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14 de febrero de 2009

Patentando calabazas

Por Silvia Ribeiro, Investigadora del Grupo ETC. Publicado en La Jornada.

Una empresa semillera estadunidense presentó una solicitud para patentar las calabazas. ¿Suena a cuento? Lamentablemente, si la Oficina de Marcas y Patentes de Estados Unidos (USPTO) concede la patente US20080301830, la realidad habrá superado nuevamente a la ficción.

La empresa Siegers Seed Company, con base en Michigan, Estados Unidos, pretende lograr el monopolio sobre todas las calabazas que tengan alguna rugosidad (como verrugas) en la cáscara. Esto comprende muchísimas de las calabazas de mayor consumo en el mundo. La solicitud fue publicada el 4 de diciembre 2008, y aún no ha sido finalmente otorgada, pero pone al descubierto lo arbitrario y absurdo del sistema de patentes.

Siegers Seed Company presentó 25 puntos reclamando el monopolio sobre estas calabazas. Por ejemplo, sobre las que tengan una o más verrugas que cubran de 5 a 50 por ciento de su superficie y todas las que tengan determinadas formas, medidas y colores de esas rugosidades. También reclaman el monopolio sobre variedades específicas (Cucurbita maxima y Cucurbita pepo) que tengan verrugas, lo cual incluye las calabazas anaranjadas, el zapallo, calabacín, calabaza italiana, calabazas de cubierta dura (jícaras) y otras. Los reclamos abarcan la planta entera, la semillas y el tejido de cualquiera que cumpla con esas condiciones. Por si fuera poco, la solicitud también reclama que este monopolio se aplique a los predios donde cualquiera de estas calabazas se encuentren presentes de 10 a 75 por ciento.

Una patente no es más que un pedazo de papel en el cual una oficina de patentes concede al solicitante el monopolio exclusivo de un “invento” por 20 años –y la fuerza legal para ejercerlo. Para ello, el solicitante tiene que demostrar que lo que intenta patentar es nuevo, es inventado y tiene utilidad industrial. Las calabazas, zapallos, calabacines, etcétera, o sea todas las cucurbitáceas, tienen centro de origen en México y otras zonas de América del Norte. Han sido adaptadas desde hace 10 mil años, con enorme diversidad –que por supuesto incluye las rugosidades de la cáscara– por las y los campesinos e indígenas de esa región, proceso que continúa hasta nuestros días. Por lo tanto, todos los reclamos de Siegers Seed Company no son más que clarísima y ramplona biopiratería. El Grupo ETC y otros, incluyendo cultivadores y vendedores de calabazas en Estados Unidos, han enviado numerosas evidencias a la USPTO demandando que no se otorgue esta patente. Lo lógico sería que la USPTO la denegara, por tener una amplia historia de “arte previo” –así se llama cuando algo no es nuevo ni inventado, en la jerga del sistema de patentes.

Sin embargo, aunque parezca absurdo, hay riesgo de que la USPTO otorgue esta patente. Baste recordar otro caso similar: en 1999 concedió a Larry Proctor, en Colorado, Estados Unidos, una patente monopólica sobre los frijoles amarillos mayocoba, llamados “Enola” en la patente. Pese a que era obvio y existe abundante documentación mostrado que esos frijoles son una variedad campesina desde hace cientos de años, Proctor obtuvo la patente e inició demandas contra cualquiera que intentara venderlos en Estados Unidos, asestando un certero golpe económico a todos los exportadores mexicanos de ese frijol y a los importadores en el país vecino. El año pasado, se logró, luego de años de denuncias públicas y varias engorrosas y costosísimas demandas, que la USPTO declarara nula esa patente, pero aún podría haber una apelación de parte de Proctor. Mientras tanto, escudado en la injusticia, viene ejerciendo el monopolio de mercado sobre estos frijoles amarillos desde hace 10 años, la mitad del tiempo de validez de una patente que nunca debió existir. Siguiendo el mismo camino, aún sin tener la respuesta final de la USPTO, la Siegers Seed Company ya envió cartas a productores de semillas de calabaza, reclamando su monopolio.

Son sólo dos ejemplos, particularmente claros, entre miles de casos de biopiratería sobre semillas, plantas, microbios y conocimiento indígena sobre ellos. Lo que ponen de manifiesto es que el sistema de patentes en totalidad y de origen, está construido para favorecer a los privatizadores, legalizando el robo social que implica toda forma de patentamiento. Todas las formas de conocimiento (todas las semillas son producto de un vasto y sofisticado conocimiento colectivo) siempre han tenido y tienen una base colectiva y abierta, mientras que las patentes otorgan monopolios excluyentes a personas, empresas o instituciones. Quienes argumentan que es posible combatir estos despojos patentando antes que otros lo hagan, están apenas colaborando con el mismo sistema. La forma de combatirlos realmente es terminar con los sistemas de “propiedad” intelectual, un absurdo que de tanto repetirlo, parece que fuera normal.

2 de febrero de 2009

¿Quién gobierna este país?

La pregunta es parte de una conferencia de Denise Dresser que parece no decir nada que no sepamos ya, pero vale como un contundente recordatorio de lo que somos: ciudadanos mudos gobernados por poderes económicos de facto, mientras el gobierno, que ya casi no lo es, se convierte en el capataz que cuida los intereses de una minoría.





25 de noviembre de 2008

La Crisis 'Subprime'

Una divertida entrevista de John Bird y John Fortune, en The Last Laugh, es una sencilla explicación a la actual crisis financiera y es, a la vez, el más triste recordatorio de la esquizofrenia del libre mercado. Nuestro futuro económico en manos de vulgares especuladores.



Una explicación similar sobre la también llamada Crisis Ninja (No income, no job, no assets), se puede leer de Leopoldo Abadía.

28 de octubre de 2008

Crimen (financiero) contra la humanidad

Artículo escrito por José Saramago, Premio Nobel de Literatura. Martes 21 de octubre, 2008.

