su mercado es una fuerza voraz, una inundación indetenible, incapaz como proceso de autorregularse (cibernéticamente conforma una retroalimentación positiva, termodinámicamente, una entropía). Todo aquello que Marx describió hace más de siglo y medio durante el nacimiento del capitalismo, se cumple hoy con pasmosa exactitud, aunque en una magnitud sobrecogedoramente mayor. La codicia es tan descomunal, que los capitalistas unidos matarían a Dios o destruirían al planeta entero si ello fuera rentable. En suma, no es el ser humano, ni siquiera la civilización moderna, sino su motor, el capital, la causa última de las crisis actuales. Es la acumulación progresiva de esta irracionalidad, la que ha dado lugar a una civilización suicida, a un gigantesco experimento autodestructivo, a un proceso carcinógeno en el cuerpo entero del planeta.

No hay mejor dimensión para corroborar lo descrito que el espacio, es decir, los territorios en sus diferentes escalas y, muy especialmente, las regiones. Ya innumerables estudiosos, entre los que destaca el geógrafo brasileño Milton Santos, han revelado cómo la configuración y el comportamiento de las regiones, sus morfo-fisiologías, resultan del encuentro o del conflicto entre las fuerzas económicas del capital y las fuerzas sociales que se le resisten. Pero he aquí que existe además un árbitro dedicado a atenuar o darle solución a esta conflictividad, que por cierto siempre es de carácter doble, social y ambiental: el Estado. Por ello, todo territorio será siempre un espacio en equilibrio o en desbalance, sano o enfermo, vigoroso o al borde del colapso, resultado del juego de fuerzas entre el poder económico (el capital), el poder político (el Estado) y el poder social (los ciudadanos organizados).

A estas alturas del partido, nadie puede afirmar seriamente que los gobiernos del mundo, sean de derecha, centro o izquierda, estén actuando de manera imparcial en el juego de poderes y, mucho menos, que estén orientando las partidas hacia el fortalecimiento del poder social o ciudadano. En su fase corporativa y global, el capital ha doblegado, penetrado, corrompido, con muy escasas excepciones, a los poderes políticos contemporáneos. En la dimensión espacial, este hecho se expresa en la sujeción más o menos completa del trabajo humano a los intereses del capital y, lo que es más importante, en la alteración, dislocamiento y colapso de los procesos de la naturaleza. Todo ello sin que los estados hagan mayor cosa por evitarlo. En las regiones, lo que bajo las dinámicas tradicionales se mantenía en un cierto equilibrio, bajo los nuevos mandos del capital se vuelve un franco desorden. El movimiento natural de las aguas se ve afectado por el agotamiento de los manantiales o la obstrucción, la contaminación o el sobre uso, y lo mismo sucede con la reposición de los suelos. A escala regional los ciclos se dislocan y los paisajes pierden su equilibrio, dando lugar a fenómenos imparables de deterioro. Con ello los recursos que sostienen a las sociedades locales se ven disminuidos e incluso agotados, convirtiendo al mundo en un gigantesco escaparate de millones de pequeños territorios donde la irracionalidad social y ambiental, al irse acumulando, dan lugar a afectaciones globales cuyo efecto final es el calentamiento del planeta.

México es, por desgracia, un ejemplo notorio de la doble destrucción, social y ambiental, de los territorios. Hoy, el mapa de la República es un vasto escenario de batallas entre las fuerzas ciudadanas y los cientos de proyectos mineros, hidráulicos, energéticos, turísticos, agrícolas, forestales e incluso biotecnológicos (los cultivos transgénicos) que buscan implantarse sin considerar sus efectos sociales y ambientales. A ello contribuyen, con diferentes matices y con honrosas excepciones, los gobiernos en sus tres escalas (federal, estatal y municipal). ¿Existe alguna forma de resistir e incluso de remontar esta situación?

Los habitantes del municipio de Cuetzalan, en la región indígena y cafetalera de la sierra Norte de Puebla, en conjunto con sus organizaciones sociales y productivas y con investigadores de la Benémerita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), han mostrado el camino. Al realizar un ordenamiento ecológico (OE) de su territorio de carácter participativo, han dado un paso fundamental para lograr el control social de los recursos de su región, amenazados por los intereses de grandes hoteles, proyectos de desarrollo, partidos políticos y empresas multinacionales (como Wal-Mart). Los OE han surgido en buena parte de los países como un instrumento de política ambiental, y tienen la virtud de establecer de manera legal los usos permitidos, factibles y restringidos de un cierto espacio. Adoptados como medios de la lucha ciudadana, adquieren además un efecto político mayor, porque expresan aspiraciones, intereses, historias y esperanzas de la gente local, además de ponerle candados a las orgías del capital.

Cuetzalan, y varios municipios aledaños, han llamado la atención nacional e internacional por sus experimentos sociales de vanguardia. Ahí ha prosperado durante tres décadas la organización nahua Tosepan Titataniske, hoy convertida en un consorcio de cooperativas. Ahí también han proliferado numerosas organizaciones sociales, las que en 2009 unieron sus fuerzas para evitar un mega-proyecto turístico. Y esta unión regional ciudadana fue la que indujo el ordenamiento ecológico, al cual se sumó el ayuntamiento. En menos de un año los investigadores de la BUAP, utilizando la tecnología satelital, levantaron mapas, hicieron consultas mediante talleres y reuniones (participaron unas mil personas) y produjeron el ordenamiento. El 15 de octubre de 2010, en sesión solemne y abierta de cabildo, fue aprobado el OE del municipio, y el 3 de diciembre publicado en el Periódico oficial del Gobierno Constitucional de Puebla. Todavía en enero de este año quedó además inscrito en el Registro Público de la Propiedad. Hoy todo proyecto o iniciativa, interna o externa, está obligada por ley a respetar los lineamientos del ordenamiento, es decir, a respetar las vocaciones naturales de cada fragmento del territorio. La ciudadanía ha impuesto democrática y legalmente sus intereses; ha tomado el control de su casa. En la era de la información y la comunicación, de la ciencia, la democracia y del riesgo industrial, construir el poder social en regiones como Cuetzalan es ordenar el territorio, combinar el conocimiento técnico y científico con el saber popular, y ponerle un alto a la expansión desbocada del capital. Para salvar al país, hay entonces que crear dos, tres, 20, cientos…miles de Cuetzalan, multiplicar un proceso gradual pero seguro en estos duros tiempos de la globalización perversa y de la peligrosa destrucción planetaria inducida por una civilización exótica.