La historia es conocida, y, en aquellos tiempos antiguos en que la escuela se proclamaba educadora perfecta, se le enseñaba a los niños como ejemplo de la modestia y la discreción que siempre deberían acompañarnos cuando el demonio nos tentara para opinar sobre lo que no conocemos o conocemos poco y mal. Apeles podía consentir que el zapatero le apuntase un error en el calzado de la figura que había pintado, por aquello de que los zapatos eran su oficio, pero que nunca se atreviera a dar su parecer sobre, por ejemplo, la anatomía de la rodilla. En suma, un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar. A primera vista, Apeles tenía razón, el maestre era él, el pintor era él, la autoridad era él, mientras que el zapatero sería llamado cuando de ponerle medias suelas a un par de botas se tratase. Realmente, ¿hasta dónde vamos a llegar si cualquier persona, incluso la más ignorante de todas, se permite opinar sobre lo que no sabe? Si no tiene los estudios necesarios es preferible que se calle y deje a los sabedores la responsabilidad de tomar las decisiones más convenientes (¿para quién?). Sí, a primera vista Apeles tenía razón, pero solo a primera vista. El pintor de Felipe y de Alejandro de Macedonia, considerado un genio en su época, ignoró un aspecto importante de la cuestión: el zapatero tenía rodillas, luego, por definición, era competente en estas articulaciones, aunque fuera solo para quejarse, si ese era el caso, de los dolores que sentía. A estas alturas, el lector atento ya habrá entendido que no es de Apeles ni del zapatero de lo que se trata en estas líneas. Se trata, sí, de la gravísima crisis económica y financiera que está convulsionando el mundo, hasta el punto de que no podemos escapar a la angustiosa sensación de que llegamos al final de una época sin que se consiga vislumbrar qué y cómo será lo que venga a continuación, tras un tiempo intermedio, imposible de predecir antes de que se levanten las ruinas y se abran nuevos caminos. ¿Cómo lo hacemos? ¿Una leyenda antigua para explicar los desastres de hoy? ¿Por qué no? El zapatero somos nosotros, todos nosotros, que presenciamos, impotentes, el avance aplastante de los grandes potentados económicos y financieros, locos por conquistar más y más dinero, más y más poder, con todos los medios legales o ilegales a su alcance, limpios o sucios, normalizados o criminales.

¿Y Apeles? Apeles son, precisamente, los banqueros, los políticos, las aseguradoras, los grandes especuladores que, con la complicidad de los medios de comunicación social, respondieron en los últimos 30 años, cuando tímidamente protestábamos, con la soberbia de quien se considera poseedor de la última sabiduría; es decir, aunque la rodilla nos doliera, no se nos permitía hablar de ella, se nos ridiculizaba, nos señalaban como reos de condena pública. Era el tiempo del imperio absoluto del Mercado, esa entidad presuntamente auto reformable y auto regulable encargada por el inmutable destino de preparar y defender para siempre jamás nuestra felicidad personal y colectiva, aunque la realidad se encargase de desmentirlo cada hora que pasaba.

¿Y ahora? ¿Se van a acabar por fin los paraísos fiscales y las cuentas numeradas? ¿Será implacablemente investigado el origen de gigantescos depósitos bancarios, de ingenierías financieras claramente delictivas, de inversiones opacas que, en muchos casos, no son nada más que masivos lavados de dinero negro, de dinero del narcotráfico? Y ya que hablamos de delitos: ¿tendrán los ciudadanos comunes la satisfacción de ver juzgar y condenar a los responsables directos del terremoto que está sacudiendo nuestras casas, la vida de nuestras familias, o nuestro trabajo? ¿Quién resuelve el problema de los desempleados (no los he contado, pero no dudo de que ya son millones) víctimas del crash y qué desempleados seguirán, durante meses o años, malviviendo de míseros subsidios del Estado mientras los grandes ejecutivos y administradores de empresas deliberadamente conducidas a la quiebra gozan de millones y millones de dólares cubiertos por contratos blindados que las autoridades fiscales, pagadas con el dinero de los contribuyentes, fingen ignorar?

Y la complicidad activa de los gobiernos, ¿quién la demanda? Bush, ese producto maligno de la naturaleza en una de sus peores horas, dirá que su plan ha salvado (¿salvará?) la economía norteamericana, pero las preguntas a las que tendría que responder están en la mente de todos: ¿no sabía lo que pasaba en las lujosas salas de reunión en las que hasta el cine nos ha hecho entrar, y no solo entrar, sino asistir a la toma de decisiones criminales sancionadas por todos los códigos penales del mundo? ¿Para qué le sirven la CIA y el FBI, además de las decenas de otros organismos de seguridad nacional que proliferan en la mal llamada democracia norteamericana, esa donde un viajero, a su entrada en el país, tendrá que entregar a la policía de turno su ordenador para que este copie el respectivo disco duro? ¿No se ha dado cuenta el señor Bush que tenía al enemigo en casa, o, por el contrario, lo sabía y no le importó?

Lo que está pasando es, en todos los aspectos, un crimen contra la humanidad y desde esta perspectiva debe ser objeto de análisis, ya sea en los foros públicos o en las conciencias. No exagero. Crímenes contra la humanidad no son solo los genocidios, los etnocidios, los campos de muerte, las torturas, los asesinatos selectivos, las hambres deliberadamente provocadas, las contaminaciones masivas, las humillaciones como método represivo de la identidad de las víctimas. Crimen contra la humanidad es el que los poderes financieros y económicos de Estados Unidos, con la complicidad efectiva o tácita de su gobierno, fríamente han perpetrado contra millones de personas en todo el mundo, amenazadas de perder el dinero que les queda después de, en muchísimos casos (no dudo de que sean millones), haber perdido su única y cuántas veces escasa fuente de rendimiento, es decir, su trabajo.

Los criminales son conocidos, tienen nombre y apellidos, se trasladan en limusinas cuando van a jugar al golf, y tan seguros están de sí mismos que ni siquiera piensan en esconderse. Son fáciles de sorprender. ¿Quién se atreve a llevar a este gang ante los tribunales? Todos le quedaríamos agradecidos. Sería la señal de que no todo está perdido para las personas honestas.

15 de octubre de 2008

El viaje del diamante

Diamond matters. Tue journey of a diamond es un recorrido del fotoperiodista Kadir van Lohuizen por la irónica realidad de un negocio de unos 8.4 billones de dólares al año. Dicho valor es respaldado por el trabajo infrahumano de mineros africanos (jóvenes sumergidos 10 metros en el agua por dos horas consecutivas, familias enteras trabajando seis días a la semana, hombres que viven en tiendas al lado de las minas) y aprovechado por las grandes casas joyeras de occidente. El trayecto –que toca nueve países vinculados a la industra del diamante– es una denuncia sobre los contrastes generados por la avaricia y el comercio, también documentados aquí.