Artículo escrito por Victor M. Toledo y publicado el 23 de marzo de 2011 en La jornada

25 de octubre de 2010

El incendio francés

En las masivas protestas en Francia subyace un resentimiento colectivo contra Nicolas Sarkozy y la oligarquía financiera. A diferencia de las movilizaciones de 1995 y 2006, ahora los franceses saben que el rescate de las instituciones bancarias fue una trampa que derivó en desempleo, salarios insuficientes y trabajos precarios. Les indigna que el sector financiero se rehúse a hacer sacrificios y que sea beneficiario de las medidas económicas adoptadas por las autoridades.

PARÍS, 25 de octubre (Proceso).- La situación es explosiva. Por sexta vez en poco más de un mes, 3 millones y medio de franceses (1 millón, según el gobierno) se manifestaron en todo el país contra el proyecto de ley del presidente Nicolas Sarkozy que prevé retrasar la edad legal de jubilación de 60 a 62 años para los trabajadores de los sectores público y privado, y de 65 a 67 años para quienes no cotizaron el tiempo necesario para cobrar pensión completa.

Las llamadas grèves reconductibles (huelgas cuya duración varía dependiendo de las regiones y los sectores laborales) afectan primarias y secundarias, universidades, hospitales, el transporte público y a las grandes empresas, como las del sector eléctrico.

Un movimiento más radical encabezado por sindicalistas de la Confederación General del Trabajo, cercana al Partido Comunista, paraliza 8 de las 12 refinerías del país y amenaza con la escasez de gasolina.

Por si fuera poco, hace dos semanas la juventud empezó a participar en las protestas. El estudiantado no lo hace masivamente; hasta ahora los más activos son los alumnos de secundaria. En cuanto a los jóvenes trabajadores, si bien igualmente se oponen al proyecto de ley, tampoco toman parte en las manifestaciones, pues corren el riesgo de perder sus empleos, a menudo precarios; y los muchachos desempleados y desesperados de los suburbios aprovechan las movilizaciones para expresar su rabia con saqueos y enfrentamientos con la policía.

Según sondeos, entre 60% y 70% de los franceses apoya a los manifestantes. Sólo deploran los excesos de los jóvenes enardecidos. Muchos temen que el gobierno de Sarkozy aproveche esa violencia para desacreditarlos y asustar a la población.

Vulnerabilidad

La prensa habla de “tradición típicamente francesa de protestas” y de “crisis cíclica”, en alusión a los movimientos sociales de 1995 contra los proyectos de reforma del sistema de jubilación y del seguro social que paralizaron al país; o recordando las luchas de la juventud en 2006 contra el Contrato para un Primer Empleo, defendido por el entonces primer ministro Dominique de Villepin.

Algunos sociólogos, sin embargo, se muestran cautos con ese paralelismo que consideran superficial, reduccionista y peligroso porque no toma en cuenta cambios radicales que transformaron recientemente la percepción que los franceses tienen de la sociedad y del mundo.

El Instituto Wei, especializado en análisis sociológicos en torno de los procesos de elaboración de la opinión pública y los cambios de actitudes sociales en Francia, acaba de realizar estudios sobre estos temas a petición de las grandes empresas. Proceso averiguó que los análisis fueron leídos en círculos cerrados del Palacio del Elíseo y del Partido Socialista.

El sociólogo Alain Mercier Schmitt, director de ese centro de investigación, explica:

“Es obvio que lo que actualmente ocurre en Francia no se reduce a un movimiento cíclico de protestas sociales. Ciertamente, bajar a la calle para expresar oposición a medidas gubernamentales consideradas inaceptables y estallar huelgas es parte de la tradición de lucha social y del funcionamiento democrático del país.

“Pero lo que pasa en este momento rebasa esa tradición. Llevo 20 años analizando a la sociedad francesa y lo que he venido observando desde la crisis financiera de 2008 es absolutamente inédito. El impacto de esa crisis sobre la conciencia de los franceses fue considerable y se manifiesta actualmente.

“Con el derrumbe de Lehman Brothers la crisis financiera empezó a cobrar existencia en los medios. (…) La noticia del desplome de un banco de esa importancia fue un acontecimiento capital: los franceses (…) entendieron que el mundo en el que vivían podía derrumbarse de un minuto a otro. Descubrir eso fue un choque cuyas consecuencias no se borrarán durante mucho tiempo. No es fácil aceptar que acabamos de entrar en una era de vulnerabilidad globalizada.

“Voy a arriesgar una metáfora. Estamos en la situación de un cardiópata que toma conciencia de la fragilidad y de la importancia de su corazón. Antes el enfermo ‘sabía’ que su corazón era importante. Ahora ‘siente’ ese conocimiento. Antes de la crisis financiera todo el mundo ‘sabía’ que la economía era importante. Hoy cada uno ‘siente’ que es vital.

“Ese matiz tiene consecuencias capitales. Genera una modificación radical en la percepción que los franceses tienen de la economía. Los lleva a establecer una distinción drástica entre las lógicas especulativas de los mercados financieros y las lógicas productivas de la economía.

“Esa distinción tan clara es nueva. En los últimos meses hemos realizado entrevistas con un amplio abanico de franceses. Todos están dispuestos a hacer sacrificios para salvar la economía, pero de ninguna manera quieren ser los únicos en sacrificarse. La idea de que la oligarquía financiera pueda aprovecharse de sus esfuerzos sin participar en la salvación de la economía los indigna y los lleva a rebelarse. Es por eso que apoyan masivamente el movimiento social que sacude hoy al país.”

Ruptura

En un estudio publicado en marzo pasado, los investigadores del Instituto Wei recuerdan que en 2009 Sarkozy se empeñó en insuflar esperanzas a los franceses con una campaña a favor del “desarrollo duradero”, que presentó como una de las panaceas. Aseguró también que en pocos meses se lograría reequilibrar el mercado de trabajo, restablecer el poder adquisitivo y aumentar los salarios.

El año 2010 está a punto de terminar y ninguna de las perspectivas optimistas de Sarkozy se concretó.

“Por el contrario”, insiste Schmitt, “el desempleo es alto y no deja de aumentar. Peor aún, estamos alcanzando un nivel muy elevado de desempleo estructural.

“Semejante situación genera una correlación de fuerzas desfavorable para los trabajadores, mientras que la competencia entre empresas se endurece. Y quienes pagan por esa competencia son siempre los mismos: los empleados y trabajadores, cuyos salarios no aumentan y cuyo trabajo es cada vez más precario.

“Por si eso fuera poco, se multiplican las quiebras de pequeñas y medianas empresas, mientras que los bancos, que fueron salvados de la bancarrota por el Estado, rehúsan hacer préstamos.”

El director del Instituto Wei insiste: “Los franceses no se hacen ilusiones. Saben que Francia ya no está en una situación de crisis, sino que acaba de entrar en una situación de endurecimiento económico irreversible.

“A consecuencia de esa perpetuación de la crisis, el mundo económico francés se está volviendo cerrado, apremiante, sofocante y cada vez más duro para los individuos. Es un mundo en el que las relaciones entre empresas y empleados son más tensas que nunca, un mundo terriblemente áspero desde el punto de vista institucional, un mundo en ruptura total con el de la oligarquía financiera.

“Los franceses constatan que mientras más se endurece la esfera económica en la que están condenados a vivir, más próspera se ve esa oligarquía financiera: la revelación por parte de la prensa de lo que ganan los directivos de las grandes empresas les da asco, sin hablar de los beneficios de los bancos, que son exponenciales”, subraya.

Según Schmitt, una parte de los franceses llegó a la conclusión de que las esferas financiera y económica no tienen relación entre sí, lo que echa por tierra el dogma del liberalismo económico. Pero la mayoría dedujo que si la esfera financiera prospera, sólo lo hace a expensas de la económica.

En ambos casos los franceses vivieron un choque profundo que el director del Instituto Wei califica de ontológico.

“Los franceses hoy tienen muy claro que la esfera financiera no es ‘apátrida’, como se ha venido diciendo en los últimos años, sino ‘supranacional’. Se ubica por encima de las naciones. Y es preciso tomar la expresión ‘por encima de’ en todos sus sentidos. Es decir: por encima de los Estados, de las leyes, de los espacios nacionales –de los cuales incluso se burla– y de las jerarquías. La esfera financiera impone su poder a los Estados.”

Ojos sobre la banca

A raíz de esa toma de conciencia los franceses analizaron retrospectivamente y de manera radical la salvación de los bancos en 2008.

“Ahora están convencidos de que fue una gigantesca trampa, de que el Estado salvó a los bancos no porque es más poderoso que ellos, como lo pretendió hacer ver Sarkozy, sino porque no tenía otro remedio. El Estado obedeció a los bancos”, recalca Schmitt.

De igual forma, según el sociólogo los franceses entendieron que la drástica austeridad que la Unión Europea impuso a Grecia para salvarla de la bancarrota fue dictada por los mercados financieros. El ejemplo de Grecia fue también un elemento capital para desacreditar a la esfera política y a los gobiernos que parecen limitarse a ejecutar los dictados de los mercados financieros.

Schmitt enfatiza: los franceses consideran que el poder real está en manos de la oligarquía financiera y no en las de los políticos. Lo político está totalmente desacreditado.

–¿Ven a Sarkozy como subordinado a los mercados financieros?

–Por supuesto. La mayoría de los franceses están conscientes de la necesidad de reformar el sistema de jubilación. Pero aspiraban a hacerlo en forma democrática, con debates y concesiones de ambas partes. Sarkozy se rehúsa rotundamente a ese diálogo y se niega a hacer concesiones. Desprecia a la multitud de manifestantes. No toma en cuenta los numerosos gritos de alarma que surgen de todas partes. Semejantes indiferencia e inflexibilidad son insoportables para la opinión pública nacional, que se muestra cada vez más convencida de que la única meta de Sarkozy es complacer a los mercados financieros que exigen firmeza, intransigencia y rigor.

–La situación se va tensando, pero nadie parece saber qué pasará en los próximos días.

–Todo está en suspenso y todo se vuelve cada vez más peligroso. El plan de Sarkozy es que el Parlamento apruebe definitivamente el proyecto de ley sobre jubilación el próximo 25 o 26 de octubre. Después pretende pasar a otras reformas como si nada. La derecha es mayoritaria en ambas cámaras. A pesar de la inconformidad de un número creciente de parlamentarios, se impondrá la disciplina de partido y se votará a favor de la ley. Pero el precio que va a pagar Sarkozy va a ser muy alto.

–¿Qué quiere decir?

–Su autismo está creando un resentimiento colectivo sumamente fuerte. Después de la votación de la ley todas las relaciones sociales del país serán regidas y determinadas por ese resentimiento colectivo.

“¿Qué significa el hecho de que seis veces consecutivas un mínimo de 3 millones de franceses hayan marchado durante horas por las calles de las principales ciudades? Pues una cosa muy sencilla: quieren ser considerados sujetos políticos, ciudadanos responsables que tienen algo qué decir sobre las decisiones que determinan su futuro. No aceptan ser considerados miembros de un rebaño servil puesto a las órdenes de la oligarquía financiera.”

–¿La situación puede desembocar en algo violento?

–Están todos los ingredientes para que, en el corto o en el mediano plazo, brote la violencia. Como le dije, crecen la frustración y el resentimiento. Los manifestantes se sienten humillados. Además los jóvenes estudiantes y trabajadores están angustiados por esa sociedad que no les brinda perspectivas.

“En cuanto a los jóvenes marginados, su situación está peor que nunca. Los problemas que incendiaron los suburbios no fueron solucionados en absoluto. El ambiente en esas zonas urbanas periféricas empeoró en los últimos años. El abandono en el que se encuentran abrió el camino a una economía subterránea mafiosa y a un auge del integrismo religioso.”

Y apunta: “No hay mucho espacio para el optimismo”.

Artículo escrito por Anne Marie Mergier y publicado en Proceso.

8 de marzo de 2010

Serge Latouche en México

El Decrecimiento, según Serge Latouche, es un eslogan hecho para romper las voces dominantes de la ideología del crecimiento –concepto perverso, porque en realidad es inconcebible que, en un mundo finito, pueda haber un crecimiento infinito. Dará conferencias del 9 al 13 de marzo, en la ciudad de México, Puebla y Cuernavaca.