17 de agosto de 2007

Tiene hoy un rico 130 veces más que un pobre

Se quintuplicó la brecha respecto de los años 90

La pobreza en el mundo, lejos de disminuir, va en aumento debido a que impera un sistema económico que no sólo se olvida de ella, sino que la tolera y aprueba, aseguró Jan Pronk, ex jefe de la misión de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Sudán.

Al participar en la 28 reunión del Consejo Internacional de Amnistía Internacional (AI), el especialista aseguró que en los últimos 15 años la brecha entre ricos y pobres ha aumentado considerablemente, pues en la década de los 90 una persona de clase alta tenía 30 veces más que una pobre. Actualmente esa cifra es de 130 a uno.

Pronk consideró que a ese ritmo las Metas del Milenio, que los estados miembros de la ONU se comprometieron a cumplir antes de 2015, no serán alcanzadas. En lo que toca a niveles internacionales de pobreza, destacó, al menos mil 500 millones de personas, un tercio de la población mundial, vive con menos de un dólar al día.


Hunters, por Banksy.

Durante el encuentro, en el que participaron más de 400 activistas de AI de 70 países, Pronk subrayó que los objetivos de reducir la pobreza y la mortalidad femenina e infantil, mejorar la sanidad, la educación y asegurar la natalidad -las Metas del Milenio- podrían no cumplirse en el tiempo establecido. "El mundo está fallando a la gente nuevamente".

En su turno, Nader Fergany, autor del informe sobre desarrollo humano del Programa de Naciones Unidas sobre el Desarrollo, denunció que el gasto de Estados Unidos en la ocupación de Irak y Afganistán sería suficiente para acabar dos veces con la pobreza del mundo.

"Las maneras de asegurar la paz y de reducir la desigualdad no han sido adecuadas, pues han estado subordinadas a la superpotencia mundial, que las ignora. Estamos ante una situación en la que ésta manipula las disposiciones de los gobiernos locales para sus intereses y, desafortunadamente, China e India, que serán las próximas potencias, no prometen un futuro rosa para los derechos humanos", indicó Fergany.

El especialista del PNUD indicó que las potencias mundiales, en lugar de combatir la pobreza y garantizar los derechos humanos, están creando más desigualdad, porque así conviene a sus intereses.

Por su parte, Ruth Zubaida, directora de Intercambio Intercultural de Internacional de Mujeres -organización que promueve la igualdad y la justicia en las relaciones humanas-, consideró que la problemática de la pobreza se agrava cuando se aborda el tema de la mujer. "En la brecha entre ricos y pobres podemos observar que las últimas en la lista son las mujeres", apuntó.

Estas, explicó, no gozan del derecho a una vida saludable. Muchas son violadas y agredidas sexualmente por quien se supone debería protegerlas, es decir, por sus parejas. Agregó que 99 por ciento de mujeres y niños en el mundo padece abusos por los estados, que "firmaron y ratificaron acuerdos internacionales, pero llegan a sus casas y los guardan en el cajón".

Para Hernando de Soto, presidente del Instituto Libertad y Democracia, con sede en Lima, Perú, el fenómeno de la desigualdad no se trata sólo de "pobreza absoluta", sino de un concepto de "riqueza relativa", debido a que las diferencias entre ambas clases sociales han aumentado.

Indicó que cuando se garantizan los derechos económicos de los pobres, el resto de las garantías "se van acomodando"; empero, subrayó, "no hay manera de que los pobres puedan avanzar con las actuales reglas del mundo globalizado".

El especialista expresó que aunque haya naciones con demasiados recursos naturales, como el petróleo, éstos no generan riqueza, sino que ésta se dará con un "buen gobierno", que administre los recursos para agregarles plusvalía.

Refirió que las empresas se han visto beneficiadas por los gobiernos de diferentes países para arrebatar a los más pobres sus tierras, debido a que las industrias podrán corromper a los funcionarios, "pero jamás a la gente humilde y pobladora milenaria de esas tierras ricas en recursos naturales".

Durante la reunión mundial de AI, se propuso que para combatir el problema de la desigualdad es necesario modificar la ONU, para que ésta se haga responsable de la situación de los estados que la conforman, generar más interés por el trabajo de la sociedad civil y poner atención a la labor de los jóvenes ante los desafíos mundiales.

Emir Olivares Alonso, en La Jornada.

8 de agosto de 2007

Los secretos del hombre más rico del mundo

Carlos Slim, Mr. Monopolio.

Es difícil pasar un día en este país y no poner dinero en su billetera. El magnate de 67 años controla más de 200 compañías en sectores como telecomunicaciones, tabaco, construcción, minería, bicicletas, gaseosas, aerolíneas, hoteles, ferrocarriles, banca e imprenta. Slim dice que ha "perdido la cuenta". En total, todas sus empresas representan más de un tercio del valor del principal índice bursátil de México, mientras que su fortuna asciende a 7% de la producción económica anual de ese país (en su punto álgido, la riqueza de John D. Rockefeller llegaba a 2,5% del Producto Interno Bruto de Estados Unidos).

"Este restaurante es el único lugar en México que no pertenece a Carlos Slim", bromea en su carta un local de comida en Ciudad de México.

La riqueza de Slim ha crecido más rápido que cualquier otra en el mundo, aumentando en más de US$20.000 millones en los últimos dos años para llegar actualmente a unos US$60.000 millones. Si bien el valor de mercado de sus empresas que cotizan en bolsa podría caer, hoy es probablemente más rico que Bill Gates, que según la revista Forbes tenía un patrimonio de US$56.000 millones en marzo. Sería la primera vez que una persona del mundo en desarrollo ocupa el primer lugar desde que la revista comenzara a seguir a los ricos fuera de EE.UU. en los años 90.

"No es una competencia", dijo Slim hace poco durante una entrevista, jugueteando con un habano sin prender en una oficina en un segundo piso decorada con pinturas mexicanas del siglo XIX. Un hombre relativamente modesto, que usa las corbatas de sus propias tiendas, Slim afirma que no se siente más rico sólo porque lo es en el papel.