Primera parte



Segunda parte

26 de septiembre de 2009

Triunfo indígena

Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, 25 de septiembre (apro).- La empresa minera canadiense Linear Gold Corporation cedió a la presión de los indígenas que se oponían a la explotación de yacimientos de oro y plata y anunció el cierre de sus oficinas en el estado para el próximo 30 de septiembre.

Después de varias manifestaciones de protesta que derivaron en detenciones de algunos líderes indígenas, la empresa canadiense puso fin a cuatro años de operaciones.

En un oficio enviado al gobernador Juan Sabines Guerrero, la empresa Linear Gold México, S.A. de C.V., filial de la empresa canadiense, expuso que el "Proyecto Ixhuatán" que puso en marcha en 2005 para explorar oro y plata en la región norte del estado llegó a su fin, y anunció que el proyecto de inversión será "replanteado".

En la carta, fechada el 18 de septiembre pasado, la empresa explicó al gobernador que por "instrucciones superiores", a partir del 30 de este mes suspenderá todas sus operaciones y cerrará sus oficinas en Chiapas.

"Se analizarán los estudios geológicos realizados en este tiempo de exploración a la situación financiera mundial y el replanteamiento de inversión para el proyecto", argumentó.

Pero eso no es todo, la empresa minera expuso que su cierre también tuvo que ver con otros factores: "En una baja escala, en los últimos tiempos hemos enfrentado algunos problemas de apatía y peticiones fuera de contexto por parte de algunos ejidos, lo cual nos complicó el trabajo cotidiano de exploración."

En la carta firmada por Gerardo Cano Mendoza, gerente de relaciones comunitarias y de gobierno de la empresa para el Proyecto Ixhuatán, se advierte que si bien éste no es un cierre definitivo, se notificará a las autoridades correspondientes cuando se "esté en posibilidades de retomar nuevamente las actividades".

Junto con la empresa Blackfire Exploration Corporation, la Linear Gold Corp., tiene en su poder la mayoría de las concesiones otorgadas por el gobierno federal a las mineras extranjeras en el estado de Chiapas.

Uno de los principales opositores al proyecto ha sido la Red Mexicana de Afectados por la Minería (Rema), que en lo que va del 2009 aceleró su activismo para exigir que se retiren del estado.

"Otros mundos", es un organismo no gubernamental que ha estado encabezando esta protesta, en su portal electrónico tiene una serie de documentos que exhibe cómo estas empresas mineras contaminan los mantos freáticos en donde tiene presencia.

Isaín Mandujano, Proceso en línea.

6 de septiembre de 2009

Brasil: fortalecimiento estatal en el petróleo

El lunes 31 de agosto, Lula, el presidente de Brasil, anunció el envío al Congreso de una nueva legislación petrolera. Esta legislación era esperada desde hace tiempo, y había discusiones al respecto. Por un lado, entre los movimientos populares se demanda una nacionalización completa. Por otro, en los medios oficiales, se discutían alternativas que permitieran que los enormes recursos que se esperan del llamado pre-sal, quedaran en el sector público y al servicio del pueblo, en la mayor medida posible.

El problema se originó con la privatización de una parte de las acciones de Petrobras, cuando el auge de las privatizaciones en escala casi mundial. Sesenta y dos por ciento del total de las acciones están en manos de particulares, se supone que en su mayoría extranjeros. El Estado sigue siendo el responsable de Petrobras, tiene mayoría de las acciones con voto, también nombra a las autoridades de la entidad y controla el consejo de administración. Pero no es raro que Lula haya condenado públicamente, en diferentes momentos, esa venta de acciones. Los accionistas no aportan ni un miligramo al trabajo de la empresa pública. Hicieron una aportación económica una vez, al comprar las acciones, además en un momento en que estaban muy baratas, y luego simplemente cobran sus utilidades. Esto no tiene nada que ver con el desarrollo que ha tenido Petrobras en varios sentidos.

La situación de privilegios a empresas privadas se apoyaba en el pretexto de que el riesgo de la inversión era alto, no en el sentido de que pudiera haber accidentes o algo así, sino que la perforación pudiera no encontrar nada, o muy poco. De ahí, se consideraba justificado que cuando una empresa lograra un buen trabajo, tuviera una utilidad mayor. Sin embargo, a medida que se va conociendo mejor la riqueza de yacimientos a gran profundidad y abajo de una capa salina hasta de dos kilómetros de espesor, pre-sal, se fue llegando a un consenso, en los medios gubernamentales, de que ahí no se justificaban los criterios que se habían aplicado en otras partes.

El anuncio de Lula explicó también otras partes importantes de la política brasileña en la materia. El Estado debe ser fuerte, y la crisis actual muestra que si el Estado no regula y fiscaliza el mercado, éste puede desfondar al mundo en un abrir y cerrar de ojos. Recordó que Brasil no quiere ser un simple exportador de petróleo crudo. Además de ser autosuficiente, ese país quería exportar refinados como la gasolina y el diesel. También quería ser autosuficiente en petroquímicos y exportarlos. Esto ratifica lo que ya se está haciendo: hay cinco refinerías en construcción, y una de ellas es la fase inicial de un complejo petroquímico. Dos de las refinerías están destinadas sólo a la exportación de sus productos.

Lula habla de quienes cayeron en la tentación del dinero fácil y rápido. Exportaron todo el petróleo que podían, y fueron inundados por monedas extranjeras. Resultado: quebraron sus industrias y se desorganizaron sus economías.

Por supuesto que para seleccionar terrenos para cada una de las refinerías, actuaron y ya hay obras en marcha. No hicieron ninguna competencia de gobernadores, como no se ha hecho en ningún otro lugar del mundo salvo México. Las condiciones de contratación de empresas para apoyar a Petrobras en pre-sal son fijadas por el Estado y se suprimen ahí las concesiones.

Según el proyecto de ley, Petrobras será el operador único de todas las actividades de la zona pre-sal. Podrá contratar empresas pero en las condiciones mencionadas. Se administrará conforme a una planeación. Pero además habrá una empresa petrolera adicional, totalmente estatal, Petrosal. Esto tiene un antecedente en Noruega, en ese país se creó Petoro, empresa totalmente pública. Allá, la empresa petrolera pública tiene aproximadamente un tercio de sus acciones en manos privadas. Con Petoro, una buena parte de los productos en materia de petróleo y gas no se reparten con los accionistas sino que van totalmente al sector público y al gasto público.

Además de la nueva empresa totalmente pública, que se va a encargar del control y supervisión de la actividad petrolera, se crea un fondo social, que se enfoca a la reducción de la pobreza, a la educación, y al desarrollo de ciencia y tecnología. Éste será, por ley, un destino de los beneficios del nuevo petróleo de pre-sal. Los recursos del fondo social vienen de regalías, bonos y utilidades comerciales del petróleo y el gas.

El gobierno brasileño da una importancia a estos cambios tal que declaró el estado de urgencia constitucional. Esto implica que las cámaras tienen un plazo de 45 días para resolver. Se estima que sumando las diferentes modificaciones, el conjunto tendría un plazo de 90 días.

No me extraña que varios funcionarios aquí volteen a ver para otro lado y no quieran ver ni oír nada de lo mencionado. El contraste con el papelito que han estado jugando es verdaderamente notorio y hasta escandaloso.

Artículo escrito por Antonio Gershenson, publicado el 6 de septiembre de 2009 en La Jornada.

23 de agosto de 2009

Capitalismo estilo Sarah Palin

Estamos en una época progresista, una época en la cual el suelo se mueve debajo de nuestros pies, y cualquier cosa es posible. Lo que hace un año considerábamos que era inimaginable decir y esperar, ahora es posible. En tiempos como éstos, es esencial que tengamos la mayor claridad posible acerca de qué queremos, porque en una de esas lo conseguimos. Así que las apuestas son elevadas.

Hoy en día, en los discursos normalmente hablo sobre el rescate (bancario). Todos necesitamos entenderlo porque se está llevando a cabo un robo, el mayor atraco en la historia monetaria. Pero hoy quisiera abordarlo de otro modo: ¿qué tal que el rescate sí funcione, qué tal que sí salvan al sector financiero y la economía regresa al curso que llevaba antes de que estallara la crisis? ¿Es eso lo que queremos? ¿Y cómo se vería ese mundo?

La respuesta es que se vería como Sarah Palin. Escuchen mis argumentos, no es un chiste. Creo que no hemos prestado suficiente atención al significado del momento Palin. Piénsenlo: Se subió al escenario mundial como candidata vicepresidencial el 29 de agosto, con mucha fanfarria, en un mitin de campaña de McCain. Exactamente dos semanas después, el 14 de septiembre, Lehman Brothers colapsó, y desencadenó el derrumbe financiero global.

Así que de cierta manera Palin fue la última expresión clara del capitalismo-de-más-de-lo-mismo antes de que todo se viniera abajo. Eso es bastante útil porque nos mostró –a su manera, llana, campechana– la trayectoria por la cual iba la economía estadunidense antes del actual colapso. Al ofrecernos este vistazo al futuro que apenas evitamos, Palin nos da la oportunidad de plantear una pregunta esencial: ¿Queremos ir ahí? ¿Queremos salvar ese sistema pre crisis, regresarlo a donde estaba el pasado septiembre? ¿O queremos utilizar esta crisis y el mandato electoral de hacer un cambio en serio que se obtuvo en la pasada elección, para transformar radicalmente ese sistema? Ya debemos tener clara nuestra respuesta porque no hemos tenido la potente combinación de una crisis seria y un claro mandato democrático progresista por un cambio desde los años 30. Usamos esta oportunidad o la perdemos.

Así que, ¿qué nos estaba diciendo Sarah Palin acerca del capitalismo-de-más-de-lo-mismo antes de que el colapso la interrumpiera de modo tan grosero? Primero recordemos que antes de que llegara, el público estadunidense, al fin, estaba comenzando a aceptar la urgencia de la crisis climática, el hecho de que nuestra actividad económica está en guerra contra el planeta, que hace falta de inmediato un cambio radical. De verdad estábamos teniendo esa conversación: los osos polares estaban en la cubierta de la revista Newsweek. Y luego, hizo su aparición Sarah Palin. La esencia de su mensaje fue: esos ecologistas, esos liberales, esos hacedores-de-bien están equivocados. No tienes que cambiar nada. No tienes que repensar nada. Sigue conduciendo tu coche que se chupa la gasolina, sigue yendo a Wal-Mart y compra todo lo que quieras. La razón de esto es un lugar mágico llamado Alaska. Simplemente vengan y llévense todo lo que quieran. Estadunidenses, dijo durante la Convención Nacional Republicana, “necesitamos producir más de nuestro propio petróleo y gasolina. Se los dice una chica que conoce el North Slope of Alaska: tenemos un montón de ambos”.

Y la gente en la convención respondió, coree y coree: Taladra, nena, taladra. Al mirar esa escena en televisión, con esa extraña y espeluznante mezcla de sexo, petróleo y patrioterismo, recuerdo haber pensado: Guau, la convención se transformó en un mitin en favor de chingarse al planeta Tierra. Literalmente.

Pero lo que Palin decía implicaba algo que forma parte del mismísimo ADN del capitalismo: la idea de que el mundo no tiene límites. Lo que decía implicaba que no hay tal cosa como consecuencias o déficits en el mundo real. Porque siempre habrá otra frontera, otra Alaska, otra burbuja. Simplemente sigue adelante y descúbrelo. El mañana nunca llega.

Ésta es la mentira más reconfortante y peligrosa: la mentira de que el crecimiento perpetuo y sinfín es posible en nuestro planeta finito. Y tenemos que recordar que este mensaje fue increíblemente popular en esas primeras dos semanas, antes de que Lehman colapsara. A pesar del historial de Bush, Palin y McCain tomaban la delantera. Y si no hubiera sido por la crisis financiera y por el hecho de que Obama comenzó a hacer conexión con los votantes de la clase trabajadora al poner en el banquillo de los acusados la desregulación y la economía de goteo (de arriba hacia abajo), quizá habrían ganado.

El presidente nos dice que quiere mirar hacia delante, no hacia atrás. Pero para poder confrontar la mentira del crecimiento perpetuo y la abundancia sin límite que está en el centro de las crisis del medio ambiente y financiera, tenemos que mirar hacia atrás. Y tenemos que mirar muy atrás, no sólo a los pasados ocho años de Bush y Cheney, sino a la fundación misma de este país, a la idea del estado de colonos.