¿Cómo logró este hijo mexicano de inmigrantes libaneses llegar a estas cimas? Lo hizo al ensamblar monopolios
, algo parecido a lo que hizo John D. Rockefeller con la industria de la refinación de petróleo durante la era industrial. En el mundo postindustrial, Slim ha construido un baluarte en torno a la telefonía en México. Sus compañías Teléfonos de México SAB (Telmex) y Telcel controlan 92% de todas las líneas fijas y 73% de la telefonía móvil, respectivamente. Al igual que Rockefeller en su momento, Slim ha acumulado tanto poder que es considerado un intocable en su país, una fuerza tan grande como el Estado mismo. Slim es un caso de estudio sobre las contradicciones. Dice que le gusta la competencia en los negocios, pero intenta bloquearla cada vez que puede. Le encanta hablar acerca de las tecnologías, pero no usa una computadora y prefiere el papel y el lápiz. Ha sido anfitrión de personajes tan variados como Bill Clinton y Gabriel García Márquez, pero en muchos sentidos es provinciano. No le gusta mucho viajar y dice con orgullo que no posee ninguna vivienda fuera de México. En un país fanático del fútbol, le gusta el béisbol. ¿Su equipo favorito? Los Yankees de Nueva York.

Sus admiradores dicen que Slim, un insomne que se queda hasta altas horas de la noche leyendo libros de historia (Ghengis Khan y sus engañosas estrategias militares es uno de sus temas favoritos), encarna el potencial de México para convertirse en un tigre latino. Su austeridad, tanto en sus empresas como en su vida privada, dicen, es un modelo de moderación en una región en la que muchos grandes empresarios son conocidos por ostentar su riqueza.

Para sus detractores, no obstante, el auge de Slim dice mucho acerca de los problemas más profundos de México, incluyendo la brecha entre ricos y pobres. En el último ranking de la ONU, México figura en el lugar 103 entre 126 países en cuanto a igualdad. En los últimos dos años, Slim ha ganado casi US$27 millones el día, mientras que un 20% de la población vive con US$2 o menos al día.

"Es como EE.UU. y los grandes industrialistas de 1890. Sólo que Slim es Rockefeller, Carnegie y J.P. Morgan todo en uno", afirma David Martínez, un inversionista mexicano que vive en Nueva York.

"Es sorprendente ver cómo las grandes empresas han capturado el Estado mexicano", dice Eduardo Pérez Motta, presidente de la Comisión Federal de Competencia de México. "Es un riesgo para nuestra democracia y está sofocando nuestra economía".

Como el rostro de la nueva élite, Slim representa un difícil desafío para el nuevo presidente del país. Felipe Calderón tiene que decidir si debe contener a Slim, a pesar de su reputación de ser el mayor empleador privado y contribuyente tributario del país. El Congreso casi nunca aprueba leyes que amenacen sus intereses. y sus empresas representan una parte importante del ingreso publicitario de México, por lo que los medios son reacios a criticarlo.

En los últimos meses, Calderón ha tratado de llegar a un acuerdo a puertas cerradas con Slim. En varios encuentros cara a cara, el presidente ha tratado de convencer al magnate de aceptar una mayor competencia, según fuentes al tanto. El gobierno tiene una carta de peso: Slim no puede ofrecer video —un mercado potencialmente gigantesco— en sus redes sin la aprobación del gobierno. Pero algunos cercanos a Calderón dicen en privado que estas conversaciones reservadas le siguen el juego a Slim, ya que le permiten circunvalar a los reguladores del país, lo que subraya la debilidad de las instituciones mexicanas. Slim afirma que sus compañías están en "contacto constante" con los reguladores, pero le restó importancia a la noción de una negociación secreta.

Slim —un hombre al que le gusta hablar y que suele ser empático, aunque también se enoja con facilidad— rechaza la etiqueta de monopolista. "Me gusta la competencia. Necesitamos más competencia", dice mientras toma unos sorbos de Coca-Cola Light. Slim recalca que sus empresas operan en mercados competitivos y que México representa sólo un tercio de los ingresos de su operadora celular América Móvil SAB, que tiene clientes desde San Francisco a Santiago de Chile. La estrategia de Slim ha sido consistente a lo largo de su carrera: comprar compañías a precio de liquidación, reestructurarlas y marginar a la competencia sin piedad. Después de obtener el control de Telmex en 1990, Slim se apoderó rápidamente del mercado de cables de cobre que esa empresa usa para los cables de teléfono. Compró uno de los dos principales proveedores y se aseguró que Telmex no adquiriera cables del otro proveedor. Al final logró que los dueños de la otra empresa vendieran su negocio a Slim.

Su control sobre la telefonía mexicana ha atrasado el desarrollo del país. Sólo un 20% de los hogares de ese país tiene una línea de teléfono y sólo un 4% de los mexicanos tiene acceso a banda ancha. Según la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), los consumidores y empresas de México pagan precios superiores al promedio por sus llamadas telefónicas.

Slim concuerda en que muchas industrias en México son dominadas por grandes compañías, pero no ve problema en ello mientras ofrezcan buen servicio y buenos precios.

Los años clave


El año que moldeó el futuro de Slim fue 1982. La caída en los precios del petróleo llevó a que México cayera en picada. Cuando el presidente saliente José López Portillo nacionalizó los bancos, la tradicional élite empresarial temió que el país se volviera socialista y comenzó a abandonar México. Muchas empresas se vendían a un 5% de su valor libro. Slim adquirió decenas de grandes firmas a precio de ganga, decisión que fue recompensada cuando la economía comenzó a recuperarse en los años siguientes. "Los países no quiebran", dijo Slim a sus amigos en esos años.

A pesar de sus habilidades empresariales, muchos mexicanos creen que su gran momento fue el ascenso al poder de Carlos Salinas en 1988, un tecnócrata educado en la Universidad de Harvard que quería modernizar el país. Ambos hombres hicieron amistad a mediados de los años 80. Salinas privatizó cientos de empresas estatales, incluyendo Telmex en 1990. Slim, junto a Southwestern Bell y France Telecom, ganó la subasta, por sobre un grupo de empresas encabezado por su amigo Roberto Hernández. Éste último después insinuó que la venta estaba arreglada, algo que tanto Slim como Salinas han negado siempre. Sea como sea, el proceso de privatizaciones creó una nueva clase de superricos en México. En 1991, el país tenía a dos hombres con una fortuna superior a los US$1.000 millones en la lista de Forbes. En 1994, al final del sexenio de Salinas, ya eran 24. Y el más acaudalado de todos era Slim.