El capitalismo moderno nació con el llamado descubrimiento de las Américas. El pillaje de los increíbles recursos naturales de las Américas generó el exceso de capital que hizo posible la revolución industrial. Los primeros exploradores hablaron de esta tierra como la Nueva Jerusalén, una tierra con una abundancia sin fondo, ahí para ser tomada, tan vasta que el pillaje nunca tendría que terminar. Esta mitología está en nuestras historias bíblicas –de inundaciones y comienzos nuevos, de éxtasis y rescates– y está en el centro del sueño americano de la constante reinvención. Este mito nos dice que no tenemos por qué vivir con nuestros pasados, con las consecuencias de nuestras acciones. Siempre podemos escapar, comenzar de nuevo.

Claro, estas historias siempre fueron peligrosas para la gente que ya vivía en las tierras descubiertas, para la gente que la trabajaba como mano de obra forzada. Pero ahora el planeta nos dice que ya no podemos darnos el lujo de estas historias de eternos nuevos comienzos. Por eso es tan significativo que justo en el momento en el cual cobró vida cierto instinto de supervivencia humana y finalmente parecía que aceptábamos que la Tierra tiene límites naturales, llegó Palin, la nueva y reluciente encarnación de la mujer colonialista del territorio salvaje: vengan a Alaska. Siempre hay más. No piensen, nomás tomen.

Esto no se trata sobre Sarah Palin. Es sobre el significado de este mito del constante descubrimiento, y lo que nos dice sobre el sistema económico en el que gastan billones de dólares para salvar. Lo que nos dice es que el capitalismo, si se le deja, nos empujará más lejos del punto del cual el clima se pueda recuperar. Y, a toda costa, el capitalismo evitará una seria rendición de cuentas, ya sea de sus deudas financieras o sus deudas relacionadas con el medio ambiente. Porque siempre hay más. Un nuevo y rápido arreglo. Una nueva frontera.

Ese mensaje se lo compraban, como siempre ocurre. Fue sólo cuando la bolsa de valores se derrumbó que la gente dijo: Quizá Sarah Palin no sea una buena idea esta vez. Vayámonos con el tipo inteligente para surcar la crisis.

Casi siento que nos dieron una última oportunidad, una especie de aplazamiento. Trato de no ser apocalíptica, pero los textos científicos sobre el calentamiento global que leo, asustan. Esta crisis económica, tan terrible como es, nos jaló del precipicio ecológico del cual estábamos a punto de salir volando con Sarah Palin y nos dio un poquito de tiempo y espacio para cambiar el curso que llevábamos. Y creo que es significativo que cuando pegó la crisis hubo casi una sensación de alivio, como si la gente supiera que estaba viviendo más allá de sus posibilidades económicas y los hubieran cachado. De pronto teníamos permiso para hacer cosas juntos más allá de ir de compras, y eso resonó profundamente.

Pero no estamos libres del mito. La intencionada ceguera que Sarah Palin representa tan bien, está incrustada en la manera en que Washington responde a la crisis financiera. Hay una total negación a ver qué tan mal está la cosa. Washington prefiere aventar billones de dólares en un hoyo negro en vez de averiguar qué tan profundo está. Así de intencionado es el deseo de no saber.

Y vemos muchas otras señales de que la vieja lógica vuelve. Los salarios de Wall Street regresaron casi a los niveles de 2007. Hay cierta electricidad en las afirmaciones de que la bolsa de valores repunta. ¿Podemos dejar de sentirnos culpables?, prácticamente puedes escuchar que preguntan los comentaristas en televisión por cable. ¿Ya regresó la burbuja?

Y quizá tengan razón. Esta crisis no va a matar al capitalismo o siquiera cambiarlo sustancialmente. Sin una enorme presión popular en favor de la reforma estructural, se comprobará que la crisis sólo fue un muy doloroso ajuste. El resultado será una desigualdad aún mayor que la anterior a la crisis. Porque está muy, muy difícil que todas las millones de personas que perdieron su empleo y su hogar los vayan a recuperar. Y la capacidad manufacturera es muy difícil de reconstruir una vez que ha sido subastada.

Es apropiado llamar a esto un rescate. Los mercados financieros son rescatados para evitar que el barco del capitalismo financiero se hunda, pero no están sacando agua. Sino gente. Son personas las que avientan por la borda en nombre de la estabilización. El resultado será un navío más angosto y más mezquino. Mucho más mezquino. Porque una profunda desigualdad –los super ricos viviendo al lado de los económicamente desesperados– requiere de un endurecimiento de los corazones. Necesitamos creer que somos superiores a aquellos que son excluidos para tolerar la situación. Así que este es el sistema que están salvando: el mismo, sólo que más mezquino.

Y la pregunta que enfrentamos es: ¿nuestro trabajo debería ser rescatar este barco, el mayor barco pirata que jamás existió, o hundirlo y remplazarlo con una barca más sólida, una con espacio para todos? Una que no necesite de estas purgas rituales, durante las cuales aventamos por la borda a nuestros amigos y vecinos para salvar a las personas que viajan en primera clase. Una que comprenda que la Tierra no tiene la capacidad como para que todos vivamos mejor y mejor. Pero sí tiene la capacidad, como recientemente dijo el presidente boliviano Evo Morales, en Naciones Unidas, para que todos vivamos bien.

Porque, no se equivoquen: el capitalismo estará de regreso. Y el mismo mensaje regresará, aunque quizá haya alguien nuevo vendiéndolo: no necesitas cambiar. Sigue consumiendo todo lo que quieras. Hay bastante más. Taladra, nena, taladra. Quizá haya alguna solución tecnológica que haga que desaparezcan todos nuestros problemas.

Y por eso, ahora debemos ser absolutamente claros. El capitalismo puede sobrevivir esta crisis. Pero el mundo no puede sobrevivir otra vuelta del capitalismo.

Copyright 2009 Naomi Klein.

Artículo publicado el 23 de agosto de 2009 en La Jornada. El texto es una adaptación de un discurso pronunciado el 2 de mayo de 2009, en la conferencia del centenario de la revista The Progressive y publicado en la edición de agosto de 2009.

Traducción: Tania Molina Ramírez.

26 de julio de 2009

Entrevista a Rafael Correa

Entrevista realizada por el periodista argentino Jorge Lanata al presidente ecuatoriano Rafael Correa. Éste da una clara lección de su visión de estadista, hablando sobre el papel de los medios de comunicación, la deuda externa, el neoliberalismo, los recursos naturales y el socialismo del siglo XXI.

5 de julio de 2009

El remedio para los despidos: corran al jefe

En 2004 hicimos un documental llamado La Toma (thetake.org), acerca de las empresas manejadas por los trabajadores. Después del dramático colapso económico del país en 2001, miles de trabajadores se metieron a sus fábricas cerradas y las pusieron a producir de nuevo y formaron cooperativas. Abandonados por los jefes y los políticos, ellos mismos recobraron los salarios caídos y las indemnizaciones, a la vez que recuperaron sus puestos de trabajo. Mientras estábamos de gira con la película, por Europa y América del Norte, había una pregunta que surgía una y otra vez: Eso está muy bien para Argentina, pero ¿alguna vez podría pasar aquí?

Bien, con la economía mundial asemejándose tanto a la de Argentina en 2001 (y a causa de muchas de las mismas razones) hay una nueva ola de acción directa, esta vez entre los trabajadores de los países ricos. De nuevo emergen las cooperativas como práctica alternativa ante más despidos. Los trabajadores en Estados Unidos y Europa comienzan a preguntar las mismas cosas que sus contrapartes latinoamericanas: ¿por qué nos tienen que despedir? ¿Por qué no podemos correr al jefe? ¿Por qué se le permite al banco hundir a nuestra compañía mientras obtiene miles de millones de dólares de nuestro dinero?

El 15 de mayo, en Cooper Union (una prestigiosa universidad estadunidense. N de la T), en Nueva York, participamos en un panel llamado Corran al jefe: de Buenos Aires a Chicago, la solución con base a que el trabajador tome el control. Participaron personas del movimiento en Argentina, así como trabajadores de la lucha de la fábrica Republic Windows and Doors, en Chicago.

Fue una gran manera de escuchar en forma directa a aquellos que intentan reconstruir la economía de abajo hacia arriba y que necesitan un significativo apoyo del público, así como de quienes arman las políticas públicas en todos los niveles gubernamentales. Para aquellos que no pudieron llegar, a continuación un rápido resumen de los recientes acontecimientos en el mundo del control obrero:

Argentina:

En Argentina –fuente e inspiración directa de muchas de las actuales acciones laborales– ha habido más tomas en los pasados cuatro meses que en los previos cuatro años. Un ejemplo: en enero, Arrufat, fábrica de chocolate con 70 años de existencia, fue repentinamente abandonada por sus dueños. Treinta empleados ocuparon la planta y a pesar de la enorme deuda en energía eléctrica que dejaron los antiguos propietarios producen chocolates a la luz del día usando generadores. Con un préstamo de menos de 5 mil dólares de The Working World (El Mundo Trabajador, theworkingworld.org), ONG que provee de fondos, iniciada por una simpatizante de La Toma, pudieron producir más de 10 mil huevos de pascua, su fin de semana más importante del año. Tuvieron una ganancia de 75 mil dólares, se llevaron a casa mil dólares cada uno y el resto lo ahorraron para futuras producciones.

Gran Bretaña:

Visteon es una empresa productora de autopartes, que se independizó de Ford en 2000. En una de las plantas, a cientos de trabajadores les dieron el aviso seis minutos antes de que su lugar de trabajo cerrara. En Belfast, 200 trabajadores realizaron un plantón en la azotea de su fábrica y al día siguiente otros 200 en Enfield hicieron lo mismo.

Durante las semanas siguientes Visteon incrementó su paquete de indemnización hasta 10 veces más que su oferta inicial, pero la compañía rehúsa depositar el dinero en las cuentas bancarias de los trabajadores hasta que abandonen las plantas, y los trabajadores se niegan a abandonarlas hasta que vean el dinero.

Irlanda:


A comienzos del año, una fábrica en la que trabajadores hacen el legendario Waterford Crystal (cristalería) fue ocupada durante siete semanas, cuando una empresa estadunidense tomó el control de la compañía matriz Waterford Wedgwood para entrar en un receivership (un tipo de bancarrota empresarial, en el cual se asigna a una empresa para que controle la compañía. N de la T).

Ahora la compañía estadunidense puso 10 millones de euros en un fondo de indemnización y las negociaciones están en curso para mantener algunos de los puestos laborales.

Canadá:

Mientras las tres grandes compañías automotrices se colapsan, Canadian Auto Workers (un poderoso sindicato, N de la T) ha ocupado al menos cuatro plantas de autopartes y las oficinas de cuatro legisladores provinciales.

En cada caso, las fábricas estaban cerrando y los trabajadores no recibían la compensación que se les debía. Ocuparon las plantas para que no se llevaran las máquinas y así obligar a las compañías a regresar a la mesa de negociaciones; justo la misma dinámica de las tomas de los obreros en Argentina.

Francia:

En Francia, este año hay una nueva ola de secuestros de jefes, en los cuales los enfurecidos empleados detienen a sus jefes en las plantas que enfrentan juicio hipotecario. Hasta ahora las compañías que han sido blanco de esto incluyen a Caterpillar, 3M, Sony y Hewlett Packard.

Al ejecutivo de 3M lo llevaron a comer moules et frites (mejillones y papas fritas) durante su calvario de una noche. En Francia, esta primavera se proyectó una exitosa comedia llamada Louise-Michel, película en la cual un grupo de trabajadoras contrata a un sicario para matar a su jefe luego de que cierra la fábrica sin aviso previo.

En marzo, un representante sindical francés dijo: aquellos que siembran miseria cosechan furia. La violencia la realizan aquellos que reducen los puestos laborales, no aquellos que intentan defenderlos.

Y el mes pasado mil obreros siderúrgicos franceses y belgas irrumpieron en la asamblea anual de los accionistas de ArcelorMittal, la mayor compañía de acero del mundo. Irrumpieron en la sede central de la compañía en Luxemburgo, destrozaron las puertas, rompieron las ventanas y pelearon contra la policía.