Retrospectivamente es fácil ver por qué Slim y Hernández consideraban que Telmex era un trofeo que bien valía la pena terminar con su amistad. Mientras que países como Brasil y Estados Unidos disolvieron sus monopolios estatales al crear a partir de éstos varias empresas que competían entre sí, México vendió su compañía intacta, excluyendo cualquier competencia en los primeros seis años. Y a diferencia de otros países, a Telmex se le permitió ofrecer los tres servicios —llamadas locales, de larga distancia e inalámbricas— en todo el país. Al principio, el gobierno ni siquiera se empeñó en crear un regulador para el mercado de la telefonía, lo que sólo ocurrió tres años después de la privatización.

A lo largo de los años, la mayoría de los intentos de regular a las compañías de Slim ha fracasado. La Cofetel, el regulador de las telecomunicaciones, era tan débil en los años 90 que los rivales de Telmex lo tildaron de "Cofetelmex". Cuando las autoridades trataban de actuar, los abogados de Slim bloqueaban la iniciativa en los bizantinos tribunales del país.

El dueño de Telmex también tenía amigos en altos cargos. Cuando fue electo presidente en 2000, Vicente Fox escogió a Pedro Cerisola, un ex empleado de Telmex, como secretario de Comunicaciones y Transporte. Cerisola, quien no quiso comentar para este artículo, rara vez hacía algo en contra de su ex compañía, afirman ejecutivos de telefónicas rivales. Con el dinero proveniente de su imperio telefónico, Slim se ha expandido a otros mercados en México y América Latina. América Móvil tiene 124 millones de clientes en más de 10 países en la región.

En su país natal, Slim se ha enfocado en industrias que dependen de contratos gubernamentales. Su nueva compañía constructora, Ideal SAB, apuesta a gestionar algunas de las carreteras más grandes de México. Su empresa de servicios petroleros construyó hace poco la mayor plataforma de crudo del país.

En privado, algunos líderes de negocios dicen que sienten que Slim se ha vuelto demasiado codicioso. La muerte de su esposa Soumaya en 1999 lo dejó sin un cable a tierra, dice Enrique Trigueros, amigo de Slim cuando ambos eran jóvenes corredores de bolsa en los años 60. "Ella era una mujer especial, del tipo que sabe mantener a raya a un hombre. Hoy, lo único en lo que puede pensar es negocios", afirma.

David Luhnow
Wall Street Journal

18 de julio de 2007

Slim: capitalista, no empresario

De un artículo de José Blanco, publicado en el diario La Jornada

Slim, probablemente el hombre más rico del mundo (si no lo es pronto puede serlo), es un capitalista, no un empresario. No es trivial. Un capitalista está instalado en la reproducción del sistema como tal y en la maximización de ganancias; un empresario está en la innovación y el desarrollo, dos prototipos distintos de la abstracción homo economicus.

Una característica del subdesarrollo es la presencia de capitalistas salvajes que buscan alcanzar desde el sector privado, y desde el público, hacerse de la mayor fortuna posible, en el más breve lapso, por cualquier medio.



El asunto ha sido tratado por figuras mayores del pensamiento económico. El manifiesto del Partido Comunista contiene un largo pasaje que es un canto a la "burguesía revolucionaria". Visto desde Schumpeter o Keynes, Marx se refería, no a los especuladores, desde luego, sino a los empresarios capaces de revolucionar la ampliación y modernización de las fuerzas productivas, su dominio sobre la naturaleza, y el papel civilizador que ello tendría en el largo plazo.

Una figura de gran relieve que se ocupó directamente del empresario como fuerza productiva fue el economista austriaco Joseph Alois Schumpeter. Nacido en Triesch en 1883, (Moravia) estudió en la Universidad de Viena y fue alumno de Friedirech von Wiser, quien aportó el concepto de "costo de oportunidad", criticando a Marshall y en general a los economistas británicos por esta laguna teórica.

Schumpeter enseñó Economía en las universidades de Viena, Chernovtsi (Ucrania), Graz y Bonn a partir de 1909; posteriormente fue profesor en Harvard desde 1932 hasta su muerte. Sus aportes a la teoría del ciclo económico fueron fundamentales y en razón de ello sus alumnos reclamaron siempre que no se le haya otorgado el Nobel de Economía. Escribió decenas de ensayos y libros, pero tuvo una influencia muy importante su Business Cycles: A theoretical, historical and statistical analysis of the Capitalist process, 1939. En su Teoría del desarrollo económico habló de la importancia del empresario y volvería sobre el tema en The Explanation of the Business Cycle, de 1927, y en The Analysis of Economic Change, de 1935. Acaso su obra más celebrada sea su monumental History of Economic Analysis (1954).

Schumpeter fue el economista que más ha aportado a la comprensión de la innovación industrial y su importancia decisiva en la dinámica del crecimiento económico. A su decir, la actividad innovadora es la fuerza más importante del crecimiento capitalista y proviene del "espíritu promotor", cualidad capaz de imaginar y vislumbrar posibilidades para la innovación, y movilizar los recursos necesarios. Las innovaciones tomarían cinco formas principales: a) la introducción de un nuevo producto o de una nueva calidad de un producto ya existente; b) la introducción de un nuevo proceso de producción; c) la apertura de un nuevo mercado; d) el desarrollo de una nueva fuente de insumos, y e) los cambios en la organización industrial.

Para la realización de una innovación, según Schumpeter, el empresario ha de vencer tres dificultades: 1) la incertidumbre; 2) la repugnancia de la gente por realizar algo nuevo, y 3) la resistencia del medio social frente a sus innovaciones. Sin cambio no hay, absolutamente, desarrollo. De esto hablaba Keynes cuando se refería a los animal spirits del empresario.

El siglo XX estuvo caracterizado por un sector profesional creciente dedicado a la investigación y el desarrollo dentro de la industria, cuya función ha sido buscar y articular innovaciones mediante la investigación científica organizada. En el XXI el conocimiento se vuelve la palanca fundamental del desarrollo, de modo que, sin ella, el atraso y el subdesarrollo se tornan perennes. Gran parte de la producción industrial moderna es el resultado de la búsqueda, verificación y procesamiento de la información científica y de su subsecuente articulación con las ingenierías y tecnologías.