Polonia:


También el mes pasado, en el sur de Polonia, en el mayor productor de coque en Europa, miles de obreros tapiaron la entrada a las oficinas centrales de la compañía, en protesta contra las reducciones salariales.

Estados Unidos:


En Chicago, en diciembre pasado 260 trabajadores de la fábrica Republic Windows and Doors ocuparon su planta en lo que fueron seis días determinantes. Con la ayuda de una inteligente campaña contra el mayor acreedor de la compañía, Bank of America (¡A ti te rescataron, a nosotros nos traicionaron!) y una masiva solidaridad internacional ganaron la indemnización que se les debía. La planta está en proceso de volver a abrir con nuevos dueños, haciendo ventanas energéticamente eficientes. Recontrataron a todos los trabajadores con los salarios que tenían.

En Chicago comienza a marcarse una pauta. Hartmarx, que también tiene su sede en esa ciudad, es una compañía con 122 años que hace trajes, incluyendo el azul marino que Barack Obama usó en la noche de las elecciones y su esmoquin y abrigo de la toma de posesión. Hartmarx está en bancarrota. Su mayor acreedor es Wells Fargo, que recibió un rescate de 25 mil millones de dólares de los contribuyentes. Hay dos ofertas para comprar la compañía y mantenerla operando, pero Wells Fargo la quiere liquidar. Y 650 trabajadores votaron en favor de ocupar su fábrica en Chicago, si el banco toma pasos para liquidarla.

Barack Obama ganó la elección prometiendo una recuperación de abajo hacia arriba en vez de arriba hacia abajo. Una prueba de esa promesa será dónde comprará su próximo traje.

© 2009 Naomi Klein.
Escrito por Naomi Klein y Avi Lewis, publicado el 5 de julio de 2009 en La Jornada.
http://naomiklein.org
Traducción: Tania Molina

3 de julio de 2009

Honduras tras el golpe



Un abrazo a la gente querida de Honduras.
Tomado de emol

El lado... de la vida



En las calles de Santiago, Chile.
Tomado de ffffound

7 de junio de 2009

Perú: los indígenas contra el Estado y compañías petroleras

Yvon Le Bot* y Jean-Patrick Razon*

Enfrentamientos entre indígenas amazónicos y fuerzas armadas han dejadado decenas de muertos y numerosos heridos el viernes 5 de junio en el norte de Perú. Los nativos, que bloqueaban la ruta transamazónica, retuvieron como rehenes a varios policías. Las fuerzas del orden dispararon contra los manifestantes, utilizando helicópteros para ello, según algunas fuentes.

Estos enfrentamientos son resultado de un conflicto entre indígenas de la selva y el gobierno de Alan García, a causa de la explotación de las riquezas petroleras. Inmensas reservas han sido descubiertas en años recientes en la región. Un milagro, según el presidente García, que multiplican las iniciativas favorables a su explotación por las empresas extranjeras, incluido Perenco, un grupo franco-británico. Esto tiene consecuencias trágicas para las comunidades de cazadores-recolectores que obtienen sus recursos del bosque y de los caudales de agua.

Los indígenas agrupados en la Asociación Interétnica para el Desarrollo de la Selva Peruana se han movilizado contra la destrucción y la contaminación de su espacio vital y, después de varias semanas, la tensión no termina. Ellos han recibido el apoyo de numerosos sectores de la población en todo el país. Antes de los acontecimientos de los últimos días, una movilización general había sido programada para el jueves 11 de junio.

El gobierno manifestó su voluntad de pasar a toda costa, de abrir la vía a las compañías, burlándose de los derechos reconocidos a las comunidades desde los años 1970 (por parte del gobierno militar progresista de Juan Velasco Alvarado), protegidos por las convenciones de Naciones Unidas.

Esto que pasa en Perú es una ilustración dramática de un problema que se ha hecho crucial en toda América Latina: la explotación del subsuelo y la devastación del medio ambiente en detrimento de los pueblos autóctonos y de la biodiversidad. En Brasil, Chile, Colombia, Guatemala... los grupos indígenas se oponen a las empresas de explotación de recursos petroleros, mineros o forestales. En Ecuador, las comunidades amazónicas abrieron un proceso histórico contra la empresa trasnacional Texaco, que ha provocado un verdadero desastre ecológico en una vasta región. No se había visto jamás que las comunidades amazónicas intentaran un proceso contra una gran multinacional y todavía menos que los tribunales se mostraran sensibles a sus argumentos (una decisión final se espera próximamente).

Varios gobiernos latinoamericanos le han tomado la medida al problema y se esfuerzan por avanzar hacia las soluciones negociadas. Ese es el caso de Bolivia, donde el presidente indígena Evo Morales ha renacionalizado las reservas de hidrocarburos y renegociado con las empresas extranjeras las condiciones de su explotación, a fin de asegurar una redistribución más equitativa de los beneficios, notablemente por medio de programas de desarrollo, de educación y de salud para las poblaciones que lo requieren. El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, ha propuesto, en tanto, congelar la explotación de una región entera de la Amazonia por razones ecológicas y a cambio de contrapartidas financieras de parte de la comunidad internacional. En Brasil, una decisión reciente de la Corte Suprema de Justicia ha venido a confirmar una orden del presidente Luiz Inacio Lula da Silva que reconoce un inmenso territorio de los grupos indígenas en el norte de la Amazonia y frena así la penetración de buscadores de oro o de traficantes de madera (en total, 13 por ciento de la superficie de Brasil está hoy constituida como territorio indígena).

Los movimientos indios que se han desarrollado en América Latina en las últimas décadas han obtenido avances importantes en nombre del país y han incluido el reconocimiento de los derechos territoriales. Sin embargo, el subsuelo queda como propiedad de la nación y la mayoría de las veces su explotacion es confiada a compañías nacionales o multinacionales que pillan y saquean sin consideración de los ocupantes ni del medio ambiente.

* Yvon Le Bot, director de investigacion del Centro Nacional de Investigacion Científica (CNRS, por sus siglas en francés), es autor de La grande révolte indienne, ediciones Robert Laffont, 2009.

* Jean-Patrick Razon es director de Survival International (France), movimiento mundial de apoyo a los pueblos indígenas (www.survivalfrance.org).

Traducción: Guillermo García Espinosa

Publicado el 7 de junio de 2009 en La Jornada.