Slim se ha dedicado a comprar empresas rotas que otros han hecho; las repara y las explota en su país, o en cualquier otro, donde estén las ganancias. Si incorpora innovaciones, como en Telmex, son las que otros produjeron. También hace mucho comercio: comprar en dos y vender en cuatro. No es un empresario, aunque podría serlo.

Silicon Valley (California) fue por un tiempo el único centro de innovación masiva y continua en el mundo. Hoy Bangalore (India) rivaliza sin problemas con el centro gringo. En muchos otros puntos del planeta se abrieron espacios a la innovación continua, que siempre termina diseminándose por todos los rincones del sector industrial. Así despega el desarrollo.

Destine usted, ingeniero Slim, unos 500 millones de dólares iniciales a crear una ciudad de la investigación y el desarrollo. Es un pelo de gato. Reúna a las universidades que cuentan con las plataformas tecnológicas más desarrolladas y a las que cuentan con centros desarrollados de investigación científica y tecnológica y hagamos ingeniería del siglo XXI, nanotecnología, robótica, biotecnología humana, animal y vegetal, montemos una red de primer nivel de tecnologías de la comunicación multidimensional que cubra al país. [...] Realice un programa inteligente. Pague bien -muy bien- al talento innovador de los creadores mexicanos: sobran. Innove. Eso es el desarrollo. Revolucione la producción. Pregunte a Finlandia o a Irlanda, o a India, o Corea, o a China, o a Schumpeter, o a Keynes. O pregunte cuál es el PIB que producen los mexicanos que viven en Estados Unidos que trabajan con tecnologías modernas: se aproxima al de México. Eduquemos y capacitemos masivamente. Apoyemos, junto con el Ejecutivo, la formación de doctores graduados en la investigación y el desarrollo sostenible. Si lo hace, otro gallo va a cantar.

14 de junio de 2007

El trabajo del pobre es la mina del rico.



Bernard Mandeville (1670–1735). Economista y satírico inglés.

Allí donde la propiedad está suficientemente protegida, sería más fácil vivir sin dinero que sin pobres, pues ¿quién, si éstos no existiesen, ejecutaría los trabajos?... Y, si bien hay que proteger a los obreros de la muerte por hambre, no se les debe dar nada que valga la pena de ser ahorrado. Sí, de vez en cuando, un individuo de la clase inferior, a fuerza de trabajo y de privaciones, se remonta sobre el nivel en que nació, nadie le debe poner obstáculos: es indudable que el plan más sabio para cualquier individuo o cualquier familia dentro de la sociedad, es la vida frugal; pero todas las naciones ricas están interesadas en que la mayor parte de los pobres, sin permanecer en la ociosidad, gasten siempre todo lo que ganan... Los que se ganan la vida con su trabajo diario no tienen más estímulo que sus necesidades, que es prudente moderar, pero que sería insensato suprimir. Lo único que puede espolear el celo de un hombre trabajador es un salario prudencial. Si el jornal es demasiado pequeño puede, según su temperamento, desanimarle o moverle a desesperación; si es demasiado grande, puede hacerle insolente y vago... De lo dicho se desprende que en un país libre, en el que no se consiente la esclavitud, la riqueza más segura está en una muchedumbre de trabajadores pobres y aplicados. Aparte de que son la cantera inagotable que nutre las filas del ejército y la marina, sin ellos no habría disfrute posible ni podrían explotarse los productos de un país. Para hacer feliz a la sociedad [que, naturalmente, está formada por los que no trabajan] y conseguir que el pueblo viva dichoso, aun en momentos de escasez, es necesario que la gran mayoría permanezca inculta y pobre. El conocimiento dilata y multiplica nuestros deseos, y cuanto menos deseos tenga un hombre, más fácil es satisfacer sus necesidades.
(...)
Aunque una persona poseyese 100,000 acres de tierra y otras tantas libras esterlinas e igual número de cabezas de ganado, ¿qué sería, sin obreros, este hombre tan rico, más que un simple obrero? Y como son los obreros los que hacen a la gente rica, cuanto más obreros haya más ricos habrá... El trabajo de los pobres es la mina de los ricos.

12 de junio de 2007

La verdadera deuda externa

Discurso del cacique indígena Guaicaipuro Cuatemoc sobre la deuda externa, ante la reunión de jefes de Estado de la Comunidad Europea, en el 2002.

"Aquí pues yo, Guaicaipuro Cuatemoc he venido a encontrar a los que celebran el encuentro. Aquí pues yo, descendiente de los que poblaron la América hace 40.000 años, he venido a encontrar a los que la encontraron hace sólo 500 años. Aquí pues nos encontramos todos. Sabemos lo que somos, y es bastante. Nunca tendremos otra cosa.

El hermano aduanero europeo me pide papel escrito con visa para poder descubrir a los que me descubrieron. El hermano usurero europeo me pide pago de una deuda contraída por Judas, a quien nunca autoricé a venderme. El hermano leguleyo europeo me explica que toda deuda se paga con intereses aunque sea vendiendo seres humanos y países enteros sin pedirles consentimiento. Yo los voy descubriendo.

También yo puedo reclamar pagos y también puedo reclamar intereses. Consta en el Archivo de Indias, papel sobre papel, recibo sobre recibo y firma sobre firma, que solamente entre el año 1503 y 1660 llegaron a San Lucas de Barrameda, en España, 185 mil kilos de oro y 16 millones de kilos de plata provenientes de América. ¿Saqueo? ¡No lo creyera yo! Porque sería pensar que los hermanos cristianos faltaron a su séptimo mandamiento. ¿Expoliación? ¡Guárdeme Tanatzin de figurarme que los europeos, como Caín, matan y niegan la sangre de su hermano! ¿Genocidio? Eso sería dar crédito a los calumniadores, como Bartolomé de las Casas, que califican al encuentro como de destrucción de las Indias, o a ultrosos como Arturo Uslar Pietri, que afirma que el arranque del capitalismo y la actual civilización europea se deben a la inundación de metales preciosos ¡No! Esos 185 mil kilos de oro y 16 millones de kilos de plata deben ser considerados como el primero de muchos otros préstamos amigables de América, destinados al desarrollo de Europa. Lo contrario sería presumir la existencia de crímenes de guerra, lo que daría derecho no sólo a exigir la devolución inmediata, sino a la indemnización por daños y perjuicios. Yo, Guaicaipuro Cuatemoc, prefiero pensar en la menos ofensiva de estas hipótesis. Tan fabulosa exportación de capitales no fueron más que el inicio de un plan "MarshallTesuma" para garantizar la reconstrucción de la bárbara Europa, arruinada por sus deplorables guerras contra los cultos musulmanes, creadores del álgebra, la poligamia, el baño cotidiano y otros logros superiores de la civilización. Por eso, al celebrar el quinto centenario del empréstito, podemos preguntarnos: ¿Han hecho los hermanos europeos un uso racional, responsable o por lo menos productivo de los fondos tan generosamente adelantados por el fondo indoamericano internacional? Deploramos decir que no. En lo estratégico, lo dilapidaron en las batallas de Lepanto, en armadas invencibles, en terceros reichs y otras formas de exterminio mutuo, sin otro destino que terminar ocupados por las tropas gringas de la Otan como en Panamá, pero sin canal. En lo financiero, han sido incapaces, después de una moratoria de 500 años, tanto de cancelar el capital y sus intereses, cuanto de independizarse de las rentas líquidas, las materias primas y la energía barata que les exporta y provee todo el tercer mundo. Este deplorable cuadro corrobora la afirmación de Milton Friedman según la cual una economía subsidiaria jamás puede funcionar y nos obliga a reclamarles, para su propio bien, el pago del capital y los intereses que, tan generosamente hemos demorado todos estos siglos en cobrar.

Al decir esto, aclaramos que no nos rebajaremos a cobrarle a nuestros hermanos europeos las viles y sanguinarias tasas del 20 y hasta el 30 por ciento de interés, que los hermanos europeos le cobran a los pueblos del tercer mundo. Nos limitaremos a exigir la devolución de los metales preciosos adelantados, más el módico interés fijo del 10 por ciento, acumulado sólo durante los últimos 300 años, con 200 años de gracia. Sobre esta base, y aplicando la fórmula europea del interés compuesto, informamos a los descubridores que nos deben, como primer pago de su deuda, una masa de 185 mil kilos de oro y 16 millones de plata, ambas cifras elevadas a la potencia de 300. Es decir, un número para cuya expresión total serían necesarias más de 300 cifras, y que supera ampliamente el peso total del planeta Tierra. Muy pesadas son esas moles de oro y plata. ¿Cuánto pesarían calculadas en sangre? Aducir que Europa, en medio milenio, no ha podido generar riquezas suficientes para cancelar ese módico interés, sería tanto como admitir su absoluto fracaso financiero y/o la demencial irracionalidad de los supuestos del capitalismo. Tales cuestiones metafísicas, desde luego, no nos inquietan a los indoamericanos. Pero sí exigimos la firma de una carta de intención que discipline a los pueblos deudores del viejo continente, y que los obligue a cumplir su compromiso mediante una pronta privatización o reconversión de Europa, que les permita entregárnosla entera, como primer pago de la deuda histórica".

9 de junio de 2007

Entetanimiento

Sólo a través del prisma del Entetanimiento se puede comprender por qué...

... cada 3,6 segundos un niño muere de hambre, tras una agonía inimaginable, y nadie mueve un dedo para evitarlo; y ello en un mundo que produce más del doble del alimento necesario para alimentar al 100% de la población del planeta.

... decimos que vivimos en la "Era de la Información" a pesar de que más de la mitad de la población mundial no ha hecho, ni podrá hacer jamás, una sola llamada telefónica.

... hay más de 100 conflictos armados en el mundo que causan millones de muertos al año (siendo el 90% de éstos, víctimas civiles) y que suponen ingentes beneficios para las empresas occidentales.

... es perfectamente posible comprar un niño, como esclavo, por 300 dólares.

... la obesidad es una de las principales enfermedades del primer mundo mientras que más de 2.500 millones de personas pasan hambre.

... el FMI y la OMC coaccionan a los paises pobres para que apliquen políticas económicas que los sumen cada vez más profundamente en la pobreza.

... la invasión armada de Irak, motivada por la codicia del petroleo, y emprendida (según la ONU, y antes de la invasión) en violación del Derecho Internacional, sea llamada "guerra por la libertad".

... compramos sin inmutarnos juguetes para nuestros hijos fabricados por niños esclavos en China y otros países.

... más del 60% de la población mundial carece de agua potable y lo que se hace para "solucionar" esta carencia es acelerar la privatización de todos los recursos acuíferos del planeta.

... las decisiones que afectan a los ciudadanos de los paises democráticos se sustraen a los parlamentos de estos paises en beneficio de grandes organismos internacionales de funcionamiento autoritario sobre los que la ciudadanía no tiene ni información ni posible control, sin que esta ciudadanía reaccione en forma alguna.

... se oculta que el mundo puede "globalizarse" de muchas formas y que, la que se ha elegido, es solo una de muchas posibles.

... miramos hacia otro lado cuando se nos dice que hay más de 300.000 niños que han sido brutalizados hasta convertirlos en soldados despiadados.

... el consumismo, la ansiedad, y la falta de interés por los problemas de los más desfavorecidos se están adueñando de los jovenes del primer mundo.

... un país en principio democrático, los EEUU, detiene, públicamente y durante años, sin formular cargo alguno y sometiendo a torturas (según la ONU), a más de 500 personas en un campo de concentración.

...las ONG's, a pesar de todas sus buenas intenciones, sólo sirven para tranquilizar las conciencias de los ciudadanos del primer mundo.

... el neoliberalismo y el capitalismo salvaje se siguen considerando políticas aceptables a pesar de las pruebas irrefutables de su nocividad para la mayoría de la población mundial.

... un lerdo con historial criminal (según el propio Departamento de Estado de EUA) como George Bush puede llegar a dictar normas que obligan a los ciudadanos de paises en teoría democráticos de todo el mundo.

... la economía especulativa, aquella que no produce otro beneficio que el aumento de las cuentas corrientes de sus ejecutores, ha pasado de suponer el 2% de la actividad económica mundial (a inicios del S. XX), a ser superior al 98%.

... los medios de comunicación se han transformado en obedientes oficinas de prensa de las grandes multinacionales.

... los modernos neoliberales se proclaman herederos del liberalismo del s. XVIII pese al absoluto y sistemático desprecio de la abrumadora mayoría de principios que aquellos sostenían; y todo ello ante el silencio más asombroso de la comunidad académica.

Tomado de www.entetanimiento.com

29 de mayo de 2007

Los negocios de la megacaridad

La Cruz Roja acaba de anunciar que tiene una nueva asociación con Wal-Mart para responder en caso de desastre. Cuando llegue el próximo huracán, será una coproducción de la megacaridad y el megasupermercado. Esto, aparentemente, es la lección aprendida de la terrible respuesta gubernamental al huracán Katrina: los comercios van mejor con los desastres.

"Al final todo va a acabar en manos del sector privado", dijo en abril Billy Wagner, jefe de manejo de urgencias para Florida Keys -que actualmente monitorea la tormenta tropical Ernesto-. "Ellos tienen el conocimiento. Ellos tienen los recursos".

Pero antes de que este consenso avance, es hora de ver dónde comenzó la privatización del desastre, y adónde llevará inevitablemente. El primer paso fue la abdicación gubernamental de su responsabilidad central de proteger de los desastres a la población. Bajo la administración de Bush, sectores completos del gobierno, y particularmente del Departamento de Seguridad Interna, se han ido transformando en santificadas agencias de empleo temporal, y las funciones esenciales son contratadas de compañías privadas. La idea es que la inversión privada, movida por la obtención de ganancia, siempre es más eficiente que el gobierno.

Vimos los resultados en Nueva Orleáns: Washington se mostró débil e incompetente, en parte porque sus expertos en manejo de urgencias habían huido al sector privado y su tecnología e infraestructura era ya positivamente retro. En una crisis, el gobierno se ve aterradoramente inepto, mientras que el sector privado puede parecer moderno y competente, al menos en comparación.

De verdad, cuando se trata de la reconstrucción, los contratistas no son unos magos. "Adónde se fue todo el dinero", pregunta la gente desesperada, desde el Golfo Pérsico hasta la costa del Golfo de México. Una gran parte se ha ido a gastos mayores de las corporaciones privadas. Fuera del radar público, se han gastado miles de millones de dólares del erario en infraestructura privatizada de respuesta a desastres: las nuevas oficinas centrales ultramodernas del Grupo Shaw; los batallones de equipo para mover la tierra de Bechtel; un campus en Carolina del Norte de 2 mil 400 hectáreas, de Blackwater USA (con todo y campo de entrenamiento paramilitar y una pista de dos kilómetros).


(Napalm, por Banksy)

Llamémosle el complejo del capitalismo del desastre. Estos contratistas pueden conseguir lo que sea que usted necesite cuando esté en serias dificultades: generadores, tanques de agua, catres, excusados portátiles, casas móviles, sistemas de comunicación, helicópteros, medicina, hombres armados.

Este Estado dentro de un Estado ha sido construido casi exclusivamente con dinero de contratos públicos, sin embargo todo está en manos privadas. Los contribuyentes no tienen ninguna injerencia sobre él. Hasta ahora, esta realidad no se ha digerido, porque mientras los contratos gubernamentales pagan las cuentas de estas compañías, el complejo del capitalismo del desastre provee sus servicios al público de manera gratuita.

Pero esta es la trampa: el gobierno estadunidense va hacia la quiebra, en no poca medida debido a estos gastos locos. La deuda nacional es de 8 billones de dólares; el déficit del presupuesto federal es de al menos 260 mil millones de dólares. Eso significa que más temprano que tarde se van a acabar los contratos. Y nadie sabe eso mejor que las mismas compañías. Ralph Sheridan, director ejecutivo de Good Harbor Partners, una de los cientos de nuevas compañías contraterroristas, explica que "los gastos gubernamentales son esporádicos y llegan como burbujas".

Cuando las burbujas exploten, firmas como Bechtel, Fluor y Blackwater perderán su fuente de ingresos primaria. Todavía tendrán la habilidad para responder a desastres -mientras que el gobierno habrá dejado que esa valiosa destreza se mengüe-, pero ahora venderán de regreso la infraestructura construida con el erario, al precio que el mercado aguante.

Si continúan las tendencias actuales, he aquí una imagen de lo que podría ocurrir en el no tan distante futuro: viajes en helicóptero desde los techos de ciudades inundadas (5 mil dólares por cabeza sería una tarifa típica para tal servicio; 7 mil dólares por familia, mascotas incluidas), agua embotellada y "alimentos preparados" (50 dólares por persona; caro, pero así está la oferta y demanda) y un catre de refugio con una regadera portátil (muéstrenos su identificación biométrica, creada gracias a un lucrativo contrato con Seguridad Interna, y luego lo rastreamos con la cuenta).

Antes de que diga, "no en Estados Unidos", pregúntense: ¿Dónde más que en Estados Unidos? El modelo es el sistema de salud estadunidense, en el cual los ricos pueden tener acceso al mejor de los tratamientos en ambientes tipo spa, mientras que 46 millones de estadunidenses carecen de seguro médico. El modelo también encaja con la emergencia mundial del sida, en el cual la destreza del sector privado ayudó a producir medicinas salvadoras de vidas, que la mayoría de los infectados del mundo no puede comprar. Si ese es el historial del sector privado en cuanto a desastres en cámara lenta, ¿por qué habríamos de esperar valores diferentes en desastres de cámara rápida, como huracanes y hasta ataques terroristas?

Hace un año, los ciudadanos pobres y la clase trabajadora de Nueva Orleáns estaban varados en sus tejados esperando una ayuda que nunca llegó, pero aquellos que sí lo podían pagar escaparon. Esto podría incentivarnos a echar reversa ahora que vamos en una dirección fatalmente equivocada. O podría ser nuestro primer atisbo de desastres en los que "los usuarios pagan".


Naomi Klein, 2006.

26 de mayo de 2007

Olympukes Font

Un homenaje de virusfonts a la moderna concepción del olimpismo. Un rediseño de una también rediseñada filosofía, más breve y, por lo tanto, más contundente: "Lo importante es ganar".

23 de mayo de 2007